domingo, 20 de agosto de 2023

EL SOFISTA DE PLATÓN (reseña)

 

Este es el diálogo de la vejez de su "gran hazaña", a saber, elevar la contraposición abstracta eleática entre el Ser y el no-ser a la relación especulativa entre el Ser y la Nada. Prácticamente es el reconocimiento ontológico del ser de la Nada.
Al analizar el Ser y el no-ser cree posible atribuir cierta realidad al no-ser. Con esto roza romper con principio eje de toda la metafísica clásica: el nihil ex nihilo. Ahora es posible que algo venga de la Nada.
En otras palabras, aquí en el Sofista se encuentra la más importante prefiguración del principio de contradicción, posteriormente establecido por Aristóteles en el libro IV de su Metafísica. Ahora se comprende por qué Hegel piensa que el Sofista instaura la dialéctica de la contradicción por encima de la lógica formal.
El Sofista es una prolongación del reexamen de las ideas de Parménides que aparece en su diálogo El Parménides, pero también es un camino nuevo donde se confiere ser al no-ser.
Con ello se demuestra que la razón natural sin revelación puede llegar a pensar un nuevo principio metafísico. El cual, sin embargo, no puede llegar a la madurez porque la metafísica griega está desprovista de la idea de Creación, omnipotencia divina y creación desde la nada.
Si esto es así, entonces este diálogo no sólo llega a las puertas de la dialéctica de la contradicción en lo finito, sino también llega ad portas de la identidad divina sin contradicción.
En el diálogo también se rechaza la solución materialista de Demócrito. Rechaza identificar el vacío con la Nada y los átomos. Al materialismo de los "amigos de la Tierra" opone la filosofía de los amigos de las Ideas".
Esa nueva relación entre lo Uno y lo Múltiple junto al reconocimiento ontológico de la nada, es el bien perdido de la filosofía burguesa en su terminal fase imperialista, la cual se precipitó a la ontología nihilista de la nada.

EL PARMÉNIDES DE PLATÓN (reseña)

 

Este diálogo de la vejez es crucial por dos motivos: 1. porque cuestiona la realidad de las Ideas en relación con las cosas, y 2. porque afronta el gran drama de la metafísica griega, a saber, el contraste entre lo inmóvil y el movimiento, lo Uno y lo Múltiple, el Ser y los entes, lo eterno y el tiempo.
Sobre el primer punto, elabora un monismo de lo Uno que desplaza el dualismo del eidos y la materia de su anterior formulación. Es una nueva reelaboración de su teoría de las Ideas. Lo Uno es posibilidad de la pluralidad. Nada viene de la nada (Nihil ex nihilo). Por tanto, lo Uno es fundamento de la pluralidad, el tiempo y el movimiento. En este diálogo Platón toma conciencia de las aporías de su teoría de las Ideas, y muy probablemente bajo las críticas de su discípulo Aristóteles. El platonismo culmina aquí en un eleatismo moderado, como se verá.
Sobre el segundo punto, el diálogo decide la síntesis entre Parménides y Heráclito. Rechaza de Parménides la Unidad separada, y cuestiona de Heráclito la multiplicidad sin unidad. En cambio, afirma la multiplicidad en la unidad y la unidad en la multiplicidad. Lo que hará que las Formas consistan en una combinación unitaria de múltiples formas.
Esta tensión dialéctica entre lo Uno y lo Múltiple llega a su clímax en su diálogo el Sofista, y lo lleva más allá del principio de identidad.
Por lo demás, este diálogo es considerado uno de los más profundos y controversiales. Sin duda que se trata de un diálogo de ruptura con los diálogos de transición y madurez y que se abrirá a las nuevas soluciones que ofrece en el Sofista.
La conclusión platónica del Parménides -"no hay multiplicidad sin unidad"- constituye también una respuesta a nuestro tiempo posmoderno, antidialéctico y nihilista que somete todo a la transitoriedad del devenir, es refractario a la ontología fuerte y sucumbe bajo el poder de la nada.

EL HOMBRE Y LO DIVINO (reseña)

 

María Zambrano (1904-1991) en esta obra célebre expresa que el dios idea de la filosofía fracasa porque no puede ser amado, no responde y solamente ofrece la visión de las esencias. Con el Ser, unidad descubierta por la razón natural, comienza el delirio de deificación humana.
Con esto Zambrano retrotrae el origen del deus in terris de la modernidad prometeica hasta el mundo clásico. Añade que la piedad es la relación del hombre con lo divino, pero con el racionalismo quedó convertida la piedad en meramente una virtud humana, sin relación con la trascendencia divina.
Concluye que lo sagrado es consubstancial al hombre y ser enteramente humano es recuperar el Paraíso perdido como simple hijos de Dios.
Aplicada su conclusión a la nihilista posmodernidad se comprende por qué el hombre se ha deshumanizado, a saber, porque ha extraviado el sentido de lo sagrado y lo divino.

UFOLOGÍA Y ESOTERISMO

                                        UFOLOGÍA Y ESOTERISMO

 

Sin lugar a dudas, la mentalidad secularizada y la ausencia de discernimiento espiritual del hombre nihilista actual es caldo de cultivo para las creencias extraterrestres. Abandonada la fe cristiana y el poder de la oración no es difícil que la naturaleza infernal consiga engañar atormentando con su supuesta presencia extraterrestre a millares de seres humanos.

Existen numerosos testimonios de personas que habiendo sido secuestradas por esos seres tuvieron que abandonar sus planes ante la invocación del rosario y la señal de la cruz.  Pero lo gurús de las nuevas religiones ufológicas en los congresos que organizan no invitan a estas personas para que den sus testimonios, porque lo que buscan es promover e incentivar el nuevo credo demoníaco. Más bien invitan a los que puedan dar un testimonio favorable y benéfico de su existencia. Estas sectas ufolátricas no sólo carecen de sentido crítico, sino que muy lejos de desear investigar con objetividad y neutralidad, buscan dar un testimonio tendencioso y sesgado de la realidad del fenómeno ovni. Por eso es que sus congresos generalmente terminan siendo festivales comerciales y carnavalescos con toda clase de amuletos y disfraces aliens. Es la orgía del fraude.

Si realmente fueran seres del espacio tenemos que preguntarnos lo siguiente:

1. ¿Por qué no cumplen con las leyes del universo como todo lo que existe en el cosmos?

Porque no son seres materiales, sino seres espirituales.

2. ¿Por qué huyen ante el nombre de Jesús y sienten aversión ante los objetos sagrados?

Porque no son espíritus de Dios, sino espíritus demoníacos.

3. ¿Por qué han optado por la coartada de presentarse como seres del espacio?

Por la mentalidad secularizada y atea del hombre nihilista actual, proclive a la fantasía, y educado por generaciones en la ciencia ficción.

4. ¿Por qué contactan secuestrando a sus víctimas y les practican experiencias traumáticas sexuales y de otro orden?

Porque como demonios que son no paran mientes en el respeto de la libertad humana, y porque no se resisten a su naturaleza atormentadora hacia el hombre.

5. ¿Por qué se presentan unas veces como hombrecillos y otras en formas monstruosas’

Porque los demonios, como espíritus que son, pueden adoptar diversas formas, y así a los incautos hacen creer que existen más de una cincuentena de razas aliens.

6. ¿Por qué quitan la memoria a los abducidos?

