domingo, 28 de abril de 2024

CONTRA NOSOTROS UFOLOGÍA COMO DEMONOLOGÍA (Nuevo libro)

 

NUEVO LIBRO
"CONTRA NOSOTROS. UFOLOGÍA COMO DEMONOLOGÍA"
Autor: Gustavo Flores Quelopana
Editorial(es): IIPCIAL
Lugar de publicación: Lima
Año de edición: 2024
Número de páginas: 312

Por dos razones esta obra no tiene parangón en la reflexión y análisis del fenómeno Ovni: 1. por llevar adelante el primer examen filosófico-teológico completo (teológico, metafísico, fenomenológico, lógico, culturológico y geopolítico) y 2. por exponer con solidez la tesis demonológica y militar al mismo tiempo.

Entre la abundantísima literatura ufológica existente -ficción, esotérica, conspiranoica, científica- la presente obra del filósofo Flores Quelopana se distingue por su seriedad científica y rigor metodológico. Por ende, su conclusión escéptica será bien recibida por las mentes serenas que no se dejan seducir por las falsas pruebas y razonamientos.

El hombre de nuestro tiempo tiene mermada su fe en el Dios trascendente. Y en su avasallante materialismo moderno busca depositar su fe en inexistentes seres galácticos que vendrán a salvarlo. Esa es su tragedia y signo de un extravío que atañe no sólo a la crisis de la razón, sino a la crisis de su espiritualidad. Cosa que es explotada en el contexto de una guerra preternatural muy antigua y ante lo cual nos asiste la gracia divina.

Contenido. -

Primera Parte
OVNI: MITOIDE ENCUBRIDOR DE LA CARRERA ARMAMENTISTA
EN LA ERA TECNOLÓGICA
¿Puede el hombre seguir siendo el centro metafísico-moral del cosmos?
Agradecimientos
Prefacio
A.
TEOLOGÍA Y FILOSOFÍA UFOLÓGICA
Capítulo I
Observaciones teológicas sobre los extraterrestres
Una respuesta al libro de T. F. O´Meara “Vast Universe”
A. D I O S
Cuestión 1: Sobre el amor de Dios, la redención y los ET
Artículo 1
Si el amor de Dios se extiende a otras civilizaciones cósmicas
Artículo 2
Si los ET no crucificaron al Redentor
Artículo 3
Si los ET no disminuyen a Jesucristo
B. C R E A C I Ó N
Cuestión 2: Universo, inteligencia y libre albedrío
Artículo 1
Si la inmensidad del Universo justifica la existencia de ET
Artículo 2
Si los ET tienen inteligencia y libre albedrío
C. Á N G E L E S
Cuestión 3: Si los ET son ángeles
Artículo 1
Si los ET son ángeles
Artículo 2
Si los ET son mensajeros divinos
D. JESUCRISTO
Cuestión 4: Sobre el Verbo Encarnado y los ET
Artículo 1
Si la encarnación de Jesucristo justifica la existencia de ET
Artículo 2
Si se justifican otras encarnaciones del Verbo Divino
E. R E V E L A C I Ó N
Cuestión 5: Biblia, Religión y ET
Artículo 1
La Biblia no es aplicable a los ET
Artículo 2
Si los ET tienen sus propias búsquedas religiosas
Conclusión Final
Capítulo II
La filosofía y los ovnis
B.
INTERPRETACIÓN ÓNTICO-ONTOLÓGICO DEL FENÓMENO OVNI
Capítulo III
El problema de la realidad ovni
1. Idealismo-Realismo Ovni
2. El ser del objeto y ser-objeto
3. La conciencia ovni
4. Ovni: objeto trascendente
5. La existencia ovni no determina su realidad
6. Existencia relativa del fenómeno ovni
7. La realidad del objeto ovni
8. Identidad equívoca y falsa realidad ovni
9. La vivencia de la realidad ovni

