miércoles, 8 de abril de 2015

PLATILLISTAS ET EN SU LABERINTO

LOS PLATILLISTAS ET EN SU LABERINTO
Gustavo Flores Quelopana
Sociedad Peruana de Filosofía
Resultado de imagen para extraterrestres 
Sobre el fenómeno OVNI he expresado mi opinión y conclusiones en la investigación emprendida en mi reciente libro: Ovni: mitoide encubridor de la carrera armamentista (Lima 2015), por lo que no insistiré sobre lo afirmado en dicho texto, y sí, más bien, compendiaré sistematizando mis opiniones vertidas en el Foro Virtual de mi amigo Kiko Alvarez Vita. Mis observaciones que vienen a continuación son de carácter metodológico, gnoseológico y epistémico, que no han recibido aun una respuesta argumentada y sólida. Mi ánimo no es encender una vana polémica sino echar y recibir luces sobre los puntos abordados.

ET y las preguntas teológicas cruciales
Resulta verdaderamente sorprendente con cuánta frivolidad ciertas iglesias y teólogos hablan de bautizar alienígenas si el caso se presentase, puesto que el verdadero debate teológico se centra en dos puntos:
1.      explicar cómo se concilia con el Génesis y la Sagrada Escritura el hecho de hallar vida inteligente no humana de origen alienígena.

El problema aquí no se trataría de defender la unidad de los libros sagrados, sino interrogar por varias cosas fundamentales, entre ellas:
¿Seguiría siendo el hombre la criatura superior en la jerarquía de los seres?
¿La criatura inteligente no humana desciende de Adán?
¿Si la Redención es única e irrepetible entonces es válida sólo para el género humano o todos los seres inteligentes del universo?
¿La creación de seres a imagen y semejanza de Dios no se refiere a la forma humana sino a la capacidad de juicio racional y moral?
¿Los seres inteligentes alienígenas ya recibieron el evangelio o serán adoctrinados en la tierra?
Estos y otras preguntas cruciales son las que se tendrían que absolver dentro del terreno teológico en caso de hallarse vida alienígena inteligente; puesto que la pregunta filosófica más bien interrogaría si el hombre sigue siendo el centro metafísico-moral del cosmos.

Son los demonios de siempre
A propósito del 2do Encuentro de Unidad Mundial denominado "Hacia el despertar de la conciencia", donde se hacen presentes muchos "contactados" platillistas, que se efectuó en Lima en el colegio católico Santa María Eufrasia, surge la siguiente reflexión.
El contactismo platillista sostiene que por facultades psíquicas especiales o privilegiadas (meditación) o revelación espontánea, ciertos individuos son contactados por supuestos seres extraterrestres inteligentes, los cuales proporcionan mensajes de interés para la humanidad. 
Ahora bien, si excluimos intencionalmente del fenómeno platillista "contactista" cuatro casos, como son:
-los operativos psicosociales de encubrimiento de tecnología militar,
-los cuadros relacionados con síndromes de patología psicológica (oír voces como en los episodios psicóticos espontáneos, ver alucinaciones como en la esquizofrenia),
-las alteraciones sensoriales (espejismos, ilusiones) y
-los abundantísimos fraudes (con moderna tecnología cibernética),
Entonces el "contactismo ET" se ve reducido a dos posibilidades:
(a)  Se trata de ET reales, o (b) se trata de las huestes demoníacas.

Veamos la primera alternativa. Si los ET son seres reales, entonces no se entiende por qué visitan supuestamente a la humanidad desde hace miles de años limitándose a mariposear por el cielo y contactar con ignaros, en vez de dar efectivamente una contribución efectiva a los problemas urgentes de la humanidad (como la cura del cáncer, del hambre mundial, la escasez del agua, una nueva fuerte de energía no contaminante, etc.). Hay quienes piensan que los supuestos ET son tan adelantados su propósito es no intervenir en nuestra historia. Este argumento es tan inverosímil dado que su avance intelectual tendría que estar acompañado de un notable avance moral, y por su abundante compasión no se abstendrían de ofrecer ayuda a la humanidad. Dada la incoherencia interna de la alternativa que los ET son reales, procedemos a descartarla como explicación plausible del contactismo ET. 

