viernes, 27 de abril de 2018

FILOSOFÍA PREHISTÓRICA (IV)


FILOSOFÍA PREHISTÓRICA (IV)
Gustavo Flores Quelopana
Sociedad Peruana de Filosofía
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CUARTO PERIODO
Edad de la metafísica pre-mitomórfica
(40-35 mil a 10 mil años)
4
EL HOMBRE MODERNO PALEOLÍTICO

La filosofía del paleolítico inferior con el Homo habilis y del Homo erectus, y la del paleolítico medio con el Homo Neandertal, está signada por una metafísica de la presencia que se deriva del sentimiento de unidad con la totalidad de lo viviente.

Pero la filosofía del paleolítico superior con el nuevo hombre moderno, encarna la decadencia de la metafísica de la presencia y del sentimiento de unidad con la totalidad de lo viviente y su reemplazo por una metafísica de la evocación, que brota del sentimiento cósmico de alejamiento respecto a la totalidad de lo viviente.

No otra cosa representan las figuras femeninas de las Venus líticas, como objetos mágicos para asegurar la fertilidad y la fecundidad, y la conversión de las cavernas en santuarios para pinturas rupestres. Es el comienzo del fin del sentimiento de unidad con el todo y su sustitución con la evocación chamánica y mágica. El nuevo hombre moderno del paleolítico superior echó las bases de la filosofía mitomórfica del chamanismo que imperará durante el mesolítico y neolítico.

El Paleolítico superior es del dominio del Homo sapiens sapiens, que apareció en África hace unos 200 mil años. Es el tercero y último de los periodos en que está dividido el PaleolíticoEdad de Piedra. Está caracterizado por la preponderancia de distintas industrias líticas: ChâtelperronienseAuriñaciense,GravetienseSolutrense y Magdaleniense, según los yacimientos epónimos de Francia. Sus periodos industriales se dividen en: antiguo (40-30 mil a 20 mil años), medio (20 mil a 18 mil años), y final (18 mil a 11 mil años).

Se extiende aproximadamente entre los años 40-30 000  y el 12-10 mil antes del presente. Coincide con la segunda mitad del último periodo glacial, de clima muy frío aunque con intervalos algo más templados. En este ciclo de aparición y retroceso de las glaciaciones continentales –la de Wichel en Escandinavia, la de Würm en los Alpes, la de Waldai en el norte de Rusia, la de Zyrianka en Siberia, la de Wisconsin en América del Norte- el hombre moderno del paleolítico colonizó nuevos territorios. Migró masivamente desde Asia a América desde Beringia (estrecho de Bering).

Fue el primero en navegar costeramente en canoas. Era un activo cazador. Inventó la aguja y el arpón. Construyó cabañas temporales de ramas (Terra Amata, Niza-Francia, 400 mil años), de pieles (cueva de Lazaret, Niza-Francia, 200 mil años) y campamentos veraniegos para la caza de renos (Pincevent, Isla de Francia, 14 mil años). Representó estatuillas antropomorfas femeninas conocidas como las Venus. Autor de gran cantidad de pintura rupestre. Sus enterramientos evidencian que tuvo complejas ideas trascendentes.
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También las especies humanas de anteriores periodos -homínido de Denísova, Homo erectus,  Homo neandertal, Homo floresiensis- son suplantadas por el Homo sapiens, como único superviviente de la sub tribu Hominina. Ello aconteció entre 40-35 mil años. Pero actualmente se admiten hibridaciones con el neandertal. El antropólogo británico Christopher Stringer ha planteado la tesis difusionista conocida como “Los hijos de Eva”, según la cual los nuevos hombres modernos habrían tenido un origen independiente en África oriental. 

Esto ha servido en dos sentidos: primero, para valorar la visión continua en vez de discontinua de la especia humana, y para abandonar la adscripción de los ancestros humanos a los grandes troncos raciales del presente. Pero el hombre moderno suple su falta de adaptación corporal (menos bello corporal, morder, correr) con su desarrollo cultural (nuevas armas y estrategias). Tenía la frente recta, el mentón marcado y estatura elevada. Esas características del Cromañón se diversificaron con el tiempo, dando lugar a variedades regionales. Su utillaje lítico muestra un notable desarrollo de las técnicas de tallado. A diferencia de sus antecesores utilizaban las cuevas no como vivienda sino como santuarios.