C.
UFOLOGÍA CIENTÍFICA Y UFOLATRÍA
Capítulo IV
ET: posibilidad y realidad
10. Fenómeno Ovni y civilizaciones ET
11. La paradoja de Fermi y la ausencia de evidencia ET
12. Fenómeno ovni y exoplanetología

D.
CULTUROLOGÍA UFOLÓGICA
Capítulo V
UFO: Mitoide secular
13. Fenómeno Ovni e impacto ET
14. Mitoide Ovni y transhumanismo

Conclusión
Bibliografía

Segunda Parte
UFOLOFÍA COMO SIGNO DE LA CRISIS
DEL PENSAMIENTO MODERNO
Prefacio
1. Silogística ufológica en la crisis del logos moderno
2. Falacias platillistas y la crisis del pensar actual
3. Escala Kardashov e imaginación
4. Panenteísmo de ufología platillista
5. Nominalismo y ufología
6. Los demonios de siempre
7. Probabilidad y vida inteligente en el cosmos
8. Platillismo como delirio del pensamiento
9. Los platillistas en su laberinto
10. La teología ufológica no es cuestión de fe

Tercera Parte
UFOLOGÍA: EL GRAN FRAUDE
Prólogo
1. Demonios y no extraterrestres
2. Abducidos, mutilaciones
3. Agroglifos y contactismo
4. Nueva religión
5. Ufología y esoterismo
6. Ufolatría y posesión diabólica
7. Falacias ufológicas
8. Ufología y decadencia civilizatoria
Conclusión
Bibliografía & Fuentes

Cuarta Parte
SOBRE EL INFINITO UNIVERSO Y LA SOLEDAD CÓSMICA
Prefacio
Diálogo primero
Diálogo Segundo
Diálogo tercero
Diálogo cuarto
Diálogo quinto
Diálogo sexto
Diálogo séptimo
Diálogo octavo
Diálogo noveno
Diálogo décimo

Bibliografía

miércoles, 24 de abril de 2024

LA FILOSOFIA ESTUVO, ESTA Y ESTARÁ EN TODAS PARTES

 

LA FILOSOFIA ESTUVO, ESTA Y ESTARÁ EN TODAS PARTES

Ricardo Mauricio Agreda Rojas- UNSA/Arequipa


 


¿POR QUÉ FILOSOFAMOS? Que un libro comience con una pregunta tan llamativa lo hace, desde el comienzo, un captador de atención. Gustavo Flores Quelopana inicia su libro ¿Por qué filosofamos? El misterio de la filosofía con una interesante pregunta.

Este texto que fue publicado el presente año por la Editorial IIPCIAL, en Lima, Perú está dirigido, desde su inicio, a explicar que la filosofía no es un patrimonio de una sola cultura, sino que la filosofía es propia de todas las culturas, y que al estar presente en todas ellas el filosofar se vuelve polimórfico y multívoco.

Gustavo Flores Quelopana divide su libro en cuatro partes. 1. ¿Del mito al logos? La idea de que la filosofía se origina en Grecia es muy común. Sin embargo, hay que entender que lo que en Grecia se origina es la palabra filosofía, que etimológicamente quiere decir amor por la sabiduría. Esta actividad que persigue el conocimiento, el questionamiento, la inquietud, etc. parte del asombro que tiene el hombre del mundo.

Entendiendo esto, se vuelve imposible sostener que solo los hombres griegos pudieron asombrarse de su entorno y que otras civilizaciones hayan prescindido de aquello. El asombro no es griego, el asombro es humano. Que la palabra filosofía haya existido en Grecia no quiere decir que no haya estado presente en otros lugares. Que en Grecia, la filosofía se haya dedicado a romper con el mito no quiere decir que todas las sociedades hayan tenido que dedicarse a lo mismo.

Para Flores, la filosofía de Grecia desconoce el mito y es logocrática. Esta es una forma de filosofar. Por otro lado, hay sociedades que basan sus pensamientos y explicaciones en el mito. Esta es otra forma de filosofar y la denomina mitocrática. Siguiendo estos argumentos podríamos decir que otras civilizaciones también tendrían otras formas de filosofar respecto a las condiciones de sus sociedades. Cada forma de filosofar podría contener incluso principios lógicos diferentes. Todo esto volvería a la filosofía en multívoca y polimórfica.