Veamos la segunda alternativa. Si los ET no son seres reales, sino parte del numeroso contingente demoníaco, entonces sí se comprende su interés por contactar con seres humanos para comunicar un nuevo evangelio (como efectivamente lo ilustra muy bien el caso del supuesto estigmatizado Bongiovanni) y no ofrecer ayuda efectiva alguna. Lo que llama especialmente la atención es que los supuestos ET se presentan a los contactados como seres de luz (también se dice que hay seres de la oscuridad) y sus mensajes insisten en revertir el mensaje del evangelio. Este obsesivo punto es el que llama poderosamente la atención y advierte que los ET de antes son los Demonios de ahora y de siempre. El jesuita padre exorcista Corrado Balducci se equivocó profundamente diciendo que los Ángeles de antes son los ET de hoy, pero la verdad es los ET de ahora son los demonios de siempre.

Piensan en quimeras
A propósito del cuarto día del 2do Encuentro Mundial platillista, que se realizó en Lima, viene otra reflexión: Los platillistas que defienden la existencia de los ET están atrapados en una quimera. Según Descartes es perfectamente posible imaginarse una quimera. Esto es, lo lógicamente coherente no tiene que ser necesariamente existente. Y es frecuente leer que los argumentos platillistas empiezan así: “…es lógico pensar…” Y según Newton todo cuanto no es observable y mensurable no existe para la ciencia ni para la física, porque no es posible la rectificación mediante la observación. En otras palabras, si el ente ha de poder ser pensado como existente, debe ser realmente existente. Pero no es el pensamiento sino la intuición lo que puede evitar las artimañas de la lógica y decidir si un ente es algo realmente existente. Este razonamiento no puede ser aplicado a Dios, pero sí a los ET porque sencillamente serían seres finitos.

Pues bien, ni los platillistas que afirman que los ovnis son naves de los ET, ni los contactados que dicen que los ET les hablan o comunican mensajes, han podido brindar una prueba irrefutable que los ET sean seres realmente existentes. Y lo peor de todo es que no sólo son víctimas de la lógica sino que en sus eventos insisten en la misma metodología pseudocientífica, sin mostrar ningún avance teórico y práctico serio. De este modo, el concepto de ET no es ni analógico ni unívoco, sino que es un concepto equívoco, porque pretende atribuir existencia real a algo que no lo tiene. De manera que sus jeremíadas no los exime de la responsabilidad de presentar pruebas y, al contrario, enconchabarse en el silencio los señala como una creencia dañosa para el aparato lógico y que pervierte el sentido de la realidad.

ET carecen de normatividad cognoscitiva
La norma para la teoría de los conocimientos ufológicos debe mostrar su eficacia en esta ciencia y en su concepción del mundo. Así pues, la norma para dichos conocimientos no es la ratio lógica (insuficiente porque ha de tomarse en cuenta la observación), ni la ratio empírica (porque los sentidos engañan), ni la ratio metaphysica (porque se trata de una sustancia material), ni la ratio teológica (porque no se identifica con el Logos divino) sino con la ratio physica (porque es observable y está sujeto a experimentación).

Lo singular del caso es que la ratio physica confirma solamente el fenómeno ovni como fenómeno natural (nubes lenticulares, rayos esféricos, hologramas solares, etc.) y como fenómeno humano (fenómenos psicológicos o tecnología secreta furtiva). Todo lo demás (hermanos mayores, seres extraterrestres, razas alienígenas, portales interdimensionales, flota de confederación intergaláctica, experimento genético interestelar, etc.) pertenece a la dimensión de las hipótesis quiméricas que Descartes ni Newton no aceptaban ser confundidas como real, o sea son parte de la literatura de ficción y de las alucinaciones colectivas de mentes sugestionables o patologías psíquicas de platillistas descontrolados.