Porque los recuerdos podrían revelar claramente su naturaleza demoniaca.

7. ¿Por qué las sectas ufolátricas terminan en escándalos sexuales o jurídicos?

Porque no siendo seres espaciales sino demonios, sus enseñanzas son malignas.

8. ¿Por qué si son avanzados seres del espacio no ayudan a la humanidad?

Porque no desean nuestro bien, y, más bien buscan hacer daño, especialmente espiritual.

9. ¿Por qué nunca hablan de Dios y de las dimensiones espirituales?

Porque su propósito fundamental es alejarnos de Dios, nuestro Creador.

10. ¿Por qué resultan dañando la salud física, mental y espiritual de los contactados?

Porque los traumas y enfermedades que dejan de por vida responden a su naturaleza satánica.

Todo esto nos devuelve al mensaje evangélico de lo que afirma Jesucristo: Yo soy el camino, la verdad y la vida (Jn 14, 6), Yo soy el pan de vida (Jn 6, 48), el alfa y el omega (Ap 1, 8). Y nos recuerda: el diablo siempre es mentiroso y padre de la mentira (Jn 8, 48), resistan al diablo y huirá de ustedes (Sant 4, 7), con el escudo de la fe se apagan los dardos encendidos del maligno (Ef 6, 10-18).

Las sectas ufolátricas pertenecen al dragón, que con sus huestes combatieron, pero no prevalecieron contra el cielo. Arrojado el gran dragón con sus ángeles a la tierra encuentran en la ufología un arma muy útil para seducir a millares de incautos atraídos por el esoterismo, espiritualmente extraviados, neuróticos y mitómanos que son fácilmente reclutados a su causa por la serpiente antigua, que se ceba a profundidad del empobrecimiento espiritual en el decadente occidente liberal. No es casual que el revival del paganismo religioso y del esoterismo ocurra allí con gran fuerza.

A propósito del esoterismo éste se ha convertido desde el siglo veinte en un elemento de la cultura de masas[20]. Cuanto más se acentúa el anticristianismo en la cultura occidental más se expande entre las masas el esoterismo. Ahora entre las masas abundan los magos, las hechiceras, pitonisas, curanderos, nigromantes, astrólogos, encantadores, vaticinadores, espiritistas y adivinos. Muchas de las veces se tratan de poderes reales, pero todos vienen del demonio.

El esoterismo viene a ser el sucedáneo espiritual de la pérdida de la fe religiosa en Dios trascendente, Uno y Trino. Es una regresión en el progreso religioso y espiritual. Entonces cobra relevancia las prácticas antiguas de la astrología, la geomancia, la magia, el tarot, perfumes, inciensos, naturismo, mandalas, mantras, angelismo, hipnosis, símbolos ocultistas, masónicos y el pentagrama esotérico. Hay todo un supermercado esotérico disponible. Paradójicamente lo que se experimenta es una exoterización del esoterismo.

Muchos gurús ufolátricos practican alguna forma de esoterismo, porque en su extravío y confusión mental piensan que con ello se ponen a la altura de Rama, Krishna, Hermes, Moisés, Orfeo, Pitágoras, Platón, Jesús, Zoroastro y Buda. Pero como el esoterismo y el ocultismo van de la mano, y es presentada como una doctrina destinada sólo a iniciados, en realidad se trata de una postura que invoca los poderes del demonio. Aun cuando es necesario distinguir entre lo sobrenatural, lo paranormal y lo preternatural, la línea es muy delgada entre estos dos últimos. Muchos santos han mostrado facultades paranormales, pero nunca fue lo prioritario. En cambio, volver dichas facultades en lo más importante resulta a la postre relegando a Dios, y este es el punto de partida de la actividad demoniaca. De ahí que muchos dotados de lo paranormal terminan sucumbiendo en las ciencias ocultas y el demonismo. En otras palabras, el esoterismo es un arma de doble filo que termina haciendo daño a quien lo practica.

Así, por ejemplo, el gran poder mental que demostró tener el gurú platillista del rancho Santa Fe, en California, para inducir a un nutrido grupo de personas al suicidio ritual es una muestra de lo maléfico de haber caído en el esoterismo. Otro caso es el ocultismo nazi con la Sociedad Thule, con su conjunto de prácticas y creencias, el propio Hitler era aficionado a la astrología, la mitología y la mística medieval, aunque una vez en el poder condenó las creencias ocultistas por surrealistas y ajenas al movimiento nazi.[21] Pero el poder hipnótico de su oratoria tenía rasgos diabólicos. Por ello, no es extraño que el Padre exorcista Gabriele Amorth afirme que en estos tiempos el demonio se muestre activísimo sobre personas, comunidades y países, siendo necesario restablecer la pastoral exorcística en todos los países del mundo.

Los autores que encabezan la lista de la literatura del esoterismo ufológico son Erich von Däniken y J. J. Benítez. Pero le sigue una legión completa. Siendo su tema favorito hablar del mensaje de los dioses, los astronautas de Yahvé, los ascendientes cósmicos, los mensajeros de luz y los espías del cosmos. Y todos defienden la posibilidad de contactar con los supuestos extraterrestres. La lista de las religiones esotéricas ovni es larga, empezando por la cienciología hasta llegar al movimiento raeliano. Todas curiosamente tienen su origen en el hemisferio norte occidental, en sociedades tecnológicamente avanzadas. Muchas con espíritu sectario, estereotipadas ideas sobre el origen de la humanidad, implicadas en escándalos sexuales, inducir al suicidio ritual, y con exigencia de altos costos económicos. Y sus adeptos consideran que sus líderes tienen facultades paranormales y poderes esotéricos sobresalientes. Lo que creen que se confirma con su poder de contactismo con los seres espaciales.

Ahora bien, la pregunta que surge es ¿por qué los contactistas y líderes de sectas ufológicas reculan en el ocultismo y esoterismo? Porque al creer que entran en contacto con seres espaciales superiores de naturaleza benéfica, van creyendo en todos los mensajes que reciben, siendo muchos de los cuales de índole amoral, perniciosa y satánica. Pero ¿por qué no reaccionan a tiempo? Por los beneficios económicos, la vanidad creciente, el hedonismo que los ata, la fama mediática, el poder que adquieren sobre los demás. Y a todo lo cual no desean renunciar. En estos tiempos de gran apostasía en que se apaga la fe, el esoterismo resulta siendo el gran peligro para la salvación del alma.

sábado, 19 de agosto de 2023

NUEVA RELIGIÓN UFO

                                          NUEVA RELIGIÓN UFO

 


EL fenómeno ovni coincide con su presentación como una nueva religión. Cosa que nos debería llamar la atención. No se trata solamente de contactistas alucinados, sino de mensajes que ordenan organizar una nueva religión ovni. El abordamiento de los aliens no como seres extraterrestres sino como demonios se retrotrae también al destacado escritor estadounidense John Keel (1930-2009), que en su libro Operación Caballo de Troya (1970) sostiene que los movimientos que describen los ovnis, que violan las leyes de la física, no responden a objetos materiales sino inmateriales, y no responde a ninguna tecnología terrestre ni alienígena. Sus formas son de lo más diversas y extrañas, que van desde cubos, platos, triángulos, rosquillas y campanas, hasta objetos en forma cigarros de apariencia metálica, con ventanas, sin ventanas, echando fuego azul de sus colas, expeliendo sustancias misteriosas, y de medusas transparentes voladoras. Los ovnis no son de un modelo único.

