martes, 22 de agosto de 2023

FALACIAS UFOLÓGICAS

 FALACIAS UFOLÓGICAS

 


El hecho de que científicos de renombre (Avi Loeb, Michio Kaku) hablen abiertamente de tecnología extraterrestre sin contar con evidencia alguna nos hace pensar en la situación lógica de la civilización actual. En realidad, lo que se observa es que se ha sustituido el correcto pensamiento lógico por el irracionalismo.

El hombre de la cultura técnica está afectado de irracionalismo mental porque vive bajo el desequilibrio entre su razón, la emoción, el sentimiento y el instinto. Desequilibrio que se ha ido acentuando a medida que se llega hasta sus últimas consecuencias la racionalidad burguesa.[24] Se trata de una racionalidad que prioriza los medios sobre los fines, sobrepone la razón funcional sobre el pensar sustancial, y siguiendo el nominalismo termina suprimiendo el mundo de las esencias a favor de las existencias. En este contexto el verdadero humanismo tenía que sucumbir, y en su lugar vemos que la lógica se deteriora ante la presión de tres fuentes colosales: la cibernética, la manipulación de los medios y el hedonismo de masas y élites. La consecuencia es que la corrupción de las masas lleva hacia la despersonalización. La antropotecnia va remplazando a la antropología. Ya no hay diálogo en caos alógico de las redes sociales, pululan en su lugar los emoticones. La vida acelerada del capitalismo no favorece el despliegue lógico del pensamiento. Vivimos una sociedad enferma porque el capitalismo enajena al hombre y lo hace vivir consumistamente sin satisfacer sus necesidades más profundas. No es extraño entonces que la ufología haya cobrado vuelo desde 1947, en pleno despegue del capitalismo de bienestar. El gran sociólogo estadounidense David Riesman tiene dos obras cuyos títulos retratan la tragedia espiritual del hombre actual: La muchedumbre solitaria (1950) y Abundancia ¿Para qué? (1964). Cuando la riqueza material no se pone al servicio de la riqueza espiritual adviene el extravío del sentido de la vida. Ahora se entiende mejor por qué la época presente es de decadencia lógica.[25]

Por lo general, la mente humana es muy proclive a creer en ilusiones sin pruebas científicas. ¡Cuánto no más lo será hoy! Y es así porque la ilusión surge de la propia percepción que engaña a la mente y la misma nos lleva hacia decisiones y creencias irracionales. Y el sentido común es la víctima predilecta de las ilusiones. Algo no es real simplemente porque existe, las ilusiones, espejismo y alucinaciones también existen, pero no son reales. Realidad y Existencia no son equivalentes y no distinguirlas es origen de muchas confusiones y ficciones. Lo que es Real tiene consistencia ontológica individual permanente, en cambio lo que es simplemente Existente le basta tener trascendencia a la conciencia sin poseer identidad permanente. No toda existencia tiene realidad, en cambio toda realidad tiene existencia.[26] Incluso ciertas psicopatologías hacen ver entidades, como la esquizofrenia, o escuchar voces, como la paranoia, como si fuesen reales pero que solamente existen en la mente del sujeto. Como vemos no todo lo existente es real. Creer como real lo meramente existente es un trastorno cognoscitivo que tiene que ver con la alucinación, la psicopatología, el fraude, la manipulación mental y paradigmas epocales. 

El maligno puede materializar cosas inertes (cadenas, clavos, tornillos, tijeras, muñequitos, etc.) y hasta seres vivos (ranas, sapos, etc.) en el poseído, como queda demostrado en la práctica del exorcismo. Tales cosas no sólo existen, sino que son reales porque el Padre exorcista las guarda como prueba de la lucha contra el demonio y posterior sanación. Pero también puede hacer aparecer ovnis que son filmados y fotografiados, o sea, existen y son reales. Pero luego desaparecen, se esfuman como arte de magia. ¿Somos engañados? Sí, porque tales cosas no son naves espaciales, sino materializaciones del Enemigo.

Pero, por otro lado, al conversar con investigadores y creyentes ufológicos se observa generalmente la presencia de una similitud con los prejuicios cognitivos de la esquizofrenia: demasiada atención a posibles amenazas, el saltar a conclusiones precipitadas, hacer atribuciones externas, problemas de razonamiento acerca de situaciones lógicas y sociales, dificultad para diferenciar el discurso interior del de una fuente externa, déficit neurocognitivo global en la memoria, distorsión de la realidad, ideas delirantes, persistencia de experiencias psicóticas, problemas de funcionalidad social, procesamiento visual y para mantener la concentración. Muchas personas normales tienen experiencias psicóticas sin ser esquizofrénicas. Pero, también, muchas personas que son frágiles mentalmente también son atacadas con avistamientos y presencias supuestamente extraterrestres. 

Así, siendo la vida inteligente extraterrestre una ilusión sin evidencia de su realidad, que se asocia al fenómeno ovni, es tomada como real en su apariencia mostrada. Pero esto no debe ser necesariamente así. El fenómeno ovni puede subsistir perfectamente sin el nexo con la vida inteligente extraterrestre. Es decir, aun cuando la ciencia llegue a confirmar que estamos solos en el universo, como al parecer todos los indicios lo indican, el fenómeno ovni sobrevivirá como fenómeno atmosférico anómalo, como programa de aviónica secreto y, por supuesto, como engaño sobrenatural de satán.

Así, sobre el fenómeno ovni hay que distinguir tres tipos de problemas, a saber:

  1. el problema de la manifestación natural ovni (rayos globulares, nubes lenticulares, hologramas solares, sprites, meteoros, estrellas, planetas),
  2. el problema de la manifestación artificial (tecnología ovni humana, aviones negros, misiles hipersónicos, satélites, globos, fraudes, engaños humanos y demoníacos)
  3. y el problema de la inteligencia extraterrestre (civilizaciones en nuestra galaxia y fuera de ella).

Los dos primeros son objetivos, es decir, existen y son reales. El tercero no es real, existe como objeto hipotético. Tanto fue así que el propio proyecto SETI fue cancelado en 2020 por no lograr nada. El fenómeno ovni justamente se convierte en mitoide de nuestra modernidad tecnológica al confundirse con el tercer problema, a saber, el problema de la inteligencia extraterrestre, y al subsumir erróneamente los dos primeros al predominio ET. Lo cual es una confusión no sólo de tipo ontológica, sino también lógica. A partir de esta confusión con la inteligencia ET surge la ufolatría, con gurús y líderes carismáticos, astutos, mitómanos y superficiales, y con adeptos sumisos, acríticos y sugestionables[27], que curiosamente se encuentra ampliamente extendida en sociedades tecnológicamente avanzadas[28]. Lo cual no es extraño, dado que son en esas sociedades precisamente donde el “Reloj del Apocalipsis” termonuclear amenaza con la destrucción del planeta y aprisiona con más fuerza a las conciencias y acentúa la angustia del hombre común.