Quizá la más importante implicancia de la primacía de la ratio physica en ufología sea el desprecio por los esquemas artificiales, que con ayuda de la mera lógica pueden obtener conclusiones formalmente exactas, pero que pueden llegar asimismo a resultados que no existen materialmente en la naturaleza.

El primado de la ratio physica en la Ufología significa también que no tiene sentido una máxima geometrización de la naturaleza, ni tampoco partir únicamente de la observación y menos del testimonio subjetivo. Pues los valores a obtener deben poder ser comprobados y rectificados en la tercera etapa del conocimiento físico (1° observación, 2° extraer de los resultados de las observaciones un principio, y 3° basar la matemáticas en la praxis física y no la física en las matemáticas). Esto ayuda a no perder que la creencia en ET son parte de las ideas mitológicas neoplatónicas que identifican a la naturaleza con el Logos divino y que se descubre a aquel que le escucha.

La búsqueda de tecnología ovni
Existe una invencible tendencia a subestimar los logros del hombre cuando se habla de ovnis y ET, pero hay que recordar que esta tecnología no es nueva, y con ello no me refiero solamente a la década del 30 con los nazis, sino a las investigaciones de sustentación antigravitatoria que se hicieron desde comienzos del siglo XX a partir de las teorías de Tesla. Es por eso que la información de la CIA no es completamente cierta, porque los EEUU no sólo experimentaron con alas voladoras y platillos volantes desde los 50 sino desde fines de la II Guerra Mundial.

Además, se conoce que Perón en complicidad con Stroessner permitió el ingreso de una gran cantidad de científicos nazis con el fin de tener su propia arma nuclear y al final fue engañado vergonzosamente. Rusia tampoco renunció a la conquista de las nuevas armas. Todo lo cual lleva a pensar que muchas otras cosas pudieron traer los nazis consigo a América Latina, quizá la famosa "campana ovni" de la que tanto se habla y que justamente de esa forma fue vista en La Joya. Es razonable la alarma de la FAP en La Joya, pues la inteligencia rusa no desconocía que a Chile fue a radicar en un lugar de acceso restringido cierta cúpula nazi con oscuros propósitos. En pocas palabras, la búsqueda tecnológica de anulación de inercia y mecanismo antigravedad no son nuevas y ya llevan décadas de trabajo en programas negros (furtivos y secretos).

Platillistas proceden pseudocientíficamente
En lo que concierne al fenómeno ovni y los ET hay que afirmar con Newton y Kant que a nadie le es lícito prescindir de las ciencias naturales en dichos fenómenos, porque precisamente en su experimentación, repetida bajo unas mismas circunstancias, se encuentra la rectificación del aparato conceptual ufológico.

La desmitificación y desideologización del aparato conceptual ufológico exige, en este sentido, tomar distancia tajantemente de la extraviada opción "contactista" -que convierte la ufología en metafísica del mediumnismo incontrastable e inverificable-, como de la opción "pseudo-científica", que aboga por una manipulación ininteligible de la jerga matemática, física y cosmológica, con el fin ideológico de justificar las novelescas ideas de los "hermanos mayores, seres extraterrestres guardianes, portales interdimensionales, etc.". Ambas opciones platillistas son las que actualmente enturbian el estudio serio del fenómeno y una epistémica del fenómeno UFO las puede sepultar definitivamente.

Contactistas ET son víctimas de una silogística renovada
El peligro de justificar la opción "contactista" en otro tipo de lógica es que nos pone ante el riesgo de caer en el precipicio donde se prescinde de los fenómenos materiales por una logicidad de la física. Si antes Kepler y Descartes -atendiendo al sistema cerrado de la geometría euclidiana- incurrieron en una errónea matematización de la física que prescinde de los fenómenos reales.

Ahora la opción "contactista" aspira a una nueva lógica no occidental para justificarse, sin advertir que con ello la física como ciencia meramente experimental quedaría reducida a una colección de experimentos lógicos que ciertamente se apoyarían entre sí, pero que no darían certeza sobre el problema que pretenden defender, a saber, la existencia de seres extraterrestres. Serían víctimas de una nueva silogística de la susodicha nueva lógica.

