CHAMANISMO Y POLITEISMO POSMODERNO
Gustavo Flores Quelopana
Sociedad Peruana de Filosofía
Filosóficamente el politeísmo no es
inconciliable con la filosofía, porque distingue entre la divinidad y Dios. Y
el problema capital que plantea es si esta separación entre Dios y su esencia
es legítima y por qué cobra auge en medio de la cultura posmoderna. Por lo
demás, el politeísmo experimenta un revival con el auge del irracionalismo y el
socavamiento en la razón en la cultura posmoderna. El retorno de los
brujos, esoterismo, espiritismo, cábala,
alquimia, satanismo, astrología,
cartomancia y quiromancia conocen un auge sin precedentes. Estos cultos
ocultistas, paracientíficos y terapéuticos, que Max Weber llamaba “cultos
emocionales”, no son un retorno a Dios sino al paganismo politeísta. La
ancestral práctica espiritual del chamanismo también participa de este revival.
I. Origen del politeísmo.
Históricamente insurge en un número reducido
de pueblos, llegados a un nivel cultural, con organización social diferenciada
y estructuras políticas definidas (la India védica, el Japón anterior al
budismo, Irán anterior a Zaratustra, Mesopotamia, Egipto, Grecia y Roma, los
pueblos germanos, en culturas meso y suramericanas anteriores a la conquista y
en algunas pocas culturas de África occidental y de Polinesia). Esto muestra
que es un fenómeno religioso reciente y posterior al chamanismo. Mientras el
chamanismo es una religión de integración cósmica, el politeísmo es una
religión de servicio. De ahí, la tendencia a proponer teorías históricas para
explicar su desarrollo:
A) Enfoques Evolucionistas.-
- Hume (Historia natural de la
religión, 1757) y J. Rousseau (Émile, 1762),
propusieron el politeísmo como primera forma de religión de la que se derivaría
el monoteísmo intolerante y persecutorio. Actualmente esta concepción es
cuestionada al concebirse el politeísmo como parte de las religiones de
servicio que viene a continuación de la religión de integración.
- E. Garrie, sitúa el politeísmo entre el
polidemonismo y el monoteísmo. Esta clasificación ubicaría a las religiones
integración bajo la égida del polidemonismo, lo cual no es falso pero tampoco
exacto. Las religiones de integración también conocen entes angelicales buenos.
- K. Goldammer propone una serie evolutiva que
abarca: polidemonismo, politeísmo, henoteísmo y monoteísmo. Interesante
división, pero que conserva el mismo inconveniente de Garrie. Sería mejor
decir: poli espiritualismo, politeísmo, henoteísmo y monoteísmo.
B) Enfoque Degradacionista.-
- Voltaire en el artículo “Religión” de su
Diccionario filosófico (1764) propone al monoteísmo como primer estadio
religioso. Enfoque que no se condice con la historia de las religiones.
- La escuela de historia de las religiones de
Viena, siguiendo a W. Schmidt propone un proceso evolutivo del monoteísmo al
politeísmo como una «degradación». Esta consideración es forzada. Lo que se
constata es que el politeísmo original proviene del poli espiritualismo, y el
politeísmo degradado es derivado del monoteísmo. Así, no todo politeísmo es una
degradación del monoteísmo.
C) Enfoque Estructuralista y Fenomenológico
- G. van der Leew, R. Pettazzoni, sostienen
que los datos históricos no justifican el evolucionismo religioso y que el
politeísmo no es un momento histórico anterior al monoteísmo y sustituido por
él, sino una forma religiosa independiente, una manifestación del fenómeno
religioso, una estructura religiosa que debe ser estudiada como tal. Este
enfoque resulta de una exageración de los elementos estructurales sincrónicos
sobre los diacrónicos. La historia de las religiones evidencia que el
monoteísmo adviene luego del politeísmo.
II. Rasgos principales del politeísmo
Combinando la consideración estructural y
fenomenológica con la histórica, podemos señalar como rasgos principales del
politeísmo:
- Forma religiosa con una representación
«teísta» de la realidad superior, que distingue entre el poder superior
encarnado en espíritus, antepasados, genios, fantasmas, y los dioses como
encarnaciones más precisas de esos poderes, dotadas de una mayor distancia en
relación con la naturaleza, de perfiles personales y de una posibilidad de
influencia sobre la vida de los hombres que entran en relación con ellos.
- Lo más característico es su rasgo sobrehumano y
la condición de «totalmente otro» de la realidad, como afirmó R. Otto,
pertenecen a otro orden de realidad, esta distinción es la inmortalidad.
- En algunos politeísmos, los dioses no
son considerados eternos ni omnipotentes, estando lejos de la configuración
monoteísta del mundo superior.
- Su representación «teísta» del orden de lo
superior adquiere contornos cosmomórfico, zoomórfico o teriomórfico, fitomórfico,
dendromórfico y antropomórfico.