De este modo, la ufolatría llega al extremo delirante y contra toda lógica coherente de confeccionar mapas estelares señalando de qué estrellas provienen los Reptilianos, los Sirianos, los Andromedianos, los Nórdicos, los Zetas, e incluso llegan al extremo de indicar otros lugares donde existe inteligencia desconocida. Otros presentan otra clasificación morfológica: Humanoides (verdes, grises, nórdicos y gigantes), Zoomórficos (reptilianos insectoides, cefalopoides), Xenomórficos (figuras nebulosas, ameboides, minerales, vegetales, etc.).

En lógica la falacia es un argumento que parece válido, pero no lo es.  Es decir, es un pensamiento incorrecto, pero psicológicamente persuasivo. Entre las falacias no formales se encuentran: las falacias de atingencia y las falacias de ambigüedad. Son falacias de atingencia: la ignoratio elenchi o ignorancia del asunto, argumentum ad hominem o dirigido contra el hombre, argumentum ad ignorantia o que es verdad porque no se ha demostrado su falsedad, argumentum ad misericordia o llamado a la clemencia, argumentum ad populum o dirigido al pueblo, argumentum ad vericundiam o apelación a la autoridad, la causa falsa, y finalmente, la pregunta compleja. Y entre las falacias de ambigüedad cuentan: el equívoco y el énfasis.

De manera que tanto la ufolatría popular, “científica” y teológica echan mano desde el punto de vista lógico a tres tipos de falacias, que se condicen con la degradación cultural de la civilización consumista y hedonista actual:

1.   Falacia del Residuo (afirmación de la existencia de ET sobre un reducidísimo número de casos inexplicados).

2.   Falacia de la Diversidad (afirmación de otras formas de vida sobre condiciones desconocidas e inexplicadas).

3.   Falacia de la Vastedad (dado que el universo es tan vasto, debería ser cierto que haya un enorme número de civilizaciones extraterrestres en el Universo). Es como afirmar que, si el pantalón de ese señor tiene muchos bolsillos, entonces debe tener mucho dinero guardado en ellos. Pero lo posible no es lo real.

Estas tres falacias pueden ser consideradas como falacias de atingencia en su forma de argumentum ad ignorantia, porque dan a entender que puede ser verdad porque no se ha demostrado su falsedad. Especialmente la ufología teológica se sirve de la falacia de la vastedad, la cual se fundamenta en una comprensión errónea y nominalista de la omnipotencia divina. Sencillamente el nominalismo de la teología de Occam terminó privilegiando la Voluntad sobre la Inteligencia divina. Lo cual significaría que la voluntad divina puede hacer cosas imposibles en el cosmos, o que dos más dos sean cinco. La postura contraria es la realista, de índole tomista, pensaba que Dios no hace lo que quiere, sino lo que debe. Eso, por un lado, y por el otro lado de la ufología científica es muy proclive a las dos primeras formas de falacia (Residuo y Diversidad). Así, por ejemplo, Michio Kaku al hablar de otras leyes del universo se adscribiría a la falacia de la diversidad, y Avi Loeb al pensar en tecnología extraterrestre vagando por el espacio se asocia a la falacia del residuo.

No existe evidencia científica alguna para sostener lo que dicen, sino meras hipótesis científicas sin confirmar. Pero estos dos científicos han sucumbido al pensamiento especulativo de la ciencia ficción, y bien visto el asunto, nada les autoriza a sostener con seriedad las opiniones que vierten. El Instituto SETI o búsqueda de inteligencia extraterrestre es un conjunto de múltiples proyectos que indagan, pero no afirman que la vida extraterrestre exista. Tanto es así que en 2020 se anunció el abandono del proyecto SETI por no conseguir por más de décadas de búsqueda los resultados esperados. Simplemente no encontraron nada y tuvieron que cancelar el proyecto. Eso fue un ejemplo de un buen uso de la lógica.

Son los propios ufólatras los que convierten a los ovnis en ens imaginarium o intuición vacía sin objeto, porque lo que allí tienen no son seres espaciales, sino demonios que se hacen pasar por aliens. Mientras, los científicos especulativos incurren en nihil negativum u objeto vacío sin concepto, porque dicha tecnología alien no existe.

lunes, 21 de agosto de 2023

GUÍA PARA NO ENTENDER A SÓCRATES (reseña)

 

Este libro erudito y desconcertante busca devolvernos a Sócrates en su inigualable singularidad. Subraya que era alguien indefinible e inclasificable, un atopos. No en vano la portada del libro lleva un dibujo de Sócrates bailando ante la inteligente y fulgurante Aspasia.
Su extraordinaria personalidad constituyó una conmoción filosófica y un reto cultural. Este fue el origen de la diversidad de diálogos socráticos de diversos autores. Al morir el Sócrates diamónico dio lugar a una veneración religioso-filosófica. Ese fue el comienzo de la reducción del socratismo a un modelo académico. La veneración lo convirtió en un ícono. Lo cierto es que Sócrates se convirtió en el mito fundador de la filosofía, cuando su fascinante rareza sigue siendo tema de explicación y conmoción.
A pesar de todas las paradojas de su extraña figura, no es ningún anacronismo recuperar el mensaje socrático, a saber, vivir en la verdad, conocerse a sí mismo, hacerse responsable de su propia existencia. En una palabra, es vivir en contacto con lo eterno. Destacar este punto es importante en estos tiempos posmodernos, cuando el nihilismo amenaza con hacer desaparecer todo fundamento fuerte, todo compromiso, toda verdad y toda humanidad.

UFOLATRÍA Y POSESIÓN DIABÓLICA

                               UFOLATRÍA Y POSESIÓN DIABÓLICA

El seno de la propia Iglesia es atacado con una cristología equivocada, donde se inculca en los seminarios que el diablo no existe, que se asusta innecesariamente a la gente con una entidad inexistente y que por ello se debe eliminar la pastoral exorcística. Esto ha dado como consecuencia una montaña de denuncias a obispos que no atienden a la gente que busca la ayuda de un exorcista.