Si el contactismo es un método de meditación tan eficaz y real, entonces no se comprende por qué no se les pide la cura para el cáncer, el sida, el ébola, la eliminación de la pobreza, la obtención de la energía a fusión, y otras cosas que harían tanto bien a la humanidad, en vez de charlar sobre cosas insubstanciales y mensajes esotéricos sin importancia. Todo esto ya es conocido y hace pensar que la respuesta es fallida, de ahí que sea comprensible que se trata de meros trances colectivos de mentes sugestionables, sin ningún valor de su veracidad científica.

"El tema OVNI tiene aspectos que trascienden a los objetos convencionales" y se deduce que lo no convencional es lo que se obtiene por "contacto". Con esta respuesta viciosa y circular volvemos al comienzo, y parece más bien que el susodicho "contactismo" no puede defender con coherencia sus aspectos mistificadores ni evitar el precipicio lógico. Naturalmente, todo lo que aquí escribo no es para hacer cambiar la opinión de los contactistas y sus acólitos, ellos son invulnerables a todo razonamiento lógico y prueba empírica, sino que como Jung lo que lo escribo está dirigido a mentes imparciales que no han desvariado el juicio.

Los ET son mera ideología
La utilización de la doctrina newtoniana hypothesis non fingo lleva directamente a la negación de la opción "contactista" y de los míticos seres extraterrestres, e incluso la perspectiva operacionalista de la teoría de la relatividad generalizada lleva a Einstein a reducir la física a conceptos sobre objetos físicos, dentro de los cuales los seres extraterrestres, por no ser contrastables ni verificables, sino mera ideología mítica supletoria de la religión, no tienen cabida alguna.

El problema crucial que se le plantea al contactismo es saber si lo percibido en la meditación es solo una esperanza adecuada y justa del pensamiento subjetivo, o si se le considera más bien acorde la dimensión ontológica del ser, es decir, dentro de una perspectiva física y metafísica.

Sofismas de los defensores de los ET
Hay afirmaciones de los defensores de los ET que merecen un análisis, como son:
1."Los seres extraterrestres no son salvadores ni una amenaza, primero hay que contactarlos".
2."Ciertos teólogos admiten la posibilidad de vida extraterrestre porque el dogma lo permite".

Sobre (1) se incurre en una petición de principio, o sea, no se puede admitir la existencia real de aquello que aun no se ha demostrado que existe realmente. Por tanto, no tiene sentido hablar de seres extraterrestres inteligentes en el sentido actual. Pues potencialmente se puede hablar hasta de dragones.

Sobre (2) hay que precisar que el dogma permite la discusión sobre el tema pero no necesariamente lo admite. Al contrario, guarda una prudente distancia doctrinaria.

Carecen de evidencias reales
A todas luces el platillismo contactista es incapaz de responder y no puede afrontar una solución que en último término es ontológica, porque dada su limitación a las determinaciones conceptuales categoriales del mundo de los sentidos, recibe las modificaciones de sus presupuestos conceptuales exclusivamente desde sus fundamentos imaginarios y ficticios. Por eso se tiene razón al afirmar que en el mundo contactista no puede darse en parte alguna una evidencia real.

Así como la geometría dejó de ser euclidiana desde que se demostró la existencia de masas gravitacionales, de modo similar el contactismo platillista no dejará de ser alucinación de mentes fanatizadas hasta que se demuestre fehacientemente la existencia de seres extraterrestres inteligentes. Bajo este condicionamiento se puede afirmar que dichos seres no existen. Y como en nuestro universo experimental estos condicionamientos se dan siempre de facto, entonces el mundo de los seres inteligentes se limita a los seres humanos del planeta Tierra.

Mirada ficticia del cosmos
Mientras la teoría de la relatividad se distingue en la física por la sencillez y elementaridad de sus presupuestos fundamentales, que permiten sospechar la posibilidad de una mirada intuitiva a la estructura armónica del universo, en cambio la opción platillista contactista se distingue por su enrevesamiento e incoherencia de sus postulados básicos, que permiten tener la convicción de una mirada confusa y ficticia del cosmos.