- Pluralidad de las figuras divinas ordenadas
por genealogías y jerarquías (unos ochocientos mil kami en el
shintoismo; 3.339 que se amplían hasta números ilimitados en el vedismo,
parejas de dioses, tríadas, eneadas o una innumerable plebs deorum).
En algunos casos se establece la monarquía de un dios supremo.
- Rasgo característico es su accesibilidad al
hombre y su disposición para ejercer relación de protección y
patronazgo para cada función de la vida humana. San Agustín señala que
esto lleva al “deseo frenético de tener muchos dioses” y que no sean más que
«epítetos cúlticos» de una misma divinidad.
- No todas las figuras divinas tienen el mismo
grado de precisión. Existen dei certi y dei incerti y esta
incertidumbre repercute sobre la posibilidad de invocación a los mismos.
- Todo esto parece haber conducido con
frecuencia a diferentes formas de monolatría o de henoteísmo.
- Las religiones politeístas han desarrollado
grandes sistemas de mitologías, con complejas y confusas teogonías y
cosmogonías.
III Explicación Cultural.
- Para F. Engels, G. Dumézil, A. Brelich: mero
reflejo de determinadas infraestructuras socio-políticas y económicas.
- Según R.J. Zwi Werblowsky: el conjunto de
infraestructuras no son la causa sino sólo el humus que lo
condiciona.
- Algunas «revalorizaciones» del politeísmo
insertas en las actuales apologías del paganismo (W. Fr. Otto en relación con
los dioses de Grecia y por A. Daniélou en relación con el politeísmo hindú) se
basan en descalificaciones del monoteísmo.
- La consideración fenomenológica evita la
valoración del fenómeno politeísta y estima que el politeísmo puede reaparecer
en determinadas formas monoteístas bajo la forma de ángeles, santos u otros
mediadores.
IV Problema Filosófico.
C) Exponentes
- Aristóteles es politeísta al distinguir
claramente entre Dios y su esencia.
- En Leibniz su dios plotiniano depende de la
esencia divina.
- Hume piensa que el monoteísmo es resultado
de la adulación a la divinidad.
- Renouvier, James y Bergson insistieron en la
superioridad del politeísmo.
- Max Weber estimó que el Politeísmo resulta
de la lucha entre distintas esferas de valores en la cual no se impone un solo
valor. Así, el mundo empírico no llega al monoteísmo sino que se detiene en el
Politeísmo.
- En Heidegger se da un supraser del cual se
derivaría incluso el ser de los dioses.
- Considero que el Politeísmo es resultado del
debilitamiento del poder del chamán, la censura moral de apelar a demonios y la
necesidad de sustituirlo con la devoción a varias deidades.
D) El problema metafísico
- El problema ontológico metafísico
fundamental del Politeísmo es que si la esencia divina da lugar a los dioses,
entonces no se trata de una creación fruto del amor y la voluntad sino
de una emanación natural que necesita irradiar dicha esencia
divina.
- De este modo una esencia divina que no
necesita nada ni a nadie, no ama a nadie, ni mira a alguno, y está aislado en
sí mismo (llámese Inteligencia en Aristóteles, o lo Uno en
Plotino) nunca podrá ser superior a un principio divino omnipotente,
omnisciente y omnisapiente, que ama y procede a voluntad y con inteligencia.
- De manera que el Politeísmo con su
pluralidad, hipóstasis y jerarquías resulta ontológica y metafísicamente
inconsistente ante el monoteísmo donde toda la creación y no la emanación es
obra libre de la iniciativa divina guiada por el amor. Es por ello que la idea
de Dios en el monoteísmo es metafísicamente más compleja con la idea de creatum ex nihilo. Mientras que el
politeísmo y el henoteísmo aun se mueven dentro del presupuesto metafísico del nihil ex nihilo.
E) El revival del paganismo
- La actual apología y auge del politeísmo pagano
se da en el marco de la cultura posmoderna (hedonista, relativista y
nihilista).
- En medio de la fragilidad del sujeto
posmoderno la experiencia religiosa regresiona hacia la fragmentación
politeísta de la divinidad.
- El revival del paganismo posmoderno, en el
que se inscribe la apología del politeísmo, maltrata el misterio en el
esoterismo, multiplicación de dioses y expresa la tiranía descontrolada del
sentimiento religioso.
- Con el politeísmo el juega a ser dios
mediante la instrumentalización de una religión por retribución. Retribución
que también está poderosamente presente en el chamanismo.
- El revival del politeísmo posmoderno es
parte de la desaparición civilizacional de Dios y del afán humano por su propia
perfectibilidad infinita en plena era del auge robótico y de la era de la
apostasía generalizada.
- El chamanismo como religión poli
espiritualista que recurre a distintas divinidades intermedias para obtener
retribución, también es parte del revival politeísta pagano y de la degradación
religiosa del culto monoteísta en la presente era secularizada de la
increencia.
21 de Agosto del 2017