El punto final del Paleolítico Superior será la revolución mesolítica (hace 10 mil años). Durante este período y con la llegada del clima templado advienen los bosques, nace el sedentarismo, las aldeas, dominio de animales y expansión demográfica. La revolución neolítica se gestó en los avances tecnológicos del mesolítico. En realidad los periodos mesolítico y neolítico son considerados las partes finales de la Edad de Piedra pero el fin de la Prehistoria abarca la Edad de los Metales (Cobre, Bronce, Hierro). Pero mesolítico y neolítico son parte del desarrollo del mismo nuevo hombre moderno del Paleolítico Superior. Por tanto, se justifica mencionar que el hombre moderno durante el mesolítico inventa el arco y la flecha, su vida es sana y relajada, trabaja dos horas al día, tiene mucho tiempo para pensar.

Todavía sin ganadería, agricultura ni metalurgia, estos últimos cazadores conocen un aumento de la producción y disminución de la escasez. Estos cambios darán paso a las sociedades campesinas del neolítico. Al adoptar la agricultura se vuelven sedentarias. El neolítico se divide en precerámico y cerámico. Se admiten cinco centros de origen: Oriente Próximo, China, Sudeste Asiático, México y Perú. En Mesopotamia se inventa la escritura. Se erigen grandes monumentos megalíticos para templos, cámaras funerarias y observación de los astros. Añaden la nueva actividad de la minería.

Esto da paso al Calcolítico o Edad de Cobre con las primeras sociedades complejas y jerarquizadas. Se usa la lana, la leche, el queso, el yogurt. Se edifican grandes ciudades con regadío y drenaje. Se emplea el buey como animal de tiro. Lo cual provocara el inicio de la Edad de Bronce (2,200-750 a.C.), caracteriza por un notorio mejoramiento de la aleación de los metales (mayor dureza), se fabrican joyas de oro, se diversifica el armamento ofensivo, se forman elites guerreras, cunde el culto al guerrero junto al caballo y al toro, surge la desigualdad social, se multiplican las aldeas fortificadas, depósitos votivos con objetos metálicos, se domestica el caballo y se inventa el carro de combate. Luego adviene la Edad de Hierro. Ahora bien, la Prehistoria del Viejo Mundo no coincide con la Prehistoria del Nuevo Mundo[1].

Pero el punto más importante es que la llamada filosofía prehistórica tendría tres periodos: la numinocrática (paleolítico inferior, medio y superior), la mitomórfica (mesolítico, neolítico) y la mitocrática (Edad de los Metales). En esta obra sólo se presta atención a la primera, debido a que las otras dos han sido objeto de otros libros[2]. De modo que concluiremos examinando la filosofía del paleolítico superior  describiendo un cuadro sobre a correspondencia de la filosofía prehistórica con cada especie humana.

                                                   Filosofía Prehistórica
                  Edad de Piedra                                            Edad de los Metales
P. Inferior         P. Medio        P. Superior-            Mesolítico  Neolítico                              / Cobre    Bronce     Hierro
            Filosofía                              Filosofia                                    Filosofía
     Numinocrática                          Mitomórfica                             Mitocrática
    filósofo-mago             filósofo-chamán           filósofo del mito
                                                     Filosofía Histórica
                                                            Desde Grecia
                                 Filosofía logocrática/filósofo del concepto

En la filosofía numinocrática el ser adviene al hombre, es una filosofía de la presencia; en la filosofía mitomórfica el ser escucha al ser pensante y necesita ser evocado, es una filosofía de la evocación; en la filosofía mitocrática el ser se oculta al ser pensante y necesita ser develado, es una filosofía de la aletheia; finalmente en la filosofía logocrática el ser se deja ver en lo universal inteligible, es una filosofía de la esencia.

Si la filosofía ha cambiado de forma pero no de contenido, porque el contenido es el Ser, entonces en el fondo es un arte, es el arte de preguntar por la realidad y por el sujeto que se hace la pregunta. Pero dicho arte no responde a un ejercicio estético sino a una urgencia existencial y ontológica de la razón, porque la razón se pone en marcha no por cuestiones lógicas sino por razones existenciales. O sea en el fondo la filosofía es un arte de vivir y para vivir. El sentido de su búsqueda es el para qué y por qué del existir en este mundo. Mundo que se desdobla en un universo visible y en otro inteligible.