Para Keel, además, los ovnis son de naturaleza paranormal y espiritual, porque las experiencias que dejan en los contactados y abducidos son de la misma naturaleza que se presenta en la extensa literatura demonológica. Si fuesen de una civilización superior no estarían apareciendo y desapareciendo de continuo, no preferirían la presencia clandestina y nocturna, tendrían buenas intenciones, mostrarían voluntad de ayudar, hubieran evitado la Primera y Segunda Guerra Mundial, el lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, ayudado en las pandemias, contribuido a superar ciertas enfermedades, las guerras la crisis ecológica, alimenticia y energética, pero en su lugar y en la mayoría de los casos sus contactos con humanos son terroríficos y atentatorios contra la libertad individual.  Y su negación de la hipótesis extraterrestre concluye que el Caballo de Troya de dichos demonios es presentarse como visitantes espaciales.  

En realidad, la hipótesis parafísica del fenómeno ovni, que sostiene que es una broma y engaño perpetrado por seres invisibles para asustar, confundir y embaucar a la raza humana viene siendo sostenida desde 1949 con Meade Layne[18], Arthur Clarke, Harol Wilkins, Morris Jessup, Bryant Reeve, Ivan Sanderson y Jacques Vallée. Tratando de dar cuenta de ese 1 o 2 % de casos sin explicación dichos investigadores coinciden en que tomando en cuenta los métodos crueles y malvados que emplean dichas inteligencias con los abducidos se muestra que desean nuestro mal, son verdaderos demonios y que actúan no en un plano físico, sino espiritual. También se reportan casos en que dichos seres de apariencia monstruosa y horrenda, tienen mal olor, se trata de un hedor insoportable que lleva a violentos espasmos y vómitos. Naturalmente que espíritus angélicos no pueden mostrar ni aquella apariencia ni olor, sino que sólo pueden tenerla seres provenientes del infierno. En su afán de confundir en muchos casos producen teletransportación, con parálisis de los relojes y anomalías espacio-temporales. Las víctimas aparecen en otros lugares distantes y con varios días de ausencia inexplicable. Además, pueden producir materializaciones y desmaterializaciones repentinas, atravesar paredes, hacer caer piedras en las habitaciones, provocar incendios, combustión espontánea de personas, provocar torrentes de agua de origen desconocido, pueden flotar en el aire con su apariencia espantosa, pero adoptar cualquier apariencia, incluso de animales. Y todo esto lo han venido haciendo desde el origen de los tiempos.

Siendo Satán y sus demonios seres mentirosos y estafadores, embaucadores y destructivos suelen aprovecharse de personas neuróticas, crédulas e inmaduras. Así el contactado es el estafado y el ovninauta el estafador. El caso de Albert K. Bender es muy significativo para el caso. Bender era un afamado espiritista que en 1952 fundó la International Flying Saucer Bureau con éxito casi inmediato. Pero un año después cerró la asociación sin explicación alguna. Reaparece en la escena ufológica en 1962 con su libro Los discos volantes y los tres hombres, allí cuenta que fue víctima de fenómenos paranormales, entre ellas, la aparición imágenes terribles, pavorosas, y de entidades extraterrestres, que dejaban un terrible olor. Hasta que víctima de un secuestro, le insertan minúsculos objetos en el cuerpo, hasta que le explican que vienen de un planeta externo al sistema solar, habitados por seres muy diferentes a los humanos, extremadamente avanzados tecnológicamente y -he aquí lo más sintomático e interesante- privados de todo tipo de religión. O sea, presentaban al ateísmo como el estadio espiritual más avanzado de una civilización tecnológicamente muy desarrollada. Y esto es más importante que reparar en el aspecto terrible de dichos seres y en su vinculación con la presencia de fenómenos paranormales. El ateísmo doctrinal y el ateísmo práctico no es que sea la ideología del demonio, al contrario, él cree en Dios, pero es ángel rebelde. De modo que emplea la propagación del ateísmo como táctica para apartar a la humanidad de su Creador y así facilitar su ataque vengativo.

Esto es lo que ha hecho pensar al astrofísico e investigador de fenómenos ufológicos Jacques Vallée, en su libro Emisarios del engaño, que detrás de este fenómeno hay una verdadera manipulación de masas que busca crear una nueva religión. Vallée fue inicialmente defensor de la hipótesis extraterrestre hasta que en 1969 cambió de opinión y adoptó la hipótesis parapsíquica. Su libro Pasaporte a Magonia es la primera vinculación que hizo entre ovnis, movimientos religiosos, demonios, ángeles y fantasmas. Esto lo hizo postular la hipótesis multidimensional, esto es, que los supuestos extraterrestres podrían coexistir con los humanos más allá del tiempo y del espacio. Y por ello no son detectados. Para Vallée los ovnis son reales, pero no representan a viajeros espaciales, sino que son seres de otra dimensión, fuera del espacio-tiempo. Luego extendió el fenómeno ovni a las apariciones marianas y a las revelaciones de Joseph Smith. Por ello concluyó que este fenómeno religioso no debe ser manejado por teólogos.

En realidad, la hipótesis parafísica de Vallée parecía bien encaminada cuando superó la hipótesis extraterrestre, pero cuando derivó hacia la hipótesis multidimensional termina sustituyendo primero a los viajeros espaciales por seres parafísicos (ángeles, demonios, fantasmas), y luego, reemplazando a éstos por seres multidimensionales con capacidad para manipular el espacio y el tiempo. Habla de una inteligencia detrás del fenómeno ovni que manipula socialmente engañando a los humanos con seres espaciales. Su sospecha es que el propósito final de este engaño es promover el cambio de creencias religiosas. Cosa que queda confundida y oculta por la participación de charlatanes y de la ciencia ficción. Finalmente aboga por la participación más activa de la ciencia en el fenómeno ovni.

En suma, su aporte es que considera un engaño la hipótesis extraterrestre promovida por el contactismo y las sectas ovni; y su limitación es no precisar que aquellos seres multidimensionales son demonios. Esto hace perder un poco de vista que el objetivo fundamental de aquellos seres es promover una nueva religión. Lo que queda en evidencia flagrante en el gran fraude del caso Ummo. Al final, en 1993, José Luis Jordán confesó que todo se había tratado de un experimento psicosocial para medir la credulidad de la gente y la estupidez humana sin límites. Incluso J.J. Benítez salió burlado, como otros gurús platillistas, porque lo consideró auténtico. Por treinta años se consideró el caso como verídico. Incluso se llegaron a formar sectas que tatuaban el símbolo en los niños y los inducían a la homosexualidad. Todo fue un fraude. 

Esto hace que sea plausible que el fenómeno ovni sea confundido con fenómenos naturales, artefactos humanos y fraudes de sectas religiosas. Pero el verdadero fenómeno ovni es un fenómeno parafísico y parapsíquico producido por los demonios, y por ello debe ser considerado una rama de la demonología. No es casual que cuando dichos seres dan un mensaje religioso traten de presentar a Jesucristo como un extraterrestre, a Dios como una energía cósmica, a la Virgen María como la que fue hibridada por un extraterrestre, nunca hablan del Cielo, el Purgatorio, ni el Infierno. Tampoco es casual que expidan mal olor, tengan aversión a las cosas sagradas y su presencia resulte traumática y violenta para sus víctimas.