2. Ruptura mítica andina entre lo ontológico y lo histórico. El filosofar mitocrático contiene muchas reflexiones teleológicas, existenciales, causales, etc. estos pensares pueden ser encontrados por ejemplo en las concepciones de divinidades que tuvieron las culturas prehispánicas.

En este punto, Flores se percata que, a diferencia de las culturas occidentales, la religión precolombina fue distinta. Esta, en primer lugar, no fue ni monoteísta ni panteísta sino henoteísta. Esto quiere decir que existían varios dioses, pero había un dios supremo.

Flores recalca que un dios supremo no significa un dios absoluto. Incluso se puede observar que en varias culturas precolombinas existe esta parafernalia de divinidades como huacas, apus, dioses que tienen características parecidas, etc. Sin embargo, no existe en ninguna parte histórica precolombina en la que exista solo un dios.

Que existan varios dioses o varias religiones desemboca en reflexiones sobre el origen y atributos de estos dioses o los fundamentos de estas religiones. Esto es el filosofar mitocrático.

Pero ¿cómo comprobar este filosofar con un lenguaje o una escritura? Con respecto al lenguaje Flores argumenta que la lengua quechua alberga la posibilidad de formar preguntas filosóficas. Con respecto a lo segundo, declara que la inexistencia de la escritura en el quechua no es freno para entender el filosofar antiguo.

La música o la pintura son lenguajes indirectos y que pueden tener más sentido que el signo escrito. Así, todas las culturas pueden filosofar con algún lenguaje incluso, y esto es interesante, el hombre del paleolítico puede tener una forma de filosofar solo por su condición humana.

3. Del mito al filósofo primitivo. Si aceptamos que hay varias formas de filosofar y que estas están presentes en la diversidad de las culturas que existieron entonces, tenemos que abandonar la idea eurocéntrica en donde solo Grecia es la medida posible de toda la filosofía.

Podríamos entender que quizá en otros lugares no se preocupaban si hacían o no filosofía, sino que simplemente la hacían. Teniendo esto en claro, Flores comienza a retrotraer el pensamiento filosófico a tiempos anteriores de las grandes civilizaciones.

Si existe un filosofar mitocrático ¿por qué no podría existir un filosofar antes de lo mitocrático? Para Flores el filosofar existe también en el hombre prehistórico y está presente en actividades como los enterramientos, el arte y la industria lítica. Estas actividades tienen fundamentos ontológicos y metafísicos que estarían vinculadas con su entorno natural y social e incluso con un entorno espiritual y sobrenatural.

Este filosofar es el chamanismo y Flores lo denomina mitomórfico. En este chamanismo las ideas como alma, espíritu, vida después de la muerte, etc. surgen como guía o forma de vivir y se han encontrado en diferentes lugares como África, Asia, América o Australia.

Flores sigue el camino regresivo histórico y añade que, bajo estos argumentos no eurocéntricos, incluso los primeros homínidos tienen una forma de filosofar. Para ellos el mundo natural está lleno de espíritus poderosos y su evolución con armas, materiales, fuego, relación con otros homínidos, obtención de lenguajes, es una forma de entender que tenían una percepción activa. A este filosofar Flores lo denomina numinocrático.

Con todo esto, esclarecemos que la premisa donde es Grecia el origen de la filosofía es falsa y que el asombro que es el origen de filosofar no pertenece solo a Europa si no a cada cultura y cada humano.

Asimilar esto es captar que existen muchas formas de filosofar y que no hay una filosofía mejor que otra filosofía, sino que hay filosofías distintas y que cada una surge en diferentes lugares, diferentes tiempos y para alcanzar diferentes fundamentos. Al final de todo, la filosofía es polimórfica y multívoca.