Esa negación del mundo del espíritu está enclavada en un racionalismo que disuelve la fe. Como bien explica el Padre exorcista y filósofo Javier Luzón Peña, en su libro Las seis Puertas del Enemigo (2017), si no existe satanás, no tentó a Adán y Eva, no hay pecado original, no hay necesidad de un Redentor, no hay Dios, toda la fe se va al tacho colero.

Las seis puertas se dividen entre aquellas que tenemos culpa y otras de las que no tenemos culpa. Las que tenemos culpa son tres: el pecado, el ocultismo y esoterismo pasivo o activo, y el resentimiento. De estas tres puertas tenemos culpa, pero hay otras tres de las cuales no tenemos culpa, que son: los maleficios recibidos, las heridas emocionales desde el seno materno, y las herencias ancestrales o cargas epigenéticas espirituales. Lo que en el último caso se hace es la comunión de los santos, y la oración intergeneracional, como una de las siete obras de misericordia espirituales. Y la única forma de cerrar esas seis puertas es con la oración, la penitencia, la eucarística, la confesión, y la palabra de Dios. 

Es decir, esos son los cinco pilares de la vida espiritual. Santa Catalina y Santa Hildegarda fueron grandes exorcistas, pero también hay santos poseídos. Teresa de Calcuta no tuvo posesión, pero sí opresión diabólica. El Padre Pío a pesar de sus extraordinarios carismas, tuvo ataques diabólicos. O el santo Cura de Ars era echado continuamente de su cama. Y ello se explica por las puertas que no se tienen culpa.

Otro aspecto interesante es que los místicos presentan muchos fenómenos parapsicológicos en grado máximo y de modo involuntario, como bilocación, visiones, hipertermia, olor a perfume, profecía, telepatía, precognición, levitación, ayuno, conocimiento infuso, los estigmas de Cristo.[22] Para los ocultistas y esotéricos se tratan de elementos que demuestran que la evolución humana no ha terminado y que se debe desarrollar esas facultades en este mundo. Pero éstos no comprenden que la evolución humana no está en función del desarrollo de las facultades paranormales, sino de la unión del alma y cuerpo con Dios. En el esoterismo la fe es sustituida por disciplinas corporales y el gnosticismo. Pero de esa forma no se logra tener conveniencia angélica con Dios. En una palabra, el esotérico y ocultista cree que el hombre se diviniza por su propio esfuerzo mediante el logro del dominio de las facultades paranormales. Y lo único que logra es caer en la trampa del demonio que lo aparta de la fe y de Dios. Pues a Dios sólo se llega por desnudez la espiritual del recogimiento interior. He ahí su grave yerro, porque esas facultades son también enviadas por el demonio para tentar.

Con razón dice San Juan de la Cruz[23] que la sustancia del alma no es el ver (teoría) sino el creer (poner el corazón). Sólo por la fe el alma se une con Dios, y no con el desarrollo de facultades paranormales. Para arribar a la unión con Dios hay que hacer pasar al alma por la noche del sentido y la noche espiritual. Se trata de un vaciamiento completo para poder morar con Dios. Y es que en la subida al Monte Carmelo de la perfección no hay que llevar carga. No es con el desarrollo de las facultades paranormales, sino con la fe que se va más allá de la razón y el sentido, y se une uno con Dios. San Juan de la Cruz, al igual que otros santos, es muy categórico en su afirmación de que hay que rechazar los prodigios naturales sensitivos, sobrenaturales y espirituales (facultades para normales) con los que el demonio tienta para apartarnos de Dios. Las religiones de la antigüedad estaban plagadas de sibilas, pitias, oráculos y brujos. Ahora es el turno de los ufolátricos.

Los contactistas ufolátricos se envanecen jactándose que tienen la facultad paranormal de la telepatía y que a sus llamados responden los seres espaciales. Todo les resulta claro y entendible, pero los muy cándidos no se dan cuenta que mientras más alta es la luz divina más oscura es para nuestro entendimiento, que el entendimiento se perfecciona por la fe, y que hay que llegar a conocer por el corazón. En otras palabras, lo primero es la fe, no los dones sobrenaturales ni las facultades paranormales. Pero en nuestro de tiempo de incredulidad, sequía de fe, y crisis de caridad el demonio tienta con las facultades paranormales para confundir y hacer olvidar que se debe mortificar lo sensitivo del alma para pasar luego a la parte espiritual. De este modo el gurú platillista atosigado de vanagloria abre las puertas a otros apetitos en los que sucumbe: sensualidad, avaricia y gula. Es por ello que las sectas platillistas terminan generalmente en escándalos sexuales, financieros y judiciales.

El propio Papa Francisco I subrayó como un grave error pensar que no se puede tener una afección espiritual porque está presente una enfermedad psiquiátrica. La verdad, dice el Papa, es que los demonios son perezosos y se aprovechan de la preexistencia de una enfermedad mental, se aprovechan del más vulnerable, el más frágil emocional o mentalmente. O sea, hay enfermedades físicas que tienen como origen lo espiritual.

La pregunta aquí es ¿se puede combatir al diablo en sus actividades ufológicas? Sí, pero con armas espirituales y especialmente con la oración junto con los sacramentos. El resto, pienso, compete directamente al ministerio exorcístico de un sacerdote. Cuando decae la fe aumenta la superstición, y la creencia en seres extraterrestres es parte de la superstición mediante la ufolatría. La ufolatría abre la puerta a la posesión diabólica a nivel individual y colectiva. Y las irracionalidades de la ufología sólo es explicable a través de la influencia maligna del demonio, que ya embota los medios masivos de comunicación social mediante sexo, horror y violencia.

En la profunda confusión la ufolatría platillista inculca la adoración de los susodichos seres espaciales como dioses. Y no podía ser de otro modo, porque en la fenomenología ufolátrica se practica la meditación o contactismo mediúmnico, a través del cual ingresan una serie de demonios que engañan y los dirigen hacia sus malignos propósitos. El mediumnismo y la meditación tiene sus exponentes célebres como el sueco Emanuel Swedenborg (1688-1772), Augustin Lesage (1876-1954), la inglesa Eileen Garret (1893-1970), Pietro Ubaldi (1886-1972), el florentino Roberto Setti (1930-1984), el parapsicólogo Gustavo Rol (1903-1994) de Turín y brasilero Luiz Antonio Gasparetto (1949-2018). Todos tenían el propósito de demostrar la realidad de la supervivencia y la posibilidad de contacto con el mundo de los muertos. Ante esto hay que decir que hay que rechazar tanto el mediumnismo como el contactismo ufolátrico, y, más bien, saberse dejar llevar por Dios hacia la unión perfecta de su amor. Para ello no sirve ni la experiencia, ni la ciencia, ni los mensajes de los supuestos seres del espacio, sino el camino de la fe y el escudo de los sacramentos.