Que dichos seres nunca hablen al contactado sobre el Cielo, el Purgatorio y el Infierno queda testimoniado por la mística austriaca María Simma (1915-2004). Simma fue una gran mística que recibió el don de Dios de recibir las almas del purgatorio. Eso no era espiritismo, porque ella no las invocaba, sino que las almas venían a ella. Pero un día preguntó a un alma del purgatorio si existía vida inteligente en otros planetas, y ésta dijo que no. Lo cual no significa que los avistamientos no sean verdaderos, sino que son obra de Satanás. De estos tres destinos espirituales nunca se pronuncian los supuestos extraterrestres, porque como demonios que son están en el infierno para toda la eternidad. E inculcando la religión de adoración de los extraterrestres como dioses, consiguen hacer pensar a los hombres en un paraíso galáctico hipertecnológico donde vivirán felices e inmortales para siempre junto a seres superiores.

Hay una experiencia del Padre exorcista Giuseppe Tomaselli, referido en su libro La gran bestia es inteligente[19], donde pregunta al demonio Astort, en nombre de Jesús, si los platillos voladores son obra suya, a lo que responde que no, que son asteroides, pero que ellos, los demonios, hacen creer que son ovnis. Y que los contactados son hijos suyos. A partir de aquí no cabe duda que las supuestas razas alienígenas no son más que demonios que adoptan diversas formas. Ahora se entiende que el demonio le haya respondido que aquello de las confederaciones galácticas es falso e inexistente, y que en otros planetas no había humanos. En conclusión, los demonios querían acabar con la Biblia sin quemarla, haciéndose pasar por extraterrestres. Al Padre Tomaselli ya no le quedó ninguna duda, los alienígenas eran demonios.

Por ello, aquella versión del ufólogo conspiranoico Bob Lazar que la marina estadounidense posee el elemento combustible 115 y que el gobierno está haciendo en el Área 51 tecnología inversa de ovnis capturados, como naves de propulsión de campo que crea una distorsión en el espacio-tiempo, donde el espacio se deforma, y el ingrediente crucial es un elemento que aún no existe en la tabla periódica, el elemento pesado 115, como combustible que hace posible el viaje interestelar, es pura fantasía y especulación. Lo que Lazar quiere dar a entender es que, si la marina estadounidense tiene naves de tecnología inversa, con esta fuente combustible para viajes interestelares, entonces hay ovnis de hechura humana. Pero, además que Lazar es un mitómano compulsivo confirmado, pues no existe documento alguno que confirme que trabajó para el gobierno estadounidense, ni los documentos que acrediten los títulos que afirma que obtuvo en dos universidades de ese país, terminó afirmando que participó en reuniones que describen la participación histórica desde hace diez mil años de seres extraterrestres (Grises) con la Tierra, y que provienen de Zeta Reticuli. Es significativo que en 1990 haya sido procesado por proxenetismo y se le ordenó someterse a psicoterapia. Todo indica que Bob Lazar es víctima de sus propios demonios.

Del mismo talante es el caso del ex agente de inteligencia David Grusch que el día 12 de junio del 2023 se armó todo un estrépito porque daría a conocer los lugares donde el gobierno norteamericano tendría restos de naves de origen extraterrestres. Fue todo un montaje mediático que buscaba proseguir con el encubrimiento de la desastrosa política internacional del presidente Biden, y crear una cortina de humo de tres cosas puntuales: 1. La nueva tecnología militar supersecreta, 2. el estrepitoso fracaso de la contraofensiva de los nazis de Kiev, y 3. la inevitable nueva derrota militar estadounidense en Ucrania. Propósitos nada inocentes y nada extraterrestres en medio de la imprudente y desatinada III Guerra Mundial que se desarrolla. Otro fraude más.

Si los supuestos aliens no hablan de las tres dimensiones espirituales ¿se harán presentes en las experiencias cercanas a la muerte?

El psiquiatra y doctor en medicina Raymond Moody se hizo famoso por su libro publicado en 2017, Reflexiones sobre la vida después de la vida. Allí cuenta la entrevista de más de tres personas que habían tenido experiencias próximas a la muerte. Todos relatan la presencia de Jesús como Dios, y que no aparecen los extraterrestres de ninguna de sus supuestas razas. Ahora se comprende mejor por qué los susodichos seres espaciales no hablan del Cielo, el Purgatorio ni del Infierno. Simplemente son un fraude y engaño del demonio. Lo mismo consigna la psiquiatra y especialista en estudios sobre la muerte Elisabeth Kübler-Ross (1926-2004) en su libro La muerte un amanecer (1983), después de estudiar veinte mil casos habla de una luz a través de un túnel y que a medida que uno se aproxima más aquella luz brilla blanca más hasta sentirnos llenos de amor y alegría indescriptible de estar en presencia de Cristo o Dios. Aparecen otros seres que guían y ayudan, y que la Iglesia denomina ángeles guardianes, también la presencia de seres queridos que ya abandonaron esta vida. Como observamos no hay extraterrestres por ningún lado, y no podía ser de otro modo, porque a todas luces éstos pertenecen al camino de la oscuridad y no de la luz. El mismo testimonio comparte del doctor Melvin Morse en su libro Últimas visiones. Significados y enseñanzas de las experiencias previas a la muerte (1996), donde sobre una amplia muestra de casos se destaca el hondo sentido espiritual que tienen estas visiones previas a la muerte que van desde premoniciones, encuentros angélicos hasta experiencias místicas. Pero no hallamos nada de encuentros con los fraudulentos seres espaciales. Todo lo cual les proporcionó a estas personas una nueva orientación en su vida. Se cuenta el caso de un delincuente que inconsciente en la ambulancia vio el rostro de sus amigos que habían muerto en la calle lanzando horribles gritos de dolor. Recuperado abandonó su vida delictiva y se ordenó ministro.

Esta casuística, a la que se puede añadir a los muertos que reviven en el quirófano contando lo mismo, es bastante elocuente para entender que la nueva religión promovida por los seres del espacio no es, sino que otra tramoya urdida por el infierno. Por ello, no es extraño que los fundadores de sectas ufológicas terminan promoviendo la libertad sexual, o sea, muestran la misma obsesión por el sexo que manifiestan los supuestos aliens en las abducciones. Prueba suficiente que esos supuestos mensajes extraterrestres anticristianos y ateos son invento del demonio. Michio Kaku y Avi Loeb, junto a otros estudiosos del tema, deberían reparar en estas evidencias que resultan siendo más que significativas para descifrar la realidad del fenómeno ovni. El fenómeno ovni es real, pero no se trata de tecnología superavanzada de una civilización estelar, tampoco de tecnología terrestre, sino de engaños e ilusiones del demonio. No menos significativo es que la abducción pueda ser detenida invocando los nombres sagrados.

