miércoles, 21 de enero de 2026

Debate con Jnana Yoga

 


Debate con Jnana Yoga 

Tesis 1: “La ignorancia es la raíz del sufrimiento.”

Jnana Yogui: Todo dolor nace de no reconocer nuestra verdadera naturaleza, que es el Ser.
Cristiano: Coincido en parte. Para nosotros, el sufrimiento viene del pecado y la separación de Dios. No es solo ignorancia, sino una ruptura moral y espiritual.

Tesis 2: “El conocimiento libera.”

Jnana Yogui: Cuando comprendes que eres uno con lo absoluto, la liberación llega.
Cristiano: El conocimiento es valioso, pero no basta. La verdadera libertad viene de la gracia y la relación con Cristo, no solo de la comprensión intelectual.

Tesis 3: “El mundo es maya, ilusión.”

Jnana Yogui: Lo que percibimos es apariencia, no la realidad última.
Cristiano: Para nosotros, el mundo es real, creado por Dios. No es ilusión, aunque sí es transitorio y no definitivo.

Tesis 4: “El yo individual es una construcción falsa.”

Jnana Yogui: El ego es un velo que oculta el Ser.
Cristiano: El yo no es falso, es criatura de Dios. El problema es cuando el ego se pone en el centro en lugar de Dios.

Tesis 5: “El Ser es idéntico a Brahman.”

Jnana Yogui: En lo profundo, no hay diferencia entre el alma y lo absoluto.
Cristiano: Aquí discrepamos. Para nosotros, la criatura nunca se funde con el Creador. Hay unión, sí, pero no identidad.

Tesis 6: “La meditación disuelve la ignorancia.”

Jnana Yogui: Contemplar la verdad interior elimina los velos.
Cristiano: La oración cumple un papel similar, pero no es solo introspección: es diálogo con un Dios personal.

Tesis 7: “La liberación es moksha, salir del ciclo de nacimiento y muerte.”

Jnana Yogui: El sabio trasciende la rueda del samsara.
Cristiano: Nosotros hablamos de salvación y vida eterna. No es escape del ciclo, sino plenitud en la comunión con Dios.

Tesis 8: “No hay dualidad, todo es uno.”

Jnana Yogui: La multiplicidad es apariencia, la verdad es unidad.
Cristiano: Reconocemos la unidad en Dios, pero también la diversidad de su creación. La diferencia no es ilusión, es parte del plan divino.

Tesis 9: “El maestro interior es la guía suprema.”

Jnana Yogui: El gurú externo solo apunta hacia la luz interior.
Cristiano: Para nosotros, la guía suprema es Cristo mismo, que se revela en la Escritura y en la comunidad de fe.

Tesis 10: “La meta es la realización del Ser.”

Jnana Yogui: El fin último es descubrir que somos Brahman.
Cristiano: Nuestra meta es la unión con Dios en amor. No descubrir que somos Dios, sino reconocer que somos hijos suyos.

Tesis 11: “El poder imperial también es Brahman manifestado.”

Jnana Yogui (forzando sus principios):
—Si todo es Brahman, entonces incluso el poder de los Estados Unidos, con sus guerras y su dominio económico, es parte de esa misma realidad. No podemos condenar lo que, en última instancia, es expresión del Absoluto. La violencia, la explotación, la hegemonía… todo son olas en el mismo océano. Resistirse sería negar la unidad de lo que existe.

Cristiano (con severidad):
—¡Eso es un abuso de tu propia doctrina! Que todo provenga de lo absoluto no significa que todo sea bueno. Confundir la raíz ontológica con la justificación moral es un error gravísimo. El imperialismo que oprime pueblos, roba recursos y siembra violencia no puede ser defendido en nombre de la unidad. Cristo mismo denunció a los poderosos que pisoteaban a los débiles. Tu argumento convierte la mística en complicidad con la injusticia.

Profundización del debate

Jnana Yogui:
—Pero si condeno esas acciones, ¿no estoy atrapado en la dualidad? Bien y mal son categorías relativas. El sabio trasciende esas oposiciones.

Cristiano:
—No confundas trascendencia con indiferencia. Superar la dualidad no significa negar la diferencia entre el amor y el odio, entre la justicia y la opresión. El mismo Jesús enseñó: “Por sus frutos los conoceréis.” Si los frutos son muerte y sometimiento, no puedes llamarlos manifestación de lo divino sin traicionar la verdad.

Jnana Yogui:
—Quizá el imperialismo es simplemente un karma colectivo, una lección que los pueblos deben atravesar para despertar.

Cristiano:
—Eso suena a resignación disfrazada de sabiduría. El sufrimiento no es una lección que debamos aceptar pasivamente. La fe cristiana nos llama a denunciar la injusticia y a defender al oprimido. Si tu interpretación del karma te lleva a justificar la violencia, entonces tu filosofía se ha convertido en ideología al servicio del poder.

Jnana Yogui (titubeando):
—Pero si todo es Brahman, ¿no es ilusorio distinguir entre víctima y verdugo?

Cristiano (con firmeza):
—No. Esa es la trampa de tu argumento. La unidad última no borra la responsabilidad moral. Dios es uno, sí, pero nos dio libertad y conciencia para elegir. El verdugo no se funde con la víctima en el plano histórico: el verdugo oprime, la víctima sufre. Negar esa diferencia es negar la dignidad humana.

Anticomunismo rabioso del Jnana Yogui

Jnana Yogui (rabioso):
—¡Y además te digo algo más! El comunismo es la peor ilusión de todas. Pretende borrar la individualidad, uniformar a los hombres como si fueran engranajes. Es maya disfrazada de justicia. ¡No hay nada más contrario al conocimiento que esa ideología que niega la libertad del espíritu! El imperialismo yanqui, con todos sus excesos, al menos defiende la iniciativa, la fuerza creadora del individuo. El comunismo es pura ignorancia colectiva, una cárcel mental.

Cristiano (reproche severo):
—Tu rabia te traiciona. Confundes la crítica legítima con la justificación del abuso. El cristianismo no se identifica con el comunismo, pero tampoco con el imperialismo. Ambos, cuando se vuelven absolutos, destruyen la dignidad humana. El comunismo, en su versión más dogmática, puede sofocar la libertad; el imperialismo, en su versión más brutal, aplasta pueblos enteros. ¿De verdad crees que defender la opresión de unos es mejor que denunciar la opresión de otros?

Jnana Yogui (con vehemencia):
—¡El comunismo niega la trascendencia! Solo habla de pan y trabajo, nunca del Ser. Es materialismo puro, y por eso es enemigo del conocimiento.

Cristiano (con firmeza):
—No confundas las cosas. El comunismo puede caer en materialismo, sí, pero tu defensa del imperialismo es aún más peligrosa: usas la mística para legitimar la violencia. El Evangelio nos enseña que “no solo de pan vive el hombre”, pero también que el pan es necesario. La fe cristiana denuncia tanto la idolatría del dinero como la idolatría del poder. Tu anticomunismo rabioso te ha cegado: en tu afán de atacar una ideología, has terminado abrazando otra forma de opresión.

Conclusión del filósofo cristiano

—El verdadero camino espiritual no se pone al servicio de ninguna ideología que oprima. Ni comunismo dogmático ni imperialismo arrogante. El amor de Dios y la verdad del espíritu nos llaman a defender la justicia, no a justificar la injusticia con palabras altisonantes. Si tu Jnana Yoga se convierte en arma contra unos y excusa para otros, entonces ha dejado de ser sabiduría y se ha transformado en propaganda.

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