El estigmatizado italiano Giorgio Bongiovanni (1963) es uno de los casos más recientes que dice predicar el verdadero cristianismo y difundir la verdad sobre los extraterrestres. Como una demostración de que el demonio también puede producir estigmas está su continuo desmentido catastrofista de que el fin del mundo llegaría en 1991, luego 1993, después 1996, pero nunca acertó, no llegó el fin, ni arribó un ovni a rescatarlo. El demonio es el padre de la mentira y Bongiovanni sucumbió a sus fraudes. Considera que su maestro es el ovnilatra Eugenio Siragusa. En su desfachatez disparatada anuncia que Cristo retornara en un plato volador. Forma grupos por todo el mundo llamados “Arcas”. Es un clarísimo defensor del reencarnacionismo, de la referencia de naves espaciales en la Biblia, que los ángeles de ayer son los extraterrestres de hoy, y en el 2004 presentó su primer libro “De Rerum Divinarum Scientia Nova”, que contiene los mensajes de los seres de luz. Su teología es una mezcla de sincretismo, ufología y elementos del New Age. A todas luces su cristianismo es un fraude.

Los estigmas son un fenómeno que aparecen independientemente de un milagro o una creencia religiosa. De los más de 350 casos conocidos, 321 fueron católicos, y 70 fueron canonizados por la Iglesia. En otras palabras, también los pseudomísticos pueden tener estigmas, y no son una prueba de santidad. En Bongiovanni, que nunca se dejó examinar por un médico neutral, la acción de demonio es clara no sólo por el falso profetismo exhibido, sino por servirse de un fenómeno psicosomático para pretender mostrar la verdad de los extraterrestres.

domingo, 20 de agosto de 2023

EL SOFISTA DE PLATÓN (reseña)

 

Este es el diálogo de la vejez de su "gran hazaña", a saber, elevar la contraposición abstracta eleática entre el Ser y el no-ser a la relación especulativa entre el Ser y la Nada. Prácticamente es el reconocimiento ontológico del ser de la Nada.
Al analizar el Ser y el no-ser cree posible atribuir cierta realidad al no-ser. Con esto roza romper con principio eje de toda la metafísica clásica: el nihil ex nihilo. Ahora es posible que algo venga de la Nada.
En otras palabras, aquí en el Sofista se encuentra la más importante prefiguración del principio de contradicción, posteriormente establecido por Aristóteles en el libro IV de su Metafísica. Ahora se comprende por qué Hegel piensa que el Sofista instaura la dialéctica de la contradicción por encima de la lógica formal.
El Sofista es una prolongación del reexamen de las ideas de Parménides que aparece en su diálogo El Parménides, pero también es un camino nuevo donde se confiere ser al no-ser.
Con ello se demuestra que la razón natural sin revelación puede llegar a pensar un nuevo principio metafísico. El cual, sin embargo, no puede llegar a la madurez porque la metafísica griega está desprovista de la idea de Creación, omnipotencia divina y creación desde la nada.
Si esto es así, entonces este diálogo no sólo llega a las puertas de la dialéctica de la contradicción en lo finito, sino también llega ad portas de la identidad divina sin contradicción.
En el diálogo también se rechaza la solución materialista de Demócrito. Rechaza identificar el vacío con la Nada y los átomos. Al materialismo de los "amigos de la Tierra" opone la filosofía de los amigos de las Ideas".
Esa nueva relación entre lo Uno y lo Múltiple junto al reconocimiento ontológico de la nada, es el bien perdido de la filosofía burguesa en su terminal fase imperialista, la cual se precipitó a la ontología nihilista de la nada.

EL PARMÉNIDES DE PLATÓN (reseña)

 

Este diálogo de la vejez es crucial por dos motivos: 1. porque cuestiona la realidad de las Ideas en relación con las cosas, y 2. porque afronta el gran drama de la metafísica griega, a saber, el contraste entre lo inmóvil y el movimiento, lo Uno y lo Múltiple, el Ser y los entes, lo eterno y el tiempo.
Sobre el primer punto, elabora un monismo de lo Uno que desplaza el dualismo del eidos y la materia de su anterior formulación. Es una nueva reelaboración de su teoría de las Ideas. Lo Uno es posibilidad de la pluralidad. Nada viene de la nada (Nihil ex nihilo). Por tanto, lo Uno es fundamento de la pluralidad, el tiempo y el movimiento. En este diálogo Platón toma conciencia de las aporías de su teoría de las Ideas, y muy probablemente bajo las críticas de su discípulo Aristóteles. El platonismo culmina aquí en un eleatismo moderado, como se verá.
Sobre el segundo punto, el diálogo decide la síntesis entre Parménides y Heráclito. Rechaza de Parménides la Unidad separada, y cuestiona de Heráclito la multiplicidad sin unidad. En cambio, afirma la multiplicidad en la unidad y la unidad en la multiplicidad. Lo que hará que las Formas consistan en una combinación unitaria de múltiples formas.
Esta tensión dialéctica entre lo Uno y lo Múltiple llega a su clímax en su diálogo el Sofista, y lo lleva más allá del principio de identidad.
Por lo demás, este diálogo es considerado uno de los más profundos y controversiales. Sin duda que se trata de un diálogo de ruptura con los diálogos de transición y madurez y que se abrirá a las nuevas soluciones que ofrece en el Sofista.
La conclusión platónica del Parménides -"no hay multiplicidad sin unidad"- constituye también una respuesta a nuestro tiempo posmoderno, antidialéctico y nihilista que somete todo a la transitoriedad del devenir, es refractario a la ontología fuerte y sucumbe bajo el poder de la nada.