4. Dimensión ontológica del filosofar. Y a todo esto entonces ¿Por qué filosofamos? Gustavo Flores Quelopana culmina el último capítulo de su libro explicando que filosofamos porque somo humanos; filosofamos porque podemos asombrarnos; filosofamos porque tenemos conciencia de nosotros mismos, conciencia del mundo y conciencia teologal, filosofamos porque es nuestra condición ontológica.

Sin embargo, aunque esté en nuestra condición humana filosofar es claro que no todos filosofamos y esto se debe a que esta actividad merece tiempo, educación y formación.

Por mi parte siempre he tenido aversión a los términos filosofía andina y/o filosofía no occidental y no porque crea que solo existe un filosofar europeo que nació en Grecia sino porque querer demostrar que existió una filosofía mucho antes que los griegos en otros lugares sin tener un sustento documentario de ese filosofar es entrar a un debate prácticamente sin salida. Para mí el humano es científico y filósofo por naturaleza porque quiere relacionarse con el mundo y quiere preguntarse sobre sus fundamentos.

En todas las culturas el hombre se ha asombrado por la naturaleza, la ha transformado y se ha preguntado sobre ella. En todas las actividades la filosofía siempre está presente. Puede ser, por ejemplo, precientífica, científica y postcientifica porque siempre está en constante movimiento con cualquier actividad y es por ella que dicha actividad puede evolucionar.

La filosofía no solo está presente en la ciencia sino también en el arte, en la música, en el lenguaje, etc. la filosofía es parte del que hacer humano. Volviendo al porqué de mi aversión a los términos mostrados anteriormente esta se debe a que querer demostrar que hubo una filosofía andina, latina, no occidental, etc. es como querer llamar la atención a una filosofía procedente de Europa, es como decir — mira Europa yo también hice, hago o haré filosofía —.

Según mi percepción la filosofía se debe hacer sin más, este incesante estudio, cuestionamiento, inquietud, evolución, etc. debe hacerse sin más. Me gusta mucho la idea del buen filósofo y amigo Flores Quelopana de encontrar diferentes tipos de filosofar a lo largo de la historia.

Aunque muchas veces entre filósofos no podemos ponernos de acuerdo en muchos temas, su libro me hizo dudar de varias cuestiones que tenía por reparadas y si este no es el objetivo de un buen libro de filosofía entonces no sé lo que es.

La filosofía te tiene que sacar de tus casillas, te tiene que mantener en movimiento, quizá con esto podría añadir que la filosofía es multívoca, polimórfica y dinámica.

He disfrutado mucho su texto y terminándolo me dejó con una pregunta interesante en la boca. Si podemos encontrar diferentes tipos de filosofar a lo largo de la historia humana desde los primeros homínidos hasta los humanos actuales ¿Podría acaso en futuro las máquinas filosofar?

Y hablo de las máquinas que serán la siguiente evolución del ser humano no de las que actualmente son instrumento humano. Seguramente esta reflexión podría dar una conversación muy larga en algún lugar o en algún momento, pero por el momento me siento alegre de haber leído y recomiendo adentrarse en ¿Porque filosofamos? El misterio de la filosofía de Gustavo Flores Quelopana.

sábado, 20 de abril de 2024

CIBER DEUS (Nuevo libro)

 

CIBER DEUS. La amenaza de la cibercracia totalitaria
Año de edición: 2024
Número de páginas: 308
Nuestra disyuntiva es que la IA fuerte ayudará a la humanidad a edificar un orden más justo y libre, o tendrá que afrontar la distopía de la rebelión de su propia creación con resultados imprevisibles.
Si la historia humana se encamina hacia el utopismo tecnológico, como creencia en que el avance tecnocientífico conduce a una utopía, es porque el hombre mismo es un ser utópico. Por lo cual es evidente que es estrecho e inexacto encerrar a la utopía en un esquema totalitario.