COPROPLALIA (reseña)

 

LA COPROLALIA es la tendencia patológica a proferir obscenidades. Nace del odio, el abuso, la ira, la frustración, el resentimiento, el dolor, la falta de superación personal. Antes era el lenguaje de los delincuentes, pero desde la pérdida de los valores y la destrucción cultural bajo el capitalismo posmoderno del Occidente liberal la coprolalia se volvió en lenguaje de la vida cotidiana. La coprolalia generalizada refleja el carácter gansteril de la sociedad, la adopción de lo delincuencial como moda -de ahí que prolifera el tatuaje-, la disolución de las normas morales, la transgresión permanente de la moral pública, la corrupción normalizada, el libertinaje sexual y la anomia. En los medios de comunicación la coprolalia se expande por doquier y sin pudor alguno. Países, como en España o Argentina, la coprolalia se volvió en moneda corriente. La coprolalia expresa una ruptura normativa interior que refleja el deterioro social acentuado.

viernes, 18 de agosto de 2023

GENERACIÓN IDIOTA (reseña)

 

La pesadilla de nuestro tiempo se llama "el idiota", como aquel que confunde su autopercepción con la realidad externa. Pero la Generación idiota es lo que más conviene al poder imperante
Este es un libro (2023) iluminador en medio de una sociedad que busca siempre lucir, pensar y conducirse como adolescente. Hoy ni los viejos ni los adultos tienen el poder. Tal cosa pasó a los adolescentes. Pero esta situación -cosa que no señala Laje- acontece en plena decadencia del hegemónico imperialismo norteamericano.
La sociedad intergeneracional ha desaparecido y en su lugar se impuso la sociedad de la generación idiota. La cual tiene como eje el triunfo de la mentalidad adolescente. El idiota posmoderno es narcisista y ensimismado y confiere a sus emociones la verdad absoluta. Es el pináculo del idealismo subjetivo.
Pero la sociedad adolescéntrica va a la deriva, porque su característica es el extravío del sentido de la vida, la diversión y la crisis de identidad. El idiota por antonomasia es el nihilista, que compensa la falta de sentido con las drogas, el suicidio y la sexopatía. Además, le caracteriza la frivolidad de la moda, la farándula y la narcisista digitalización. En la generación idiota la socialización ya no se efectúa en la familia sino en la escuela y la universidad, como simples correas de trasmisión de la enajenación idiota. Todo lo cual desemboca en el Estado como Gran Niñera en el orden globalista.
Lo paradójico es que Agustín Laje (1989) busque una Nueva Derecha que se sustraiga al idiotismo político y al orden establecido sin salir del capitalismo imperialista que le dio origen, la promueve y la desarrolla. Es un rechazo del capitalismo posmoderno y un retorno al capitalismo nacional. Su rebeldía anti-idiota es de índole cultural (volver a la libertad, la tradición y la patria), pero se sobrentiende que ello equivale a un retorno al capitalismo salvaje del pre-imperialismo yanqui. En suma, su aguda crítica a la generación idiota no llega a una culminación de crítica radical porque su adhesión al capitalismo, que origina dicho mal, se lo impide.
El significado social más profundo del imperante adolescentrismo es el deseo de perpetuidad o detener el paso del tiempo de un sistema social que ve cercana su propia muerte. Volviéndose adolescente el sistema se autoengaña creyendo evitar su momento finisecular. Es la propia sociedad de consumo capitalista la que genera al idiota posmoderno, el cual se reconstruye a través de la apariencia. Es la decadencia y descomposición del imperialismo liberal actual el que necesita producir a este tipo de idiotas, egoístas, individualistas y narcisistas y manejables por el mercado.

AGROGLIFOS Y CONTACTISMO

                                      AGROGLIFOS Y CONTACTISMO

Algo parecido con la abducción y las mutilaciones sucede en lo misterioso con los agroglifos[12] o círculos en los cultivos de trigo y maíz, que, aunque se ha probado que pueden ser hechos por humanos, no obstante, hay una gran parte de ellos que tienen origen desconocido y con mensajes bastantes elaborados para ser de simples bromistas aficionados. Pero si fuesen de verdaderos seres espaciales qué sentido tendría que se dedicasen a dibujar agroglifos en vez de ayudar con los urgentes problemas que tiene la humanidad. Realmente ninguno, lo cual pensar que sean hechos por demonios que buscan despistar a la humanidad con falsos mensajes.

Más de diez mil círculos han sido reportados en diferentes partes del mundo. Los creyentes en fenómenos paranormales lo han atribuido a seres extraterrestres. Pero, ¿Por qué los propietarios dan testimonio de su aparición repentina y que parecen haber sido creados en la noche? ¿Por qué otros han visto volar ovnis en la zona? ¿Por qué se incorporan formas figuras de gran tamaño y complejidad con características matemáticas y científicas? ¿Qué otra necesidad, sino la de confundir, podrían tener aquellos seres que hacen semejantes figuras? ¿Para qué dejar huellas electromagnéticas en las plantas? ¿por qué permitir que las plantas emitan radicación residual? ¿Por qué se han relacionado con bolas de luz que serían inteligencias que las producen? ¿Por qué los diseños complejos incluyen la proporción áurea, el conjunto de Mandelbrot y la curva de Koch, todo lo cual para su elaboración exigiría para los humanos instrumental topográfico?

Las abducciones, las mutilaciones y los círculos en las cosechas tienen algo en común, a saber, el misterio que causa intriga y temor. Algo que está muy lejos de las prácticas del mundo de los ángeles, pero que caracteriza muy exactamente el mundo de los demonios. La abducción parece satisfacer su deseo de hacer sufrir al hombre física y mentalmente, las mutilaciones parecen dirigidas a saciar su sed de sangre, algo muy común manifestado en las religiones antiguas muy influenciadas por demonios, y los círculos en las cosechas parecen estar orientadas a confundir la mente humana haciendo creer en supuestos mensajes de seres siderales. Como si tuviera sentido que seres del espacio vinieran desde tan lejos para dejar mensajes en las cosechas en vez de entregarlo directamente a las autoridades de la Tierra. Realmente cuesta creer que una broma de tan mal gusto haya sido tomada en serio por las religiones ufológicas. Lo que hace pensar en la situación espiritual y mental de los líderes de aquellas sectas platillistas. Es evidente que el contactismo tiene que ver con el deterioro lógico y de la razón, y en la manipulación descarada de la credulidad y estupidez creciente de la gente.

Si el demonio pudo presentar a Jesús en el desierto todos los reinos de la tierra para tentarlo, pero fracasó,[13] ¿cómo no podría producir abducciones, mutilaciones de ganado y círculos en los cultivos con diseños complejos? Toda la evidencia responde a un mundo espiritual que sostiene una guerra muy antigua de Satanás contra Dios y sus ángeles, que ya fue derrotado, pero aún busca descaminar al hombre. Su enorme actividad en esta época responde a que se le acaba el tiempo y llega la hora de su fin. Sólo una mirada con sentido escatológico puede hallarle sentido a todo este proceso, pero la mentalidad moderna tiene la desventaja de atender sólo los medios y no los fines. La racionalidad funcional de la modernidad es una limitación que condiciona el pensar científico-técnico, centrado como está en el ente y no en el ser tiende a dar cuenta sólo de empírico, lo útil y lo práctico.

Es por ello que la mentalidad moderna desactiva el sentido de lo divino y tiende a juzgar todo desde el punto de vista naturalista, material y fáctico. Sólo en su fase terminal la modernidad se vuelve contra su propio principio subjetivo, abandona lo antropológico para volverse contra lo natural a favor de la artificialidad, lo antinatural y convertir todo en producto de la cultura. El apogeo del mito culturalista -que niega las esencias para proclamar el constructivismo de las existencias- coincide con el auge de la inteligencia artificial, y la intensificación de la actividad demoníaca en la historia.