EL HOMBRE Y LO DIVINO (reseña)

 

María Zambrano (1904-1991) en esta obra célebre expresa que el dios idea de la filosofía fracasa porque no puede ser amado, no responde y solamente ofrece la visión de las esencias. Con el Ser, unidad descubierta por la razón natural, comienza el delirio de deificación humana.
Con esto Zambrano retrotrae el origen del deus in terris de la modernidad prometeica hasta el mundo clásico. Añade que la piedad es la relación del hombre con lo divino, pero con el racionalismo quedó convertida la piedad en meramente una virtud humana, sin relación con la trascendencia divina.
Concluye que lo sagrado es consubstancial al hombre y ser enteramente humano es recuperar el Paraíso perdido como simple hijos de Dios.
Aplicada su conclusión a la nihilista posmodernidad se comprende por qué el hombre se ha deshumanizado, a saber, porque ha extraviado el sentido de lo sagrado y lo divino.

UFOLOGÍA Y ESOTERISMO

                                        UFOLOGÍA Y ESOTERISMO

 

Sin lugar a dudas, la mentalidad secularizada y la ausencia de discernimiento espiritual del hombre nihilista actual es caldo de cultivo para las creencias extraterrestres. Abandonada la fe cristiana y el poder de la oración no es difícil que la naturaleza infernal consiga engañar atormentando con su supuesta presencia extraterrestre a millares de seres humanos.

Existen numerosos testimonios de personas que habiendo sido secuestradas por esos seres tuvieron que abandonar sus planes ante la invocación del rosario y la señal de la cruz.  Pero lo gurús de las nuevas religiones ufológicas en los congresos que organizan no invitan a estas personas para que den sus testimonios, porque lo que buscan es promover e incentivar el nuevo credo demoníaco. Más bien invitan a los que puedan dar un testimonio favorable y benéfico de su existencia. Estas sectas ufolátricas no sólo carecen de sentido crítico, sino que muy lejos de desear investigar con objetividad y neutralidad, buscan dar un testimonio tendencioso y sesgado de la realidad del fenómeno ovni. Por eso es que sus congresos generalmente terminan siendo festivales comerciales y carnavalescos con toda clase de amuletos y disfraces aliens. Es la orgía del fraude.

Si realmente fueran seres del espacio tenemos que preguntarnos lo siguiente:

1. ¿Por qué no cumplen con las leyes del universo como todo lo que existe en el cosmos?

Porque no son seres materiales, sino seres espirituales.

2. ¿Por qué huyen ante el nombre de Jesús y sienten aversión ante los objetos sagrados?

Porque no son espíritus de Dios, sino espíritus demoníacos.

3. ¿Por qué han optado por la coartada de presentarse como seres del espacio?

Por la mentalidad secularizada y atea del hombre nihilista actual, proclive a la fantasía, y educado por generaciones en la ciencia ficción.

4. ¿Por qué contactan secuestrando a sus víctimas y les practican experiencias traumáticas sexuales y de otro orden?

Porque como demonios que son no paran mientes en el respeto de la libertad humana, y porque no se resisten a su naturaleza atormentadora hacia el hombre.

5. ¿Por qué se presentan unas veces como hombrecillos y otras en formas monstruosas’

Porque los demonios, como espíritus que son, pueden adoptar diversas formas, y así a los incautos hacen creer que existen más de una cincuentena de razas aliens.

6. ¿Por qué quitan la memoria a los abducidos?

Porque los recuerdos podrían revelar claramente su naturaleza demoniaca.

7. ¿Por qué las sectas ufolátricas terminan en escándalos sexuales o jurídicos?

Porque no siendo seres espaciales sino demonios, sus enseñanzas son malignas.

8. ¿Por qué si son avanzados seres del espacio no ayudan a la humanidad?

Porque no desean nuestro bien, y, más bien buscan hacer daño, especialmente espiritual.

9. ¿Por qué nunca hablan de Dios y de las dimensiones espirituales?

Porque su propósito fundamental es alejarnos de Dios, nuestro Creador.

10. ¿Por qué resultan dañando la salud física, mental y espiritual de los contactados?

Porque los traumas y enfermedades que dejan de por vida responden a su naturaleza satánica.

Todo esto nos devuelve al mensaje evangélico de lo que afirma Jesucristo: Yo soy el camino, la verdad y la vida (Jn 14, 6), Yo soy el pan de vida (Jn 6, 48), el alfa y el omega (Ap 1, 8). Y nos recuerda: el diablo siempre es mentiroso y padre de la mentira (Jn 8, 48), resistan al diablo y huirá de ustedes (Sant 4, 7), con el escudo de la fe se apagan los dardos encendidos del maligno (Ef 6, 10-18).

Las sectas ufolátricas pertenecen al dragón, que con sus huestes combatieron, pero no prevalecieron contra el cielo. Arrojado el gran dragón con sus ángeles a la tierra encuentran en la ufología un arma muy útil para seducir a millares de incautos atraídos por el esoterismo, espiritualmente extraviados, neuróticos y mitómanos que son fácilmente reclutados a su causa por la serpiente antigua, que se ceba a profundidad del empobrecimiento espiritual en el decadente occidente liberal. No es casual que el revival del paganismo religioso y del esoterismo ocurra allí con gran fuerza.

A propósito del esoterismo éste se ha convertido desde el siglo veinte en un elemento de la cultura de masas[20]. Cuanto más se acentúa el anticristianismo en la cultura occidental más se expande entre las masas el esoterismo. Ahora entre las masas abundan los magos, las hechiceras, pitonisas, curanderos, nigromantes, astrólogos, encantadores, vaticinadores, espiritistas y adivinos. Muchas de las veces se tratan de poderes reales, pero todos vienen del demonio.

El esoterismo viene a ser el sucedáneo espiritual de la pérdida de la fe religiosa en Dios trascendente, Uno y Trino. Es una regresión en el progreso religioso y espiritual. Entonces cobra relevancia las prácticas antiguas de la astrología, la geomancia, la magia, el tarot, perfumes, inciensos, naturismo, mandalas, mantras, angelismo, hipnosis, símbolos ocultistas, masónicos y el pentagrama esotérico. Hay todo un supermercado esotérico disponible. Paradójicamente lo que se experimenta es una exoterización del esoterismo.