En ese sentido el problema no es la vida sino encontrar el sentido de un mundo en el que se vive. Y ese fue el desiderátum de la criatura humana desde el paleolítico con el filósofo pre-animista, animista, espiritualista, mago, mítico y conceptual del presente. Distintos afanes han atravesado la filosofía y el filosofar: sobrevivencia, evocación, salvación, teoría, pero al final es el mismo sacudimiento del existir.

Tres fueron las innovaciones tecnológicas en el paleolítico superior, como son, la talla de la piedra, la fabricación de nuevo instrumental de hueso y asta y el arte mobiliar. Pero más decisivas fueron sus novedades en la vida espiritual y las ideas trascendentes del nuevo hombre moderno del paleolítico, notoriamente resaltantes en tres ámbitos: las pinturas rupestres, los enterramientos y las venus líticas.

Sobre las pinturas rupestres[3] Sautuola y Vilanova fueron los primeros en creer en el valor de aquel arte desconocido, luego ratificadas por Riviere, Daleau, Cartaillhac y el abate Breuil. Asi la importancia de este arte mural quedaba reconocido ante la testaruda oposición de la ciencia ortodoxa. Pero la búsqueda de sentido de estos murales, que comprenden relieves, grabados y pinturas, aún sigue. Están repartidas en más de un centenar de cuevas en Francia y España, siendo quizá las más conocidas las de Lascaux y Altamira, consideradas las Capillas Sixtina del arte Cuaternario. Lo que refuerza la interpretación religiosa de que son lugares y figuras de culto es la disposición en círculo en que se disponen las figuras de animales en la cueva Le Roc de Sers. O las imágenes crudamente femeninas en las paredes de la caverna de Angles-sur-Anglin.

También hay estilizaciones y abundancia de signos desconocidos, figuras ceremoniales de hombres disfrazados y danzando con máscara de animal, profusión de manos con verdaderas mutilaciones de sacrificio, deformaciones y enfermedades (Altos Pirineos y Cáceres), lámparas de piedra con mecha y grasa junto con antorchas que servían de iluminación y calefacción.

Es decir, los motivos naturalistas aparecen acompañados de motivos simbolistas. Paredes con grandes toros llenos de vida, con veloces caballos, la escena de un hombre con un posible poste totémico coronado por un ave (Lascaux). Hay otras paredes donde predomina el mamut, al lado de cabras, bisontes, rinocerontes y parte de la desaparecida fauna del Pleistoceno (cueva de Miremont). La serie de puntos, los tectiformes y otros extraños símbolos ideomorfos pintados en rojo (del Castillo) es de lo más difícil de interpretar. Dibujar no es escribir, pero simbolizar puede ser proto-escritura. Lo cual habla de la gran inventiva del hombre de este periodo.

Aquí no se va a abundar sobre los focos, difusión, escuelas y tendencias del arte Cuaternario, lo que ha sido bastante estudiado por los especialistas como Grahame Clark. Lo que aquí concita la atención es la interpretación de su significado. Breuil propuso la interpretación de escenas naturalistas de cacería. Leroi-Gourhan subrayó un hondo simbolismo sexual. Otros han defendido un sentido estético y finalmente la teoría del origen mágico. Actualmente se la concibe como un sistema de representación artística, en general, que está relacionado con prácticas de carácter mágico-religiosas para propiciar la caza. Sin embargo, si el propósito era propiciar la cacería no ve con claridad cuál sea la función de las manos,  los símbolos y signos abstractos. Para qué mezclar la representación naturalista con la representación simbólica.

Lo que se cuestiona no es la función mágico-religiosa sino su exclusiva función cazadora. Además, si había abundancia en la fauna del Pleistoceno para qué tomarse el trabajo de invocar a los animales. Esto hace pensar que había otra razón más profunda que perturbaba la mente del nuevo hombre moderno del Paleolítico. Y este algo era el aumento exponencial de su creatividad e invención. Lo que le da un sentimiento de soberanía sobre todo lo demás, se experimenta un fortalecimiento del principio antrópico, pero a la vez, se produce un distanciamiento de su unidad con el Todo.