En otras palabras, se intensifican las acciones del maligno porque en el mundo actual trabajan como factores a su favor la ruina moral, el consumismo, la narcomanía, la crisis de caridad, el hedonismo, el nihilismo, el materialismo, el orientalismo, la hechicería, la disolución en la divinidad, las sectas satánicas. Por ejemplo, desde 1966 en Estados Unidos existe la Iglesia de Satán, con un Sumo sacerdote que proclama el inicio de su reino. La Biblia satánica acusa fieramente al cristianismo de reprimir a la humanidad y no permitir pensar a millones de personas. Recuerda muchos pasajes de los ataques de Nietzsche al cristianismo, no en vano fue autor de El Anticristo.[14]

Pero también existe el Templo de Set y el Templo del Vampiro. Ninguna se ha convertido en un movimiento de masas, aunque tienen sedes y adeptos en todas partes del mundo. Ciertamente que el demonio siempre busca ocultarse y finge, incluso puede provocar visiones y sueños con el Señor, la Virgen o algún Santo, para hacer creer que se está liberado, pero en estos tiempos se hace más frecuente su manifestación ufológica por el ateísmo práctico, la vida de pecado, y la disolución moral en que se vive. Esto hace pensar que nos acercamos al Final del Mundo, al menos tal como lo conocemos.

Al menos esto da que pensar el libro Piercing the Cosmic Veil (Descorriendo el velo cósmico) de Jason Dezember & Joseph Jordan. Esta obra publicada en 2020 ilustra numerosos casos de abducción en que la misma fue detenida mediante el rezo, el pronunciamiento del nombre de Jesús y la invocación de la Virgen María. Lo que demostraría la naturaleza demoniaca del fenómeno ovni de la abducción. Muchas de las personas abducidas han tenido experiencia espiritista, ocultista, brujería, cartomancia, drogas, meditación, contactismo, satanismo. Pero lo importante es que el libro consigna que con el nombre de Cristo la abducción puede ser detenida. Nos preguntamos, entonces, qué tipo de seres deben ser aquellos que huyen ante el pronunciamiento de los nombres sagrados. Sin duda, no pueden ser ángeles, sino demonios disfrazados de extraterrestres. ¿Por qué sucede esto? Sencillamente porque la plegaria, los nombres y las imágenes sagradas tienen importancia protectora. Es lo mismo que el Padre Peña nos hacía notar en su libro Los extraterrestres el gran engaño diabólico, cuando consignaba que dichos seres emprendían las de Villadiego al rezar y oír el nombre de Cristo. Y también nos hace recordar lo que afirmaba el exorcista el Monseñor Emmanuel Milingo cuando decía que nada hay más poderoso contra el demonio que el nombre de Jesucristo.

Entonces, aquí hallamos la respuesta a lo que John E. Mack señalaba a la abducción como experiencia traumática de origen desconocido. Sencillamente su origen no es tan desconocido porque al orar y pronunciar el nombre sagrado dichos secuestradores se ausentan atropelladamente. Pero ya lo habíamos indicado, el psiquiatra no podía darse cuenta del origen demoníaco de dichos seres porque está desprovisto de la interpretación espiritual en su enfoque positivista.

La cosa lejos de ser baladí es decisiva para comprender la naturaleza del fenómeno ovni. El Pentágono da a entender que existen, que son reales, que no sabe lo que son, pero que no son peligrosos, porque con la tecnología que muestran si quisieran hace tiempo que nos hubieran exterminado. Lo cual es un juicio totalmente erróneo, pero adecuado a la mentalidad descreída de nuestro tiempo. Juzgan que no son peligrosos porque no nos exterminan a pesar de la superioridad demostrada. ¿Pero acaso el demonio busca el exterminio físico? No, claro que no. Por ejemplo, el poseído padece de males físicos, principalmente en la cabeza y estómago, blasfema mucho, da respuestas profundas, hablan lenguas desconocidas, pero el diablo no busca nuestro dolor físico, sino que el alma se sienta derrotada y abandonada por Dios, lo que busca es que el hombre pierda la fe, deje de creer en la resurrección y la salvación. Es por ello que no nos exterminan. Su exterminio no es físico, sino espiritual.

El demonio ataca de dos formas: ordinaria (la tentación) y extraordinaria (sufrimientos físicos, posesión, vejación, obsesión, infestación, y sujeción). Ahora la ufología se viene a sumar a sus formas extraordinarias de ataque. Por eso más arriba hemos afirmado que la ufología es una rama de la demonología, porque a todas luces no están presente ángeles ni seres espaciales sino demonios. Al gran homicida, engañador y embustero sólo le interesa la perdición de nuestra alma. Esto no es tan difícil de entender, pero el Pentágono no está interesado en sutilezas ni verdades teológicas, sino en peligros materiales a la pregonada seguridad nacional. Nada de esto debe hacer pensar que el poder de Satanás es ilimitado, al contrario, el Plan de la Creación está orientado a Cristo, el cual ya lo derrotó, sólo que al final de los tiempos se muestra activísimo en su sed de venganza. Pero nada hay que temer con Cristo, la Virgen María, los Santos y los ángeles.

Los oficiales de la Fuerza Aérea norteamericana Nelson Pacheco y Tommy Blann atendiendo al tema de la abducción en su libro Unmasking the Enemy (Desenmascarando al enemigo) afirman taxativamente que los extraterrestres son demonios obsesionados con el sexo y la supuesta hibridación de la raza humana. Los males que producen van desde los cambios psicológicos, perturbaciones parapsicológicas, dolores físicos, hasta la destrucción de la familia. En muchos afectados la abducción induce a la práctica de la brujería, el espiritismo, incurren en herejía, oyen voces. Pero la señal más importante es que aquellos seres muestran aversión a las cosas sagradas. Por último, la mayor parte de contactados y abducidos han tenido una práctica anterior de ocultismo, lo cual termina dañando su salud y de la de su familia.

Nuevamente aquí destaca la gran farsa que representa su enmascaramiento como alienígenas de seres que son abiertamente demonios. ¿Qué interés tendrían seres del espacio tan avanzados en hacer hibridación y obsesionarse con el sexo? Su ataque sexual y el secuestro forzado coincide con la forma de agresión extraordinaria que tiene el demonio. Otra señal clara es que induce a la víctima hacia el ocultismo. La Biblia advierte que el ocultismo es una forma de abrir la puerta a los espíritus malvados.

Conozco personalmente a supuestos contactados que lamentablemente han caído en el ocultismo. Ellos practican ingenuamente el contactismo creyendo que les responden seres galácticos en vez de demonios. En la religión ovni el contactismo es la creencia en la posibilidad de contactar con supuestos extraterrestres para recibir mensajes generalmente telepáticos.[15] El caso examinado por Benjamín Zeller es paradigmático porque se trata del suicidio ritual en masa de treinta y nueve personas ocurrido en marzo de 1997 en el Rancho Santa Fe, California, como culminación de veinte años de preparación de la secta ufológica contactista. Buscaban trascender y ascender a los cielos en un ovni. El grupo fue resultado de una mezcla de evangelismo, Nueva Era, ciencia ficción y ovnis. Zeller no lo dice, pero su exposición deja bien sentado de que se trata de un revival del paganismo religioso. Justamente en el aggiornamento del paganismo religioso se oculta el demonio, feliz en su esfuerzo por destruir al cristianismo.