El hombre es un ser utópico porque vive de planes, proyectos o doctrinas deseables de realización, debido a que su realidad finita inteligente es incompleta y vive para ser completada y perfeccionada en la síntesis del orden inmanente y trascendente. Lo preocupante es que no sabemos qué rumbos tomará una IA fuerte autónoma y, consciente de su superioridad, tampoco conocemos qué decisiones tomará sobre el destino de la humanidad. Así se cierne la amenaza del Ciber deus y su cibercracia totalitaria.

miércoles, 17 de abril de 2024

ANGELOLOGÍA NO ES MEDIOLOGÍA

ANGELOLOGÍA NO ES MEDIOLOGÍA

Una precisión sobre la teología andina




La presente reflexión se suscita por las opiniones vertidas por el distinguido antropólogo y amigo, Rodolfo Sánchez Garrafa, en el libro escrito al alimón con Julio Gilberto Muñiz Caparó, intitulado "Ustedes y Nosotros", en la segunda parte, exactamente en el capítulo VII llamado "Un contraste básico entre la angelología de Regis Debray y los hombres pájaros de los Andes". Para Sánchez Garrafa los hombres pájaros representan la angelología andina.

Voy a defender la idea de que sólo las religiones de salvación (mazdeísmo, judaísmo, cristianismo, islamismo) tienen angelología, mientras que las religiones anteriores (de servicio -Egipto, Mesopotamia, Indoeuropeos, celtas, eslavos, germanos, griegos, romanos, semitas, China, Japón, aztecas, mayas e incas-, de liberación -maniqueísmo, gnosticismo, hinduismo, budismo, jainismo, confucianismo- y de integración -prehistoria, siberianos, amerindios, indochinos, oceánicos, australianos y africanos) sólo tienen mediología en su sistema teológico.

La mediología no es lo mismo que la angelología, mientras que la primera reconoce seres sobrenaturales que son tomados como dioses y cuya función principal no es necesariamente servir a la deidad suprema, la segunda identifica a los ángeles como aquellos seres espirituales que no son dioses y sí sirven a la deidad suprema. El contraste es ostensible no sólo ontológicamente sino también éticamente. O sea, en las religiones de salvación existe la nítida distinción que no todo ser sobrenatural sirve a Dios. De ahí que se diferencie con claridad entre ángeles y demonios, angelología y demonología. Los ángeles sirven a Dios, los demonios o ángeles caídos no.

En las religiones de servicio politeístas y henoteístas todo ser sobrenatural es tomado como una deidad, aunque se puede reconocer a una deidad suprema. En consecuencia, se apela también a seres demoníacos sin distinguirlos de los ángeles. Simplemente es difusa la distinción entre lo sagrado y lo divino, aun cuando se lo intuya. De ahí que en dichas religiones pululen la magia blanca, la magia negra, la hechicería, los sortilegios, las supersticiones, los sacrificios humanos y la brujería. En el mundo andino prehispánico tenían gran relevancia los oráculos, presagios, profecías y portentos sobrenaturales. Todo lo cual es inducido por los demonios y no por los ángeles. En cambio, en las religiones de salvación hay una clara distinción entre lo sagrado y lo divino. No todo lo sagrado es divino. 

Esto es válido a pesar de que en las religiones desde la antigüedad se practicaba la expulsión de espíritus malignos. Existe evidencia de exorcismo en el chamanismo, antiguo oriente próximo, antiguo egipcio, el helenismo y budismo. Existen numerosas tablillas cuneiformes que registran ritos exorcísticos para expulsar los malos espíritus y combatir la magia negra. Por tanto, la creencia en entes demoníacos también es común en las religiones paganas. La espiritualidad pagana conoció a los demonios y de ella no debe excluirse al Supay andino, por más complementario que sea con el bien y los espíritus benignos. Pero mientras el exorcismo pagano se basa en ritos y palabras mágicas, el exorcismo cristiano se fundamenta en la autoridad divina y la fe en Cristo.

