sábado, 21 de julio de 2012

EL HOMBRE COMO CRIATURA UTÓPICA

EL HOMBRE COMO CRIATURA UTÓPICA

Gustavo Flores Quelopana
Miembro de la Sociedad Peruana de Filosofía


DEFINICION DE UTOPIA
La  definición usual de la Utopía es: Género literario y filosófico creado por Tomás Moro basado en la planificación ideal de una forma de gobierno perfecto, a la cual se le ha añadido posteriormente la acepción de ‘irrealizable’ (utópica).

Esto es que no sólo es el ideal político, social y religioso irrealizable (Platón, Campanella, Bacon), sino también, y a la luz de modernas teorías psicológicas de desarrollo personal y motivación,  involucra la dimensión personal e individual

VALORACION DE LA UTOPÍA
Fue el filósofo fundador del positivismo Augusto Compte quien confió a la utopía la tarea de mejorar las instituciones políticas y desarrollar las ideas científicas.

Fue Marx el que le dio un connotación peyorativa y condenó como utopistas las formas de socialismo de Fourier, Saint-Simon y Proudhon.

Más tarde Sorel opuso la utopía, obra de teóricos, al mito, obra de revolucionarios. Lo cual fue recogido por el marxista peruano José Carlos Mariátegui.

En sentido contrario, Mannheim considera que la Utopía tiende a realizarse mientras que Ideología no. Lo que es modernamente aplicado por Francis Fukuyama con su tesis del fin de la historia y el triunfo del neoliberalismo.

ELEMENTOS DE LA UTOPÍA
Los elementos de la utopía pueden clasificarse del modo siguiente:

-       Profético, anuncio de acontecimientos porvenir.
-       Escatológico, referente a las cosas últimas de la historia o del futuro.
-       Cientista, conformada por observaciones útiles y genuinamente objetivas.
-       Moralistas, recomendaciones para mejorar la conducta social e individual.

VARIEDADES DE UTOPÍAS HISTÓRICAS

A.-MÍTICO-RELIGIOSAS:
-       U. mágico-animista, busca la felicidad con conjuros y sortilegios
-       U. Milenarista, unido al mito arcaico de Fundación y al mito de la Promesa
-       U. Cristiana, predica la perfecta Ciudad Celeste de Dios ante la concupiscente Ciudad Terrestre.
-       U. Apocalíptica, busca establecer el Reino de los evangelios.
-       U. Cabalística, preconiza el destino místico-revelado del mundo.
-       U. ufológicas, mantiene la idea que civilización extraterrestre salvará la humanidad.

B.- LITERARIA:
-       U. Imaginarias, propone exploraciones ficticias (Cirano de Bergerac, Fenelón, Variasse).

C.-FILOSÓFICAS:
-       U. Racionalista, que confía en la razón para los cambios sociales
-       U. Iluminista, extiende la crítica de la razón a todos los campos sin excepción.
-       U. Positivista, amplía el método científico a la organización de la sociedad humana.
-       U. Hermenéutica, propone un mundo pluralista sin estructuras objetivas de la realidad.
-       U. Naturalista, lo cultural es funcional por tanto hay que adaptarse al determinismo genético (R. Dawkins).
-      
D.-POLÍTICAS:
-       U. Marxista, preconiza que cambiando el ser social se transforma la conciencia social.
-       U. Liberal, búsqueda de un mundo feliz donde prime la libertad sobre la autoridad.

CLASIFICACIÓN DE LAS UTOPÌAS
-       U. Cientistas, aquellas que ponen mayor énfasis en el elemento científico, en la episteme, (Racionalista, Iluminista, Positivista, Marxista, Naturalista, Liberal) y que son mayormente de raigambre occidental.
-       U. Escatológicas, las que colocan la mayor importancia en el elemento intuitivo, irracional y mistérico (Milenarista, Cristiana, Apocalíptica, Cabalística, Imaginaria) y que son o padecen el influjo de las civilizaciones orientales.
-       U. Interpretacionistas, enfatizan la racionalidad interpretativa, el nihilismo escéptico y el pluralismo.
-       U. personales, corresponde a las metas e ideales personales.

LA UTOPÍA HERMENÉUTICA.-
-       Sostiene que todas las utopías clásicas son falsas porque se basan en un fundamentalismo metafísico que supone una estructura objetiva de la realidad.
-       El fin de las utopías clásicas representa el fin de la modernidad misma.
-       El fin de la modernidad exige ir hacia una racionalidad histórico-interpretativa.
-       La racionalidad interpretativa rescata la dimensión utópica pluralista y nihilista.
-       Ha sonado la hora del naufragio de las Utopías esencialistas y su reemplazo por las Utopías antiesencialistas, no metafísicas y anti fundamentalistas.
-       Vattimo (Nihilismo y emancipación, 2003) reconoce la necesidad de una izquierda no metafísica, más pragmática y desideologizada, que asuma la autonomía de la política y abandone la interpretación metafísica entre justicia y derecho.

CONSIDERACIÓN CRÍTICA.-
-       El pensamiento utópico occidental ha entrado en una seria crisis histórica tras el derrumbe del socialismo real y el desencanto de la globalización neoliberal. Lo que se viene imponiendo es un pragmatismo anético, sin valores y ramplón que va decantando un peligroso derrotero histórico para nuestra civilización
-       ¿Tendrá razón la filosofía hermenéutica posmoderna al sostener que la nueva utopía de nuestros tiempos es la U. nihilista que busca un mundo donde se respeten la pluralidad de interpretaciones y la libertad de cada uno? ¿es acaso cierto y justo afirmar, como lo hace la filosofía posmoderna, que todas las U. clásicas han pretendido imponer la libertad y la democracia mediante la violencia armada, como es el caso de la lucha norteamericana contra el llamado eje del mal?
-       Pero ante la interpretación hermenéutica surge la pregunta ¿Si no hay verdad objetiva ni principio de realidad, si no hay ser sino evento interpretativo, entonces cómo legitimar la libertad, la justicia y el derecho?
-       Lo cierto y constatable es que por un lado no todas sino algunas U. esencialistas ponen en peligro la libertad del individuo, y por otro lado, las U. antiesencialistas buscando preservar la libertad humana ponen en peligro la posibilidad del conocimiento y de la verdad misma.
-       En conclusión, el pensamiento social Utópico resuelve su vigencia al no entregarse en brazos del relativismo escéptico ni caer bajo el peso del fundamentalismo dogmático.
-       Además, onto-antropológicamente el ser humano es constitutivamente utópico, no sólo vive haciendo utopías sociales y personales, sino que su ser es una utopía, un proyecto, una posibilidad incierta e irrealizable de perfección, busca lo imposible y sueña constantemente con lo utópico.
-       El hombre es un ser utópico porque es un ser imaginativo. Es decir, no vive ceñido al dato fáctico del mundo, sino a la imagen que recrea en sí sobre el mundo, vive su sueño, su propia poesía, y esto es lo que lo hace más humano.

Lima, Salamanca 21 de Julio 2012

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