Muchos gurús ufolátricos practican alguna forma de esoterismo, porque en su extravío y confusión mental piensan que con ello se ponen a la altura de Rama, Krishna, Hermes, Moisés, Orfeo, Pitágoras, Platón, Jesús, Zoroastro y Buda. Pero como el esoterismo y el ocultismo van de la mano, y es presentada como una doctrina destinada sólo a iniciados, en realidad se trata de una postura que invoca los poderes del demonio. Aun cuando es necesario distinguir entre lo sobrenatural, lo paranormal y lo preternatural, la línea es muy delgada entre estos dos últimos. Muchos santos han mostrado facultades paranormales, pero nunca fue lo prioritario. En cambio, volver dichas facultades en lo más importante resulta a la postre relegando a Dios, y este es el punto de partida de la actividad demoniaca. De ahí que muchos dotados de lo paranormal terminan sucumbiendo en las ciencias ocultas y el demonismo. En otras palabras, el esoterismo es un arma de doble filo que termina haciendo daño a quien lo practica.

Así, por ejemplo, el gran poder mental que demostró tener el gurú platillista del rancho Santa Fe, en California, para inducir a un nutrido grupo de personas al suicidio ritual es una muestra de lo maléfico de haber caído en el esoterismo. Otro caso es el ocultismo nazi con la Sociedad Thule, con su conjunto de prácticas y creencias, el propio Hitler era aficionado a la astrología, la mitología y la mística medieval, aunque una vez en el poder condenó las creencias ocultistas por surrealistas y ajenas al movimiento nazi.[21] Pero el poder hipnótico de su oratoria tenía rasgos diabólicos. Por ello, no es extraño que el Padre exorcista Gabriele Amorth afirme que en estos tiempos el demonio se muestre activísimo sobre personas, comunidades y países, siendo necesario restablecer la pastoral exorcística en todos los países del mundo.

Los autores que encabezan la lista de la literatura del esoterismo ufológico son Erich von Däniken y J. J. Benítez. Pero le sigue una legión completa. Siendo su tema favorito hablar del mensaje de los dioses, los astronautas de Yahvé, los ascendientes cósmicos, los mensajeros de luz y los espías del cosmos. Y todos defienden la posibilidad de contactar con los supuestos extraterrestres. La lista de las religiones esotéricas ovni es larga, empezando por la cienciología hasta llegar al movimiento raeliano. Todas curiosamente tienen su origen en el hemisferio norte occidental, en sociedades tecnológicamente avanzadas. Muchas con espíritu sectario, estereotipadas ideas sobre el origen de la humanidad, implicadas en escándalos sexuales, inducir al suicidio ritual, y con exigencia de altos costos económicos. Y sus adeptos consideran que sus líderes tienen facultades paranormales y poderes esotéricos sobresalientes. Lo que creen que se confirma con su poder de contactismo con los seres espaciales.

Ahora bien, la pregunta que surge es ¿por qué los contactistas y líderes de sectas ufológicas reculan en el ocultismo y esoterismo? Porque al creer que entran en contacto con seres espaciales superiores de naturaleza benéfica, van creyendo en todos los mensajes que reciben, siendo muchos de los cuales de índole amoral, perniciosa y satánica. Pero ¿por qué no reaccionan a tiempo? Por los beneficios económicos, la vanidad creciente, el hedonismo que los ata, la fama mediática, el poder que adquieren sobre los demás. Y a todo lo cual no desean renunciar. En estos tiempos de gran apostasía en que se apaga la fe, el esoterismo resulta siendo el gran peligro para la salvación del alma.

sábado, 19 de agosto de 2023

NUEVA RELIGIÓN UFO

                                          NUEVA RELIGIÓN UFO

 


EL fenómeno ovni coincide con su presentación como una nueva religión. Cosa que nos debería llamar la atención. No se trata solamente de contactistas alucinados, sino de mensajes que ordenan organizar una nueva religión ovni. El abordamiento de los aliens no como seres extraterrestres sino como demonios se retrotrae también al destacado escritor estadounidense John Keel (1930-2009), que en su libro Operación Caballo de Troya (1970) sostiene que los movimientos que describen los ovnis, que violan las leyes de la física, no responden a objetos materiales sino inmateriales, y no responde a ninguna tecnología terrestre ni alienígena. Sus formas son de lo más diversas y extrañas, que van desde cubos, platos, triángulos, rosquillas y campanas, hasta objetos en forma cigarros de apariencia metálica, con ventanas, sin ventanas, echando fuego azul de sus colas, expeliendo sustancias misteriosas, y de medusas transparentes voladoras. Los ovnis no son de un modelo único.

Para Keel, además, los ovnis son de naturaleza paranormal y espiritual, porque las experiencias que dejan en los contactados y abducidos son de la misma naturaleza que se presenta en la extensa literatura demonológica. Si fuesen de una civilización superior no estarían apareciendo y desapareciendo de continuo, no preferirían la presencia clandestina y nocturna, tendrían buenas intenciones, mostrarían voluntad de ayudar, hubieran evitado la Primera y Segunda Guerra Mundial, el lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, ayudado en las pandemias, contribuido a superar ciertas enfermedades, las guerras la crisis ecológica, alimenticia y energética, pero en su lugar y en la mayoría de los casos sus contactos con humanos son terroríficos y atentatorios contra la libertad individual.  Y su negación de la hipótesis extraterrestre concluye que el Caballo de Troya de dichos demonios es presentarse como visitantes espaciales.  

En realidad, la hipótesis parafísica del fenómeno ovni, que sostiene que es una broma y engaño perpetrado por seres invisibles para asustar, confundir y embaucar a la raza humana viene siendo sostenida desde 1949 con Meade Layne[18], Arthur Clarke, Harol Wilkins, Morris Jessup, Bryant Reeve, Ivan Sanderson y Jacques Vallée. Tratando de dar cuenta de ese 1 o 2 % de casos sin explicación dichos investigadores coinciden en que tomando en cuenta los métodos crueles y malvados que emplean dichas inteligencias con los abducidos se muestra que desean nuestro mal, son verdaderos demonios y que actúan no en un plano físico, sino espiritual. También se reportan casos en que dichos seres de apariencia monstruosa y horrenda, tienen mal olor, se trata de un hedor insoportable que lleva a violentos espasmos y vómitos. Naturalmente que espíritus angélicos no pueden mostrar ni aquella apariencia ni olor, sino que sólo pueden tenerla seres provenientes del infierno. En su afán de confundir en muchos casos producen teletransportación, con parálisis de los relojes y anomalías espacio-temporales. Las víctimas aparecen en otros lugares distantes y con varios días de ausencia inexplicable. Además, pueden producir materializaciones y desmaterializaciones repentinas, atravesar paredes, hacer caer piedras en las habitaciones, provocar incendios, combustión espontánea de personas, provocar torrentes de agua de origen desconocido, pueden flotar en el aire con su apariencia espantosa, pero adoptar cualquier apariencia, incluso de animales. Y todo esto lo han venido haciendo desde el origen de los tiempos.