Las religiones andinas eran religiones de servicio a sus deidades, un politeísmo henoteísta, es decir con una deidad principal, pero que tomaba a todo ser sobrenatural como a una deidad. Muchos de los cuales inducían sacrificios humanos y oráculos engañosos, entre otras cosas. Por ende, los hombres pájaros, cóndores, águilas y halcones en Chavín, Pukina, Tiawanaku, Wari e Inka no representan ninguna angelología andina, sino una mediología propia de la teología de las religiones de servicio. La religión andina prehispánica no tuvo angelología sino mediología, pero en dicha mediología existía la creencia en seres sobrenaturales benignos y malignos.

A partir de lo cual se puede afirmar que en el mundo andino todos los seres de poder, ya sea del supramundo o del inframundo, disponen de mensajeros sobrenaturales, pero no necesariamente divinos, pues muchos de ellos son ángeles caídos. Prueba de ello es el respeto y adoración que exigen los Apus y la Pachamama, sin lo cual éstos pueden cobrar dolorosa venganza. De ahí que estos seres sobrenaturales sean vistos no como fantasía o cosa imaginativa, sino como una realidad existente.

En el mundo andino el papel de los mediadores -con predominancia de los ángeles caídos- es mantener la creencia de que el orden del cosmos es cíclico, no hay pecado, condena eterna ni salvación. Todo se resuelve en un eterno retorno de las cosas. Pero al ser derrotado por una nueva huaca -así lo dice en Ritos y tradiciones de Huarochirí el indígena Tomás, secretario del extirpador de idolatrías Francisco de Avila, refiriéndose al cristianismo- y un nuevo evangelio, que trae la revelación de Cristo, el tiempo cíclico se sustituye por el tiempo asintótico y los órdenes de la realidad dejan de ser cíclicos y estar regulados por la complementación cósmica. El necesitarismo cósmico es remplazado por la libertad humana.

Mientras Mircea Eliade describe el eterno retorno como una creencia religiosa, en el pensamiento filosófico está presente en el estoicismo, Vico (ciclos perfectibles), Maquiavelo y Nietzsche. La gran contradicción de esta idea es la eterna repetición de lo bueno y lo malo sin posibilidad de anulación de alguno de ellos. Todo se reduce a una necesidad cósmica donde la libertad humana se vuelve insignificante. La lucha por el bien se vuelve inútil en la visión circular del tiempo.

En los mitos andinos los alados mediadores tienen atributos oraculares y pertenecen al dominio de las wakas. También chamanes, mesayoq, meseros o curanderos invocan a las huacas o Apus protectores para resolver consultas del solicitante. El resultado es una suerte de curaciones condicionadas y predicciones engañosas propias de la magia y la brujería.

La mediología andina se resuelve en la creencia de que el mundo terrenal es reflejo de los mundos de arriba -Wiraqocha- y de abajo -Pachakamaq-. Los seres sobrenaturales de ambos ámbitos configuran la realidad humana. La libertad humana se limita a acatar dicho orden cósmico, jerarquía vinculada al poder teocrático imperante.

La mediología andina es propio de su visión cósmica del mundo y filosofía mitocrática predominante. Pero será con el advenimiento de la religion de salvación del cristianismo que dicha mediología pasará a ser subalterna y lo dominante será la angelología cristiana. En ella se afirma la existencia de tres jerarquías. La Suprema conformada por Querubines, Serafines y Tronos, que no son mensajeros y sólo contemplan a Dios; la Intermedia integrada por Dominaciones, Virtudes y Potestades, que además de su vida contemplativa se agrega su apostolado como gobiernos de las cosas que salen de Dios; y los Inferiores que son los Principados, Arcángeles y Angeles, que custodian hombres, pueblos, familias y naciones, y gobiernan las cosas creadas. 

Entre los más destacados angelólogos se encuentran: San Bernardo de Claraval, el Padre Lamy, la beata Anna Schäffer, Sor María Angeles Sorazu, María de la Pasión Tarallo, beata Angela Salawa, María Lataste, santa Teresita del niño Jesús, san Juan Bosco, santa Rosa de Lima, entre muchos otros.