Lo numinoso prístino de sus congéneres arcaicos ha empezado a desvanecerse. Aquel sentimiento de unidad con la totalidad de lo viviente se está apagando y necesita existencialmente recuperar la seguridad en el mundo supliéndolo con algo que le devuelva la tranquilidad y confianza. Entre todas sus invenciones la más decisiva será la del arte totémico-chamánico. Emerge la esfera ontológico-epistémica de la mentalidad mitomórfica, la cual anda a horcajadas entre lo numinocrático y el venidero mundo mitocrático que prepara.

Entonces esto hace que el arte rupestre no sea en realidad arte sino un complejo de pensamiento unitario de magia, arte, religión y filosofía, en donde no estaban ausentes sino muy presentes, los estados alterados de conciencia. La pintura rupestre es filosofía mitomórfica, de invocación y manipulación de fuerzas invisibles, mediante representaciones naturalistas y simbólicas y prácticas mágico-religiosas, para propiciar la recuperación del sentido de la vida y la unidad perdida con el mundo.

Mientras en la filosofía numinocrática la inmanencia vive junto con la trascendencia, el mundo mismo es percibido como sagrado y mágico, no hay necesidad de acto externo para participar de la presencia del ser, en cambio en la filosofía mitomórfica la inmanencia se separa de la trascendencia, el mundo luce desgajado entre lo profano y lo sagrado, y se hace necesario un acto externo (magia) para participar del ser mediante evocación y manipulación. El filósofo del paleolítico se vuelve en mago y chamán.

El sistema de la razón del nuevo hombre del paleolítico se hace más simbólico y sígnico, la mayor agudeza de sus sentidos perceptual, intuitivo, emocional, estético, ético y religioso lo lleva hacia un mundo más complejo. Su aparente naturalismo no habla de un ser naturalista, más naturalistas eran el Homo habilis y el Homo erectus, sino que hablan de un ser más espiritual y simbólico, que celebra su mayor señorío sobre la naturaleza. El sentido ontológico de la razón nos lleva al reconocimiento del carácter existencial de la filosofía y éste hacia la identificación en el hombre moderno del paleolítico de un sistema de razón que busca responder a cuestiones existenciales de carácter espiritual.

Su respuesta praxiológica (la magia del paleolítico superior) es una forma de sabiduría donde se trata de obligar a la sobrenatural fuerza vital de los seres naturales a obedecer para subsanar la ruptura entre lo ontológico y lo histórico. Su propensión por los cultos totémicos es un claro indicio de que no hay nada parecido a un monoteísmo ni un proto-monoteísmo, sino que es el esfuerzo del último hombre de la Edad de Piedra para alcanzar un equilibrio interno a través de una religión de integración.

Así en los ritos funerarios y en el canibalismo con los cadáveres se busca que el difunto permanezca en la familia, que continúe entre los vivos, que venza a la muerte. Sus expandidas facultades del alma expresarían sus ideas metafísicas mediante la danza y el canto, acompañar el alma del muerto en el viaje al más allá. La creencia en lo sobrenatural y en el alma individual no lleva de inmediato a la creencia en un alma universal ni en un dios único.

El último cazador del paleolítico es el principio en la creencia del alma y en seres sobrenaturales. Un largo camino durante 2,5 millones de años, de pre-animismo y animismo lo precedió y preparó para sus nuevos postulados espirituales. La visión primitiva de la vida no pudo ser la misma en el Homo habilis, el Homo erectus, en el Neandertal y en el nuevo hombre del paleolítico. Ni la coerción del mundo fue la misma. Por ello, su idea del bien  del mal, la vida y la muerte, su libertad de pensamiento, hicieron que su ideal de hombre fuera distinto durante el paleolítico inferior, medio y superior.

El culto mistérico que inauguran en cavernas de difícil acceso indica que la fecundidad y la alimentación no eran los únicos problemas existenciales del paleolítico hombre moderno. Su preocupación se extiende y profundiza constantemente hacia el misterio de la vida y el enigma de la muerte. Es cada vez más consciente de su finitud, lo que impulsa a la aparición de hombres especializados en ritos funerarios.

Estos hombres ya están en condiciones de elaborar la primera visión cultual-ritual mediante un drama de la creación, todavía sin religión, ni dioses pero con seres sobrenaturales. Y en ello se ve la triple función de la magia totémica: establecer una continuidad entre la vida y la muerte, actuar sobre fuerzas sobrenaturales, y subsanar la ruptura entre lo ontológico y lo histórico.