Según el contactismo platillista su teoría es consistente porque encuentra su justificación en el hecho de que su intuición es practicable. Dicho descriptivamente, su meditación es efectiva porque logra el contacto con los seres extraterrestres que se hacen presentes (¿¡).

Sin embargo, es preciso precaverse, según Einstein, del peligro de considerar la construcción mental como expresión idealmente abstraída de algo ónticamente real. De lo contrario surgiría de nuevo un positivismo del tipo del de Mach, para quien los conceptos fundamentales de la ciencia, especialmente la física, son copia o reflejo de experiencias reales.

Por el contrario, para Einstein los planteamientos de la física moderna no son abstracciones de experiencia, sino invenciones artificiales o invención libre del espíritu humano. Así, en contra del empirismo primitivo del contactismo extraterrestre hay que reconocer que la ciencia no se apoya en ningún elemento material activo observable (estructuras de campo maxwelianas, velocidad de la luz, equivalencia de masa y energía, materia oscura, energía oscura, etc.) sino en conceptos que cumplen el principio de contradicción y tienden a algo real. Es decir, en la ciencia persiste la oscura zanja entre naturaleza y esquema conceptual.

En cambio, el contactismo extraterrestre recurriendo al impulso de la intuición y sin acomodarse a los hechos observados ni fundarse en la experimentación habla como cosa cierta de seres extraterrestres, razas alienígenas, flota intergaláctica, mensajes redundantes y triviales, y toda clase de estrambóticas ideas que se divorcian de los hechos observados.

En una palabra, la justificación de la teoría contactista se deriva únicamente de una arbitrariedad metodológica que no puede demostrar que su intuición puede ser practicable. Pues, así como no es posible derivar lógicamente del mundo experimental lo conceptos físicos fundamentales, tampoco el contactismo puede derivar la existencia de seres extraterrestres de subjetivistas meditaciones incontrastables.

Intuición fantasiosa de platillistas
La intuición de los platillistas no es la intuición de Einstein, porque mientras para el gran físico se trata de un "instinto científico" que siente pasión por las conexiones profundas de la naturaleza y arrastra al pensamiento ordenador a una actividad creadora al establecer una imagen única que se manifiesta en el mundo de lo experimentable, en cambio en los platillistas se trata de una intuición asociada a un primitivo empirismo que se limita a una coherencia lógica interna sin preocuparse de la comprobación de la teoría intuitiva. Por eso, en el caso de los platillistas meditativos se trata, en vez de una praxis, de una fe sin vínculo objetivo con hechos y sí con ilusiones y deseos religiosos.

Si de los supuestos seres extraterrestres inteligentes no se cuenta con ninguna evidencia demostrada, entonces su existencia no compete a la ratio physica, que se preocupa de las experiencias de los sentidos y de la comprensión de sus conexiones mutuas, sino de la ratio psicológica, que se ocupa de las experiencias de la mente y del ánimo.

Ya el mismo concepto de "seres extraterrestres inteligentes" se apoya exclusivamente en la imaginación y no en impresiones sensitivas reales como las que corresponde al mundo exterior real. Debemos insistir aquí, ante todo, en que la distinción entre impresiones sensitivas e imágenes no es posible con absoluta certeza y que una explicación mediante conceptos significa la elaboración de una especie de orden entre las diversas impresiones de los sentidos, a través de la creación de conceptos generales, hasta que se consiga un sistema de mayor unidad conceptual.

No obstante, ello no es obstáculo para diferenciar entre un la imagen de un objeto irreal creado por la imaginación y la imagen de un objeto real o un objeto ideal que existe independientemente de la conciencia. Y hasta el momento no existe evidencia alguna que desmienta que los seres extraterrestres inteligentes son mera imagen de objetos creados por la imaginación humana. Así las cosas, debemos dejar paso para que el platillismo extraterrestre tenga acceso libre al diván del psicólogo.