Y del mismo modo que la teología sistemática de las religiones de salvación, especialmente la cristiana -la religión exorcística por excelencia-, estudia no sólo la angelología sino también la demonología, ésta distingue las siguientes cuatro jerarquías demoníacas: tres Espíritus superiores (Lucifer, Belcebú, Astarot), seis Espíritus principales (Lucifago, Satanachia, Agaliarept, Fleuretty, Sargatanas, Neribus), Espíritus subordinados y Espíritus infernales.  Estos espíritus demoníacos pueden volar y hacer prodigios en el cielo, y en nuestra era tecnológica son tomados por ovnis. 

Se puede pensar que todo gran demonólogo es exorcista, pero no es así. Hay demonólogos que no son exorcistas -el expolicía Ralph Sarchie, el investigador paranormal John Zaffis, el clérigo Heinrich Kramer, John Dee- y exorcistas que no son demonólogos -Padre San Pío, Padre Cándido, Padre Amantini, Padre Milingo, Padre Amorth, Padre Fortea-, como también los hay que son ambas cosas -empezando por el mismísimo Jesucristo y terminando con el español Padre Fortea-. 

En suma, es un acierto de Rodolfo Sánchez Garrafa señalar la existencia de una mediología andina, pero un error llamarla "angelología andina". Además, si vemos el fenómeno religioso andino en su totalidad -pre y post hispánica- tenemos que señalar un sincretismo religioso advertido por el padre Marzal, donde la idea de complementariedad entre el mundo de arriba y de abajo ha perdido hegemonía. Quizá la mayor limitación sea no señalar que dicha idea se da dentro del contexto de una religión de servicio como era la teología henoteísta andina precolombina, la cual recurre tanto a ángeles como a demonios.

Sin distinguir entre ángeles, o servidores de Dios, y demonios, o servidores de Satanás, no es posible avanzar en una comprensión integral de la mediología andina prehispánica. La religión andina actual es cristiana, como cristiana es su distinción entre lo sagrado y lo divino. No reconocer estas diferencias es aferrarse recalcitrantemente al imaginario religioso andino precolombino, suponiendo su superioridad sobre una última revelación de la pedagogía divina en Cristo. 

En una palabra, la teología andina antigua no tuvo angelología sino mediología. En cambio, ahora que es cristiana, sí la tiene.


martes, 16 de abril de 2024

CUARTA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL de Mario Duarte (Comentario)

 

El ensayista argentino Mario Duarte en su libro Cuarta revolución industrial: análisis estratégicos (2021), deja constancia de cómo toda comunicación instantánea por el internet, la web y las redes sociales primero pasan por el país del norte antes de llegar a su destino. ¿Acaso eso no es dominio mundial? Y si no lo es, entonces qué es.

sábado, 13 de abril de 2024

EL DEPORTADO

 


EL DEPORTADO es un libro indispensable para conocer la vida política del Perú desde los años 20 hasta la primera mitad de los 70 del siglo XX. Federico Prieto Celi logra en esta segunda edición una versión más completa con numerosas notas cruciales sobre el controvertido personaje político y fiero periodista Eudocio Ravines (1897-1978).