Siendo Satán y sus demonios seres mentirosos y estafadores, embaucadores y destructivos suelen aprovecharse de personas neuróticas, crédulas e inmaduras. Así el contactado es el estafado y el ovninauta el estafador. El caso de Albert K. Bender es muy significativo para el caso. Bender era un afamado espiritista que en 1952 fundó la International Flying Saucer Bureau con éxito casi inmediato. Pero un año después cerró la asociación sin explicación alguna. Reaparece en la escena ufológica en 1962 con su libro Los discos volantes y los tres hombres, allí cuenta que fue víctima de fenómenos paranormales, entre ellas, la aparición imágenes terribles, pavorosas, y de entidades extraterrestres, que dejaban un terrible olor. Hasta que víctima de un secuestro, le insertan minúsculos objetos en el cuerpo, hasta que le explican que vienen de un planeta externo al sistema solar, habitados por seres muy diferentes a los humanos, extremadamente avanzados tecnológicamente y -he aquí lo más sintomático e interesante- privados de todo tipo de religión. O sea, presentaban al ateísmo como el estadio espiritual más avanzado de una civilización tecnológicamente muy desarrollada. Y esto es más importante que reparar en el aspecto terrible de dichos seres y en su vinculación con la presencia de fenómenos paranormales. El ateísmo doctrinal y el ateísmo práctico no es que sea la ideología del demonio, al contrario, él cree en Dios, pero es ángel rebelde. De modo que emplea la propagación del ateísmo como táctica para apartar a la humanidad de su Creador y así facilitar su ataque vengativo.

Esto es lo que ha hecho pensar al astrofísico e investigador de fenómenos ufológicos Jacques Vallée, en su libro Emisarios del engaño, que detrás de este fenómeno hay una verdadera manipulación de masas que busca crear una nueva religión. Vallée fue inicialmente defensor de la hipótesis extraterrestre hasta que en 1969 cambió de opinión y adoptó la hipótesis parapsíquica. Su libro Pasaporte a Magonia es la primera vinculación que hizo entre ovnis, movimientos religiosos, demonios, ángeles y fantasmas. Esto lo hizo postular la hipótesis multidimensional, esto es, que los supuestos extraterrestres podrían coexistir con los humanos más allá del tiempo y del espacio. Y por ello no son detectados. Para Vallée los ovnis son reales, pero no representan a viajeros espaciales, sino que son seres de otra dimensión, fuera del espacio-tiempo. Luego extendió el fenómeno ovni a las apariciones marianas y a las revelaciones de Joseph Smith. Por ello concluyó que este fenómeno religioso no debe ser manejado por teólogos.

En realidad, la hipótesis parafísica de Vallée parecía bien encaminada cuando superó la hipótesis extraterrestre, pero cuando derivó hacia la hipótesis multidimensional termina sustituyendo primero a los viajeros espaciales por seres parafísicos (ángeles, demonios, fantasmas), y luego, reemplazando a éstos por seres multidimensionales con capacidad para manipular el espacio y el tiempo. Habla de una inteligencia detrás del fenómeno ovni que manipula socialmente engañando a los humanos con seres espaciales. Su sospecha es que el propósito final de este engaño es promover el cambio de creencias religiosas. Cosa que queda confundida y oculta por la participación de charlatanes y de la ciencia ficción. Finalmente aboga por la participación más activa de la ciencia en el fenómeno ovni.

En suma, su aporte es que considera un engaño la hipótesis extraterrestre promovida por el contactismo y las sectas ovni; y su limitación es no precisar que aquellos seres multidimensionales son demonios. Esto hace perder un poco de vista que el objetivo fundamental de aquellos seres es promover una nueva religión. Lo que queda en evidencia flagrante en el gran fraude del caso Ummo. Al final, en 1993, José Luis Jordán confesó que todo se había tratado de un experimento psicosocial para medir la credulidad de la gente y la estupidez humana sin límites. Incluso J.J. Benítez salió burlado, como otros gurús platillistas, porque lo consideró auténtico. Por treinta años se consideró el caso como verídico. Incluso se llegaron a formar sectas que tatuaban el símbolo en los niños y los inducían a la homosexualidad. Todo fue un fraude. 

Esto hace que sea plausible que el fenómeno ovni sea confundido con fenómenos naturales, artefactos humanos y fraudes de sectas religiosas. Pero el verdadero fenómeno ovni es un fenómeno parafísico y parapsíquico producido por los demonios, y por ello debe ser considerado una rama de la demonología. No es casual que cuando dichos seres dan un mensaje religioso traten de presentar a Jesucristo como un extraterrestre, a Dios como una energía cósmica, a la Virgen María como la que fue hibridada por un extraterrestre, nunca hablan del Cielo, el Purgatorio, ni el Infierno. Tampoco es casual que expidan mal olor, tengan aversión a las cosas sagradas y su presencia resulte traumática y violenta para sus víctimas.

Que dichos seres nunca hablen al contactado sobre el Cielo, el Purgatorio y el Infierno queda testimoniado por la mística austriaca María Simma (1915-2004). Simma fue una gran mística que recibió el don de Dios de recibir las almas del purgatorio. Eso no era espiritismo, porque ella no las invocaba, sino que las almas venían a ella. Pero un día preguntó a un alma del purgatorio si existía vida inteligente en otros planetas, y ésta dijo que no. Lo cual no significa que los avistamientos no sean verdaderos, sino que son obra de Satanás. De estos tres destinos espirituales nunca se pronuncian los supuestos extraterrestres, porque como demonios que son están en el infierno para toda la eternidad. E inculcando la religión de adoración de los extraterrestres como dioses, consiguen hacer pensar a los hombres en un paraíso galáctico hipertecnológico donde vivirán felices e inmortales para siempre junto a seres superiores.

Hay una experiencia del Padre exorcista Giuseppe Tomaselli, referido en su libro La gran bestia es inteligente[19], donde pregunta al demonio Astort, en nombre de Jesús, si los platillos voladores son obra suya, a lo que responde que no, que son asteroides, pero que ellos, los demonios, hacen creer que son ovnis. Y que los contactados son hijos suyos. A partir de aquí no cabe duda que las supuestas razas alienígenas no son más que demonios que adoptan diversas formas. Ahora se entiende que el demonio le haya respondido que aquello de las confederaciones galácticas es falso e inexistente, y que en otros planetas no había humanos. En conclusión, los demonios querían acabar con la Biblia sin quemarla, haciéndose pasar por extraterrestres. Al Padre Tomaselli ya no le quedó ninguna duda, los alienígenas eran demonios.