Las culturas paleolíticas superiores no buscaban trascender en el más allá, sino atar el más allá en el más acá. Experimentaban que se les escapaba de la vida inmanente algo que se les aparecía como vida sobrenatural. Estaban viviendo la tensión entre lo profano y sagrado en su grado máximo, que llevaría hacia la ruptura entre lo inmanente y lo trascendente.

De modo similar, las venus paleolíticas no son simples ídolos ni amuletos de la fecundidad, sino que representan la virtud mágica de la procreación. Menos aun representan un primigenio culto a la mujer[4], ni una precoz igualdad de género. Tampoco la finalidad era erótica. Nada de esto. El estilo de las Venus no es realista ni naturalista como algunos piensan, sino exagerado, impúdico y ostentoso. No hay manos, brazos ni rostros. En cambio se enfatizan las caderas anchas, las nalgas voluminosas, el vientre generoso y los senos caídos, cuando no el cabello. Aquí la divinidad no es la mujer sino la fuerza de la fecundidad y el misterio de la procreación. No es que todas las mujeres del periodo presentaran esteatopigia o acumulación de grasa en determinadas regiones del cuerpo, pero tal énfasis era asociado a la abundancia. Otra vez constituye una alegoría a la vida.

Se trata entonces de recibir un poder superior mediante estas representaciones. Esta magia propiciatoria del paleolítico superior dura 30 mil años y no se volvió a repetir. Como sugiere la investigación etnográfica su libertad de creación estuvo asistida por la considerable abundancia de la que gozó el hombre durante el Paleolítico Superior. Nuestro activo depredador no necesitaba inclinarse a hacer súplicas para escapar de una inexistente hambruna. Ningún cadáver suyo habla de inanición o falta de alimento.

Hay evidencias de enfermedades neurológicas, como la neurofibromatosis, pero no de hambruna. Por lo cual, es sensato pensar que sus ajuares funerario como la creación de santuarios estuvo motivada porque es una criatura metafísica, asediado por preguntas que atañen al sentido último de las cosas. Esto es, incluso detrás del fenómeno religioso está el fenómeno filosófico, lo mágico-totémico se deriva de esta condición humana de filosofar por necesidad existencial.

El homo sapiens sapiens es la especie homínida que consumará un acelerado desarrollo mental y espiritual. Dará el salto a la manipulación acabada de las fuerzas de la naturaleza con el chamanismo –precursora de la ciencia-, organizará la intuición de lo trascendente mediante el Mito –anunciadora de la Revelación- y arribará al dominio del concepto lógico –que sin la fe no alza vuelo hacia la trascendencia-.

Pero el precio que paga por ello es demasiado alto. Ha perdido la unidad con el Todo de lo viviente de sus ancestros extintos, a costa de un extraordinario desarrollo de su razón natural. Pero este derrotero ya es parte de la filosofía histórica y no de la razón prehistórica. Lo que el nuevo hombre del Paleolítico deja sentado es que con él se ha iniciado un nuevo rumbo de la razón. El principio antrópico será llevado a niveles insospechados. Y la restauración de la unidad perdida con lo sagrado conocerá otros caminos –los de la mística y la revelación-.

Pero las bases de todo ese nuevo sendero fue recorrido por los ancestros del hombre moderno. La filosofía numinocrática se consumó en las fases del paleolítico, pero será el hombre redimido el que conocerá una forma superior de unidad con lo sagrado.

 Finalmente, al concebir la filosofía como una forma de vivir en busca de sentido antes que como una forma de conocer, entonces deviene en una necesidad existencial de la razón que condiciona su universalidad. Y es asi porque el problema raigal de la razón no es lógico sino ontológico. Pero dicha universalidad no hace filósofos a todos los seres racionales. Por el contrario, siempre hubo aquellos inclinados a buscar el sentido de las cosas. O sea desde el principio se deslindó la “actitud” y la “aptitud” filosófica. Todos los seres racionales tienen la “actitud” filosófica pero no todos desarrollan la “aptitud” correspondiente.

Por ello, la primigenia aptitud filosófica no debe ser tomada por “cosmovisión”. La cosmovisión es el impacto psicológico-emotivo del mundo que no reclama valor objetivo. Es una guía pragmática para el vivir. En cambio la filosofía esencialmente es búsqueda del sentido esencial para el vivir y con aspiración totalizadora. Lo cual es inherente a la razón humana. Por ello, afirmar que la filosofía que no es crítica no es filosofía sino cosmovisión, no comprende que la crítica –como decía Kant- es un deber de la “edad moderna”, pero no de todas las edades de la razón.