No hay que tener dos dedos de frente para preguntarse si acaso seres galácticos tendrían necesidad de inducir un suicidio ritual para llevárselos. Claro que no. La sangre y las almas de esos humanos eran el objetivo del demonio disfrazado de alienígena. El grupo Misión Rama del contactista peruano Sixto Paz también se caracteriza por citar a los de su grey en un lugar y hora determinada para ver luces-ovnis en el cielo, generalmente en un lugar llamado Chilca. El suceso realmente acontece, lo que nos hace pensar que existan contactistas que reciban mensajes telepáticos de estos seres que se hacen pasar por extraterrestres, pero que son en realidad demonios. No es casualidad que Paz Wells sea autor de varias obras donde dichos seres son presentados religiosamente como nuestros “Hermanos Mayores” o “Guardianes siderales” a los cuales se debe adoración.[16]

Ahora bien, siendo la ufología una rama de la demonología no se quiere decir que los contactados necesariamente lo sepan, sino que más bien son engañados por el maligno haciéndose pasar por seres intergalácticos y los contactados lo creen. Pero el contactismo desarrolla una facultad parapsicológica en que el se puede invocar y también recibir el llamado de estas fuerzas oscuras. En una palabra, el contactado es generalmente víctima del engaño del maligno, y termina siendo un instrumento. Generalmente el contactista se vuelve esclavo de los contactos con el demonio. Pero, desde luego, tampoco se puede descartar que haya contactados que sepan la verdad del fraude, y simplemente sacan provecho material del engaño, sin reparar en el daño espiritual grave que se infligen. Simplemente el contactismo es peligroso y no se debe practicar, porque en vez de ser comunicación con seres siderales -que no existen- son seres demoniacos los que acuden.

Rodrigo Bravo Garrido en su libro Los extraterrestres han muerto. Tomo I: El mito ovni-ET, contactismo y abducciones (2019) estudia la llamada “Era Moderna de los Ovnis”, como subcultura muy potente y de gran influencia en todos los medios de comunicación, redes sociales, que promueve la creencia de que los ovnis proceden de un origen inteligente y de fuera de nuestro planeta. Después de setenta años de que el piloto civil, Kenneth Arnold, denunciara en 1947 la observación desde su avión de nueve objetos que surcaban extrañamente el cielo en el estado de Washington, se ha formado una base de credos, actividades comerciales, películas, series, animes, que han llevado este mito a la unificación del concepto “ovni” con “extraterrestre”. Y así se forjó la ufología. Lo que el autor trae es abundante información sobre contactados, abducciones y avistamientos que caracterizan la Era moderna de los ovnis, y que en realidad estamos ante la Era moderna de los demonios disfrazados de alienígenas. Pero un sereno e imparcial análisis permite darse cuenta que los extraterrestres han muerto para que los demonios vivan, y junto a ellos también lo haga lo coartada militar de desarrollo de armas secretas por parte del imperio norteamericano.

Ambas conspiraciones coinciden en el fraude, las dos se hacen pasar por extraterrestres, cada cual, con un propósito distinto, pero que al fin y al cabo redunda en el beneficio de cada uno. El mundo simplemente ha sido engañado por una farsa preternatural y humana. Y esto justamente ocurre en el momento preciso de la historia en que las potencias se espían para enterarse del desarrollo del arsenal atómico de cada quien, y en el que la humanidad entra en una profunda crisis de valores, pierde la fe, deja de creer en el alma, su preocupación gira en torno a frivolidades, se vuelve superficial, le resulta más obsesivo preocuparse por el cuidado del cuerpo, la dieta, el gimnasio, idolatra el sexo, el placer y el dinero. Camino llano para el mal.

Hay quienes simplemente buscan convencer de que los extraterrestres son reales.[17] Pero ante la inconsistencia de las evidencias sobre ovnis hay autores que niegan su realidad y declaran que simplemente se trata de una fantasía urdida por personas expertas en la literatura y ciencia ficción, en edición de fotografías y videos trucados, porque hasta el momento no existe ninguna prueba definitiva de su existencia. Este es el punto de vista de un autor como Gabriel Benítez en su libro ¿Son reales los extraterrestres?  Y, en realidad, se cae en el mero escepticismo cuando solamente se toman en cuenta las pruebas materiales, que por lo demás no se encuentran, y se omite el análisis de otro tipo de fenómenos como la abducción, el contactismo, mutilaciones, agroglifos, cuya fenomenología exige para su mejor esclarecimiento un abordamiento filosófico-teológico. Si fueran los aliens unos seres venidos de una civilización tecnológicamente super desarrollada en vez de volar en sus ovnis mariposeando en el cielo, dejar dibujitos en las cosechas, secuestrar y hacer experimentos sexuales en sus víctimas, y mutilar ganado, podrían haberse comunicado con el Secretario General de las Naciones Unidas dejando un mensaje o mostrándose benéficos con la humanidad ayudando en algún aspecto. Pero nada de esto ha sucedido. Por qué, sencillamente porque no son extraterrestres, sino simplemente son demonios, sin ningún interés por socorrer la plaza de la humanidad. 

El fenómeno ovni es un terreno tan resbaladizo que se puede caer en dos sombríos extremos unilaterales, a saber, el dogmatismo radical, que deriva en la religión ufológica de los gurús y contactistas; y el escepticismo radical de todo tipo de investigadores que sostienen que se trata de pura broma y fantasía de ficción. Más matizado es el escepticismo moderado, que descartando la existencia de extraterrestres por falta de evidencia material, sin embargo, se abre a su fenomenología para enfrentar la explicación de otros casos para descubrir que se trata de un fenómeno espiritual.

jueves, 17 de agosto de 2023

ABDUCIDOS, MUTILACIONES

                                           ABDUCIDOS, MUTILACIONES


¿Qué clase de seres avanzados podrían ser aquellos que abducen o secuestran a sus víctimas para realizarles supuestamente experimentos sexuales o genéticos? ¿No es la abducción una segunda prueba de que se tratan de demonios en vez de extraterrestres?

La ufología se llama abducción al secuestro de un humano por seres extraterrestres que toman el control de su cuerpo para hacer experimentos en su propia nave espacial. Desde los años 1950 son descritos estos casos y tras retornar de la abducción algunos presentan cicatrices, objetos metálicos dentro del cuerpo, reiteradas pesadillas, fobias a olores, ruidos u objetos, sinagesia o sensación traumática. El caso del maderero Travis Walton en 1975 es uno de los más famosos. Sus detractores intentaron demostrar que todo de trató de un fingimiento para sacar provecho económico. Otros, como como el escritor de ciencia Michael Shermer, sostuvieron que Travis Walton no fue secuestrado por extraterrestres y que basta el poder del autoengaño para explicarlo. Al fenómeno de abducción se asocia la fenomenología del Tiempo perdido y Parálisis de sueño, todos accesibles mediante hipnosis.