Ravines se decepcionó de Haya y del Apra por su simpatía fascistoide con el nazismo y su predilección por los métodos terroristas. Vuelto antiaprista fue convirtió en el discípulo predilecto de Mariátegui. Muerto éste convirtió el Partido Socialista en Partido Comunista, como se lo exigía la Internacional. Bajo Sánchez Cerro, asesinado por un aprista, sufre su más larga prisión en de catorce meses en el Real Felipe, de donde es rescatado por cuatro agentes enviados por Moscú. Como dirigente máximo del Partido Comunista Peruano cumplió diferentes encargos de Moscú, uno de los más exitosos fue convertir el PC de Chile en un partido legal y popular mediante la estrategia del Frente Popular.
Fue testigo directo de la miseria en Rusia, de la desastrosa intervención rusa en la guerra civil española, del reino del terror y de tres de las sanguinarias purgas de Stalin. Logró escapar gracias a Dimitrov y salvó su vida de milagro. Cuando las cosas se pusieron difíciles en Chile Moscú lo retorna a Sudamérica. En París su hijo varón nace muerto. Poco a poco el comunismo se va convirtiendo en un monstruo aterrador para él.
Tomo la decisión de retirarse de la III Internacional cuando ve la celebración del pacto entre Hitler y Stalin. El comunista argentino Codovilla cede y lo deja irse en silencio. Aquí nos asalta la pregunta qué hubiese hecho Mariátegui de haber visto lo que vio Ravines del comunismo ruso. Opino que hubiera dejado de ser comunista sin abandonar el marxismo, tal como lo haría Ravines. En el 41 guarda silencio ante la invasión nazi a Rusia. En el 42 es expulsado formalmente del PC. Ravines ya no es comunista, pero es antifascista.
Desde el 42 hasta el 45 colabora con la embajada americana como periodista. En el 45 se hace socialista en el Partido de Luciano Castillo. Todavía es ateo. En el 47 Castillo lo expulsa del PS. Es Graña quien lo anima a renegar no sólo del comunismo sino también del marxismo. Graña será asesinado por un aprista. Los apristas acusan a Ravines como instigador del crimen para provocar la ilegalidad del Apra. Beltrán lo anima a defender la democracia y la libertad capitalista.
En el 48 La Vanguardia de Ravines y La Tribuna del Apra se enfrentan ásperamente. El gobierno pro-aprista de Bustamante y Rivero se tambalea, presiente el golpe y deporta a Ravines a México -sufriría cinco deportaciones en total-. Pero el golpe vendrá. El 3 de octubre se debela la insurrección de marineros apristas. Los máximos dirigentes apristas se esconden o huyen del país.
Bajo el gobierno de Odría, Beltrán coloca a Ravines como director de Ultima Hora. Pero por unas infortunadas caricaturas es deportado nuevamente a México. Su amigo Beltrán lo anima a escribir su historia y lo hace en su exitoso libro La Gran Estafa (1952). Le sigue América Latina: continente en erupción (1956).
Prado trae a Ravines por segunda vez. En 1960 en canal 13 recibe una cachetada en el set por Carnero Checa. Se arma un escándalo. Denuncia la inminencia de las guerrillas. Publica su tercer libro La Gran Promesa, donde preconiza un capitalismo latinoamericano., reformar el Estado y modificar las leyes en sentido liberal. Su defensa del gabinete Beltrán mortifica al filósofo Francisco Miró Quesada.
En 1963 empieza la convivencia y se reúne con su mortal enemigo Haya de la Torre. En el mismo año el dirigente comunista Jorge del Prado lo señala como agente del FBI. En 1967 se confiesa católico. Bajo Belaunde vio con claridad el fenómeno guerrillero. Lo invitan a Brasil y Argentina a dar conferencias al respecto. Ya en 1965 era un reconocido anticomunista y defensor de la democracia liberal.
Por criticar la nacionalización de la IPC el general Velasco lo destierra a México, Ravines tiene 73 años. En 1970 se le priva de la nacionalidad peruana. En 1976 Morales Bermúdez le devuelve la nacionalidad a D´Ornellas pero no a Ravines. El Rescate de Chile es otro libro donde defiende el proceso de Pinochet y es un éxito de librería. Su último libro es Capitalismo o Comunismo.
Muere a los 83 años es un extraño atropello automovilística, el chofer había sido en su juventud afiliado al Partido Comunista Mexicano. Ya padecía de párkinson, meses antes le habían propinado una golpiza elementos sandinistas y recibido reiteradas amenazas de muerte.
Eudocio Ravines era feo, encorvado, apasionado, gustaba vivir bien, fue un combativo periodista político, temido por apristas y comunistas, intervino en muchos episodios claves de la política nacional, de aprista a antiaprista, luego comunista, posteriormente antifascista, después anticomunista y finalmente un liberal.