[1] Véase: Lumbreras, L.G. Chavín de Huántar. El nacimiento de la civilización andina, Lima (1989), Silva O., Prehistoria de América, Santiago de Chile (1977), Sanders, W. T. y Marino, J., Prehistoria del Nuevo Mundo (1973), Ruth Shady, La civilización de Caral-Supe: 5000 años de identidad cultural en el Perú (2005).
[2] Véanse mis obras: El Filosofía mitocrática y mitocratología (2010), y Filosofía mitomórfica del chamanismo (2017).

[3] Véase: Historia Universal. La Prehistoria I. Instituto Gallach, Barcelona, 2005. Historia Universal del Arte, tomo 1, Arte Paleolítico, Barcelona 1994. Martínez-Casanueva Viquiera, Juan A. El Paleolítico: el arte como magia. Madrid, El Escorial, 1971. Herbert Kuhn, El arte rupestre en Europa, Barcelona, Seix Barral, 1957.

[4] Marija Gimbutas en su obra El Dioses y diosas de la Vieja Europa habla de diosas del paleolítico e igualdad de género, cuando lo más probable es que nunca ocurriera tal cosa en el paleolítico aunque sí en el neolítico.


7 comentarios:

  1. Liliana Molineris (Venasca-ITalia)
    FILOSOFIA PREHISTORICA (IV)
    Con l'uomo moderno del Paleolitico superiore si manifestano le prime credenze spirituali e si sviluppano comportamenti religiosi. Dai ritrovamenti di scheletri e oggetti di culto si può supporre che essi credessero all'esistenza di vita oltre la morte. Altri indirizzi indicherebbero la pratica di forme di totemismo, di adorazione animale e di riti propiziatori per la caccia. Pitture rupestri fanno pensare a credenze magiche e schamaniche.
    Molto diffuso era il culto delle cosiddette "Veneri paleolitiche". Piccole statuette rappresentanti donne formose e a volte in cinta. Icone di fertilità o rappresentanti la Madre Terra, generatrice dell'umanità e dell'abbondanza.

    Nella filosofia numinocratica il mondo viene percepito come sacro e magico. L'uomo è un tutt'uno con la natura e non necessita di figure esterne per percepire la presenza dell'Essere. Invece nell'uomo moderno del Paleolitico l'immanente si separa dal trascendente e quindi necessita di evocazioni e manipolazioni per mettersi in contatto con presenze superiori. Maghi e schamani sono così i filosofi del Paleolitico Superiore.

    La filosofia è un'arte di vivere e per vivere, è il senso della ricerca del perché dell'esistere in questo mondo. Un mondo che è in parte visibile e in parte invisibile. Allora nasce spontaneo nell'uomo porsi domande.
    Diversi sono gli affanni che attraversano la filosofia : sopravvivenza, evocazione, salvezza.
    Diversi sono i filosofi che la interpretano : pre-animista, animista, mago, mitico, concettuale.
    Alla fine, però, è lo stesso movimento dell'esistere che unisce i diversi modi di filosofare.

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  2. Liliana Molineris (Venasca)
    FILOSOFÍA PREHISTÓRICA (IV)
    Con el hombre moderno del Paleolítico Superior, se manifiestan las primeras creencias espirituales y se desarrolla un comportamiento religioso. A partir de los hallazgos de esqueletos y objetos de adoración, podemos suponer que creían en la existencia de la vida más allá de la muerte. Otras direcciones indicarían la práctica de formas de totemismo, de culto animal y de ritos propiciatorios para la caza. Las pinturas rupestres sugieren creencias mágicas y chamánicas.
    El culto de las llamadas "Venas Paleolíticas" estaba muy extendido. Pequeñas estatuillas que representan mujeres bien formadas y, en ocasiones, embarazadas. Iconos de la fertilidad o representantes de la Madre Tierra, el generador de la humanidad y la abundancia.

    En la filosofía numinocrática, el mundo es percibido como sagrado y mágico. El hombre es uno con la naturaleza y no necesita figuras externas para percibir la presencia del Ser. En cambio, en el hombre moderno del Paleolítico, lo inmanente se separa de lo trascendente y, por lo tanto, requiere evocaciones y manipulaciones para entrar en contacto con presencias superiores. Los magos del Paleolítico superior son, por lo tanto, magos y schamani.