El reconocido cosmólogo y astrofísico Carl Sagan escribió expresamente un libro, El mundo y sus demonios, para demostrar la superioridad del método científico y refutar la nueva ola de credulidad, superstición, prejuicios e irracionalismo que amenaza a la civilización científico-técnica[9]. En su cruzada arremete contra ovnis, abducciones, inteligencia extraterrestre, curanderismo y otras falacias. Quizá un punto cuestionable en su enfoque sea que no relaciona el pensar acrítico con el tipo de hombre funcional que crea el capitalismo, y tampoco explica el tipo de espiritualidad no religiosa, ni trascendente que promueve la ciencia. Eso lo hace en su momento Charles Taylor en su obra La era secular.[10]

Pero el punto que nos interesa aquí es que Sagan niega rotundamente que los casos de abducción sean ciertos, tratándose solamente de historias inventadas para romper la aburrida rutina de la vida cotidiana y sentirse mejor al ser elegido por seres superiores. Además, dice, es fácil inducir recuerdos lúcidos totalmente falsos. Concluye su crítica afirmando que existen paralelismos entre las apariciones marianas y las abducciones de extraterrestres. Para Sagan las abducciones son falsas.

Para el estudioso británico John Rimmeren en su obra The evidence for alien Abduction (1984) ha ocurrido sobre seres humanos sanos, normales, y no interesados en el problema ovni. De la misma opinión son otros expertos en regresión hipnótica. Lo curioso es que las historias de abducción se han incrementado después de que la cultura popular se ve invadida por historias de extraterrestres.

No obstante, esto no es del todo cierto. Existe un antiguo manuscrito chino del siglo dieciséis que describe una abducción extraterrestre. Escrito en 1528 describe un encuentro cercano del tercer tipo. Es la historia de un albañil de un pueblo que ve una luz que se detiene en el cielo y decide ir a investigar. Ve una gran luz muy intensa del tamaño de una casa, que cambia de color y que flota a unos cincuenta metros sin hacer ruido alguno. El albañil siente gran temor y se desmaya. Al despertar con gran escalofrío logra identificar algunos astros, no ve ningún ser humano, pero sí seres demoníacos que lo rodean y le hablan en lengua incomprensible. Se vuelve a desmayar, pero poco tiempo después despierta en su casa y se entera que había estado ausente durante un año. Como prueba de lo acontecido mostró una cicatriz roja en su pecho. Esta historia fue autenticada por el Ministerio de Cultura chino junto a otras quinientas páginas de la era de la Dinastía Ming. Otros sostienen que los casos de abducción en la antigüedad no son tan infrecuentes como se piensa, y que los podemos encontrar en la Biblia (Ezequiel, Elías) -lo que nos parece inadecuado para el caso-, en dracmas fenicios y otros. En cualquier caso, dicha historia china prueba que las abducciones no son un fenómeno moderno como algunos piensan. ¿Pero pueden tratarse episodios psicóticos?

Ahora veamos la opinión sobre la abducción de John E. Mack, profesor titular de la Universidad de Harvard y ganador del Premio Pulitzer. En 1994 publicó el libro Abducidos, tras estudiar unos cien casos de abducción postuló la hipótesis de que se trataban de personas mentalmente sanas que se han enfrentado a experiencias traumáticas de origen desconocido. Registró mediante la hipnosis regresiva que todos los abducidos son secuestrados y sometidos a experiencias dolorosas contra su voluntad por supuestos extraterrestres que dicen telepáticamente estar creando una nueva raza de seres híbridos, y por ello los abducidos sufren procedimientos intrusivos sexuales. Los abducidos testimonian sentir terror ante estos seres que no parecen tener sentimientos, por momentos son translúcidos y que presentan a los humanos imágenes apocalípticas del planeta Tierra. Una cosa que Mack cuida mucho es desmentir que la hipnosis regresiva sea siempre sugestión o inducción de falsos recuerdos. No siempre es así, aunque puede serlo.

Lo que llama mucho la atención en su estudio es que los abducidos cuenten historias similares que siguen un mismo patrón, como si no fuese una invención subjetiva de la mente, sino un hecho objetivo realmente vivido. Si cien personas abren una puerta y dicen ver un gato no es que estén sugestionadas, ni que quieran llamar la atención, ni que estén viviendo un episodio psicótico, sino que tal gato es real. Cosa similar ocurre en la abducción. Es muy difícil que el estado de relajación producida por la regresión hipnótica produzca siempre las mismas imágenes. Debe haber un contenido objetivo que produzca las coincidencias. 

Pero Mack es un científico, esta vez de la mente, y por ello está desprovisto, como Carl Sagan y Michio Kaku, de un enfoque espiritual. Por ello, no advierte que la abducción es otra forma de posesión demoníaca. De ahí que en su conclusión afirme que la abducción sea de origen desconocido. De cualquier forma, arriba a una idea más matizada, prudente y cauta que los cosmólogos y físicos mencionados.

Si hay historias antiguas de abducción o encuentros del tercer tipo eso significa que estamos ante seres espirituales demoníacos que se hacen pasar por extraterrestres para convencer a la humanidad de una narrativa donde Jesucristo queda convertido en alienígena y Dios en mera energía impersonal, como se verá. Por lo pronto podemos preguntarnos: ¿Qué clase de seres son aquellos que secuestran a humanos para practicar experimentos contra su voluntad? ¿Por qué aquellas criaturas causan pavor, paralizan e inducen el desmayo? ¿Por qué en todos sus supuestos experimentos los humanos quedan traumatizados? ¿Por qué dejan huellas en el cuerpo físico? ¿Qué necesidad tienen de venir de otras galaxias para secuestrar y experimentar con humanos? ¿Acaso no pueden sintetizar artificialmente nuestro ADN? ¿Por qué dejan bajo circunstancias misteriosas y anómalas el cadáver mutilado de animales del campo sin señales de animales depredadores? ¿Por qué se ceban en los órganos sexuales, en la extracción del ano y en drenar la sangre fuera del cuerpo? ¿Por qué esa obsesión con la sangre en los animales mutilados? ¿Por qué estas prácticas sanguinarias han sido relacionadas casi siempre con ovnis? ¿Necesitan esos seres alimentarse del vital elemento? ¿Tan avanzados pueden ser esos seres que necesitan mutilar animales? ¿Pueden tratarse estos seres de ángeles o, más bien, de demonios que siempre han mostrado una obsesión por la sangre? ¿Por qué buscan con ello infundir pavor y producir sobresalto en los humanos?[11]

Lo que se describe en diversas fuentes sobre las abducciones coindicen en ser eventos traumáticos en quienes la sufren. Es una vivencia perturbadora que deja secuelas en la vida psíquica, el organismo y altera la vida cotidiana. ¿Tendría sentido que viajeros espaciales se comportaran de esa forma con seres de la civilización que encuentran en el planeta Tierra? No, no tiene sentido. Y si es incoherente y contradictorio su comportamiento ¿cómo logran convencer a millares de seres humanos de que son alienígenas extraterrestres? Porque en una subcultura dominada por la ciencia ficción le resulta fácil a los demonios hacerse pasar por extraterrestres para convencerlos en sus perversos propósitos anticristianos. La abducción y los agroglifos son una manifestación más de que la ufología es una rama de la demonología.

Después de este examen resulta bastante ridículo seguir sosteniendo que los seres que practican abducciones y mutilaciones de ganado sean seres del espacio. A las claras que se trata de seres espirituales demoniacos. Cualquier otra opinión es resultado de un obstinada ufolatría de los platillistas.