El primer presupuesto para que un científico pueda llegar a conocer la fórmula del universo es que la naturaleza le enseñe algo. Descartes mismo acentúa expresamente la actividad docente de la naturaleza. Einstein, de acuerdo con esta idea, habla de las manifestaciones de este mundo o de que en la naturaleza se manifiestan cosas experimentables por el hombre.

En cambio preguntémonos, ¿algo tienen que mostrar el platillismo contactista? Al parecer, sus "hermanos mayores" son tan mezquinos que se limitan a "saluditos" insubstanciales de luces que mariposean en el cielo. ¿O acaso en tecnología les han dado algo (reacción a fusión, anulador de inercia, mecanismo antigravedad, mapa del universo, generador de agujeros de gusanos, etc.)? la respuesta es NADA. ¿o acaso en medicina han tenido piedad (cura del cáncer, sida, ébola, etc.)? Otra vez NADA. ¿O acaso en cuestiones sociales (eliminación del hambre, guerras, tiranos, etc.)? Nuevamente: NADA. Es ridículo pensar que unos seres tan avanzados sean tan egoístas.

Obviamente es ocioso reiterar la pregunta en otros terrenos, salvo el psicológico; pero esta vez el aporte viene de los propios contactados, cuya práctica morbosa ya fue bien explicada por Carl Gustav Jung.

Fallida pretensión de racionalidad
No todo ufólogo cree en "seres extraterrestres inteligentes", pero una importante manada va detrás de una fe que es invulnerable a la razón, a la intuición y a todo tipo de argumentación que refuta la creencia en dichos seres.

Este convencimiento dogmático sacrifica la libertad del pensamiento por irrealidades, hasta ahora, totalmente indemostrables. Cuando algún tipo de ratio los cuestiona se quejan y aducen que hay que atender a la concreta totalidad del mundo fenoménico que no sólo es físico, también abarca la vida, lo orgánico, la historia y lo divino. Y descaradamente insisten en que hay pruebas de su creencia pero extrañamente nunca lo muestran.

Es decir, estamos ante una fallida pretensión de racionalidad que juega con la mistificación de sus respuestas. ¿Cómo hacer frente a semejante estrategia? Imposible, su convencimiento dogmático supera lo racional y se constituye en la "Iglesia de los Ufólogos". Su esterilidad gnoseológica la ocultan acusando de escepticismo o de primitivismo espiritual, a cuanta objeción tengan enfrente. ¿O acaso pueden mostrar la foto no trucada de algún alienígena que demuestre su creencia? No pueden. Pero debieran ser más sinceros, pues si los ufólogos han elegido el camino ideal de convertirse en iglesia deberían decirlo y abandonar el travestismo científico.

Platillistas ET atrapados en su laberinto
Hay platillistas que preconizan el desarrollo de un nuevo aparato lógico-metafísico para entender el problema ovni en términos de seres extraterrestres inteligentes. Pero lo que no demuestran es la necesidad interna de esta tarea, es decir qué hay de congelado en nuestras afirmaciones estereotípicas que impiden una mejor comprensión del fenómeno, tanto en la lógica clásica como en las lógicas no clásicas.

Ya la evolución continua de la ciencia ha puesto en entredicho la afirmación del valor lógico absoluto de un juicio, que Kant todavía admite, siguiendo con esto la tradición casi unánime de la filosofía occidental. La excepción son Platón y Bergson. El primero pone énfasis en la dialéctica y en el mito, y el segundo en la intuición creadora para romper los conceptos congelados. La verdad es que ningún tipo de lenguaje lleva hacia un concepto físico inequívoco sino tan sólo aproximado entre realidad y conocimiento, por tanto la acomodación conceptual será siempre una tarea necesaria, pero ningún reacomodo mental tiene la legitimidad de hacer pasar una posibilidad lógica como posibilidad real. Por eso es bueno recordar a los platillistas novológicos que prosigan en su empeño pero con rigor y claridad.

Lima, Salamanca 08 de abril 2015

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