Por ello, aquella versión del ufólogo conspiranoico Bob Lazar que la marina estadounidense posee el elemento combustible 115 y que el gobierno está haciendo en el Área 51 tecnología inversa de ovnis capturados, como naves de propulsión de campo que crea una distorsión en el espacio-tiempo, donde el espacio se deforma, y el ingrediente crucial es un elemento que aún no existe en la tabla periódica, el elemento pesado 115, como combustible que hace posible el viaje interestelar, es pura fantasía y especulación. Lo que Lazar quiere dar a entender es que, si la marina estadounidense tiene naves de tecnología inversa, con esta fuente combustible para viajes interestelares, entonces hay ovnis de hechura humana. Pero, además que Lazar es un mitómano compulsivo confirmado, pues no existe documento alguno que confirme que trabajó para el gobierno estadounidense, ni los documentos que acrediten los títulos que afirma que obtuvo en dos universidades de ese país, terminó afirmando que participó en reuniones que describen la participación histórica desde hace diez mil años de seres extraterrestres (Grises) con la Tierra, y que provienen de Zeta Reticuli. Es significativo que en 1990 haya sido procesado por proxenetismo y se le ordenó someterse a psicoterapia. Todo indica que Bob Lazar es víctima de sus propios demonios.

Del mismo talante es el caso del ex agente de inteligencia David Grusch que el día 12 de junio del 2023 se armó todo un estrépito porque daría a conocer los lugares donde el gobierno norteamericano tendría restos de naves de origen extraterrestres. Fue todo un montaje mediático que buscaba proseguir con el encubrimiento de la desastrosa política internacional del presidente Biden, y crear una cortina de humo de tres cosas puntuales: 1. La nueva tecnología militar supersecreta, 2. el estrepitoso fracaso de la contraofensiva de los nazis de Kiev, y 3. la inevitable nueva derrota militar estadounidense en Ucrania. Propósitos nada inocentes y nada extraterrestres en medio de la imprudente y desatinada III Guerra Mundial que se desarrolla. Otro fraude más.

Si los supuestos aliens no hablan de las tres dimensiones espirituales ¿se harán presentes en las experiencias cercanas a la muerte?

El psiquiatra y doctor en medicina Raymond Moody se hizo famoso por su libro publicado en 2017, Reflexiones sobre la vida después de la vida. Allí cuenta la entrevista de más de tres personas que habían tenido experiencias próximas a la muerte. Todos relatan la presencia de Jesús como Dios, y que no aparecen los extraterrestres de ninguna de sus supuestas razas. Ahora se comprende mejor por qué los susodichos seres espaciales no hablan del Cielo, el Purgatorio ni del Infierno. Simplemente son un fraude y engaño del demonio. Lo mismo consigna la psiquiatra y especialista en estudios sobre la muerte Elisabeth Kübler-Ross (1926-2004) en su libro La muerte un amanecer (1983), después de estudiar veinte mil casos habla de una luz a través de un túnel y que a medida que uno se aproxima más aquella luz brilla blanca más hasta sentirnos llenos de amor y alegría indescriptible de estar en presencia de Cristo o Dios. Aparecen otros seres que guían y ayudan, y que la Iglesia denomina ángeles guardianes, también la presencia de seres queridos que ya abandonaron esta vida. Como observamos no hay extraterrestres por ningún lado, y no podía ser de otro modo, porque a todas luces éstos pertenecen al camino de la oscuridad y no de la luz. El mismo testimonio comparte del doctor Melvin Morse en su libro Últimas visiones. Significados y enseñanzas de las experiencias previas a la muerte (1996), donde sobre una amplia muestra de casos se destaca el hondo sentido espiritual que tienen estas visiones previas a la muerte que van desde premoniciones, encuentros angélicos hasta experiencias místicas. Pero no hallamos nada de encuentros con los fraudulentos seres espaciales. Todo lo cual les proporcionó a estas personas una nueva orientación en su vida. Se cuenta el caso de un delincuente que inconsciente en la ambulancia vio el rostro de sus amigos que habían muerto en la calle lanzando horribles gritos de dolor. Recuperado abandonó su vida delictiva y se ordenó ministro.

Esta casuística, a la que se puede añadir a los muertos que reviven en el quirófano contando lo mismo, es bastante elocuente para entender que la nueva religión promovida por los seres del espacio no es, sino que otra tramoya urdida por el infierno. Por ello, no es extraño que los fundadores de sectas ufológicas terminan promoviendo la libertad sexual, o sea, muestran la misma obsesión por el sexo que manifiestan los supuestos aliens en las abducciones. Prueba suficiente que esos supuestos mensajes extraterrestres anticristianos y ateos son invento del demonio. Michio Kaku y Avi Loeb, junto a otros estudiosos del tema, deberían reparar en estas evidencias que resultan siendo más que significativas para descifrar la realidad del fenómeno ovni. El fenómeno ovni es real, pero no se trata de tecnología superavanzada de una civilización estelar, tampoco de tecnología terrestre, sino de engaños e ilusiones del demonio. No menos significativo es que la abducción pueda ser detenida invocando los nombres sagrados.

COPROPLALIA (reseña)

 

LA COPROLALIA es la tendencia patológica a proferir obscenidades. Nace del odio, el abuso, la ira, la frustración, el resentimiento, el dolor, la falta de superación personal. Antes era el lenguaje de los delincuentes, pero desde la pérdida de los valores y la destrucción cultural bajo el capitalismo posmoderno del Occidente liberal la coprolalia se volvió en lenguaje de la vida cotidiana. La coprolalia generalizada refleja el carácter gansteril de la sociedad, la adopción de lo delincuencial como moda -de ahí que prolifera el tatuaje-, la disolución de las normas morales, la transgresión permanente de la moral pública, la corrupción normalizada, el libertinaje sexual y la anomia. En los medios de comunicación la coprolalia se expande por doquier y sin pudor alguno. Países, como en España o Argentina, la coprolalia se volvió en moneda corriente. La coprolalia expresa una ruptura normativa interior que refleja el deterioro social acentuado.