    La filosofía es un arte de vivir y vivir, es el significado de la búsqueda de la existencia de este mundo. Un mundo que es parcialmente visible y parcialmente invisible. Entonces surge espontáneamente en el hombre para hacer preguntas.
    Hay muchos problemas que pasan por la filosofía: supervivencia, evocación, salvación.
    Hay varios filósofos que lo interpretan: pre-animista, animista, mago, mítico, conceptual.
    Al final, sin embargo, es el mismo movimiento de la existencia el que une las diferentes formas de filosofar.

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  3. Lilinana Molineris.-Filosofia Numinocratica, Filosofia Mitocratica, fino ad arrivare alla Filosofia Logocratica. La tua Teoria Generale della Filosofia ci fa capire lo sviluppo del modo di pensare e quindi di filosofare a partire dalla preistoria.
    Io capisco che per alcuni è difficile accettare questa teoria, ma se la filosofia è davvero una necessità esistenziale dell'uomo, è indubbio che questa sia esistita in tutti i tempi, anche nella preistoria.
    È giusto valorizzare il senso percettivo, intuitivo, estetico, religioso, etc.... delle culture antiche che, secondo me, hanno molto da insegnare all'uomo moderno, che ha dimenticato il vero senso della vita.

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  4. Liliana Molineris.- Filosofía Numinocrática, Filosofía Mitocradica, hasta Filosofía Logocrática. Su Teoría General de la Filosofía nos hace comprender el desarrollo de la forma de pensar y, por lo tanto, de filosofar a partir de la prehistoria.
    Entiendo que para algunos es difícil aceptar esta teoría, pero si la filosofía es realmente una necesidad existencial del hombre, es indudable que esto ha existido en todos los tiempos, incluso en la prehistoria.
    Es correcto valorar el sentido perceptivo, intuitivo, estético, religioso, etc. de las culturas antiguas que, en mi opinión, tienen mucho que enseñar al hombre moderno, que ha olvidado el verdadero significado de la vida.

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  5. Liliana Molineris Querido profesor,
    Me gustaría añadir a mi comentario que no debemos ser presuntuosos y creer que el pensamiento filosófico es exclusivo del homo sapiens moderno, pero debemos abrir nuestras mentes y ser humildes para reconocer que el filosofar pertenece a todas las especies humanas, incluidas las más antiguas.

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  6. Raúl Pastor Gálvez (Trujillo) Con su Teoría General de la Filosofía ha cumplido, por el recurso sistemático, que ya no sólo por el intuitivo, con el circuito dialéctico de la doble negación. Si la F. Mitocrática se opone a la pretensión fundacional de la F. Logocrática, etnocéntrica, su T.G. de la Fil., de dimensión universal, supera la rivalidad, reconociendo a ambas como momentos de una misma condición. Falta dirimir si esta es ontológica o antropológica. Felicidades

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  7. La Teoría Restringida de la Filosofía enseña que su origen es Grecia. La Teoría Ampliada de la Filosofía admite su presencia en el mito. En ese sentido propuse la teoría de la filosofía mitocrática como antecedente de la filosofía logocrática. Más, en este nuevo libro se plantea la Teoría General de la Filosofía, según la cual su origen se rastrea en el proceso mismo de hominización y por ende se retrotrae en el tiempo hasta la prehistoria. Por ello, no es lo mismo la filosofía prehistórica que la filosofía primitiva.
    Se trata de una nueva visión metafilosófica de la filosofía. La filosofía no se origina históricamente en Grecia, sino que va más allá de ser parte de todas las culturas, porque filosofar es una necesidad existencial. Por ello, tiene que ver no sólo con el homo sapiens moderno sino con el proceso de hominizacion mismo. Así, no basta ir más lejos del eurocentrismo reconociendo una filosofía mitocratica, sino que la actual filosofía logocrática misma exige un previo horizonte filosófico mitomorfico y otro numinocratico mucho mas remoto. Y ello es así porque la Razón no tiene una prioridad lógica sino ontológica. El sentido lógico es uno entre otros sentidos fundamentales de la razón -perceptual, intuitivo, estético, ético, religioso, filosófico-, pero no el único ni el principal.

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