miércoles, 7 de febrero de 2024

EL NEOBRUTALISMO ACTUAL

 EL NEOBRUTALISMO ACTUAL



Existen cuatro tipos generales de orden que son negados en la ideología neobrutalista del occidente neoliberal imperante en la actualidad: natural, mental, activo y técnico. El orden natural es el que se da en la naturaleza, pero se pone en boga la idea de que la realidad es el sueño de una matrix. El orden mental es el resultado de la razón humana sobre lo que se descubre en la Naturaleza, pero hoy la tendencia predominante es suponer que dicho orden no está en las cosas, sino que depende enteramente del hombre que las interpreta. O sea, se configura una erosión nihilista de la sociedad posmetafísica donde la lógica está puesta sobre el ser. 

El orden moral es causado por la razón del hombre en su obrar libre para dirigirse hacia su fin último, más en la actualidad se niega que el hombre tenga algún fin último y que su obrar libre deba estar dirigido por su razón antes que por sus apetitos subordinados. El resultado es el imperio posmoderno del hombre anético que se siente más allá del bien y del mal, niega toda esencia humana y éste se construye culturalmente como quiere. Finalmente, el orden técnico lo implanta el hombre con su razón en las cosas, tanto útiles como bellas, no obstante, en la artificialidad dominante de la civilización técnica se busca afanosamente una inteligencia artificial fuerte que determine peligrosamente por sí misma tanto lo útil como lo bello y lo bueno, al margen de los fines humanos.  

Ahora bien, si es propio de la sabiduría buscar la verdad, saber ordenar, juzgar e impugnar el error, lo que vemos ahora es que en lugar de la sabiduría se impone el neobrutalismo, que concisamente expresado es rebatir la verdad y defender el error. El todo vale de la posmodernidad, la posverdad, la ideología de género, el libre consumo de drogas, la eutanasia, la eugenesia, el transhumanismo, la abolición imperialista del derecho internacional, el secuestro de la democracia por burocracias regidas por la élite mundial, el auge del neofascismo ultraderechista, forman todo un mismo paquete ideológico del neobrutalismo que preside el hundimiento del decadente mundo occidental. 

En este sentido, el neobrutalismo puede ser definido no sólo como la perversión luciferina e ideológica de la razón humana, sino del espíritu de toda una época que se inicia y desarrolla con la modernidad escéptica, historicista, relativista, atea, hedonista y nihilista. Lo cual no significa que en la modernidad no haya nada valioso. Más bien, demostró que lo más valioso que ella trajo -la autonomía de lo inmanente, lo secular y la libertad- tenía que degenerarse al divorciarse radicalmente del fundamento metafísico trascendente. Se muestra la real monstruosidad del neobrutalismo no sólo en las dos guerras mundiales, los campos de exterminio, las dictaduras genocidas, el neocolonialismo, sino que llega a su pináculo con el repudio mismo de la razón, la ciencia, la verdad y la divinidad. Está encaramado en el corazón maloliente del occidente neoliberal y ya conoce su final con el advenimiento de un Nuevo Orden Mundial.