sábado, 12 de octubre de 2024

ONTOLOGÍA DE LA GEOPOLÍTICA

 

Autor: Gustavo Flores Quelopana
Editorial(es): IIPCIAL
Lugar de publicación: Lima
Año de edición: 2024
Número de páginas: 344

Reseña
Gustavo Flores Quelopana ofrece en esta reciente obra una anatomía de la geopolítica de nuestro tiempo. En el fondo se trata de una lucha entre la cultura de la muerte del declinante occidente liberal y la cultura de la vida del emergente nuevo orden multipolar intercivilizatorio (China, Rusia, India, Islam). Y como telón de fondo de todo ello es el riesgo de no salir la humanidad indemne del presente tránsito histórico si no se evita la III Guerra Mundial.

viernes, 11 de octubre de 2024

UNA EXPERIENCIA METAPSÍQUICA

 

UNA EXPERIENCIA METAPSÍQUICA
No soy cultor de la parasicología o metapsíquica. Soy un simple pensador de filosofía. Pero en filosofía figuras como Gabriel Marcel, Williams James y Henri Bergson se interesaron por los fenómenos extrasensoriales. En ninguno de mis libros he investigado a fondo sobre el tema. Salvo alusiones laterales por algunos temas abordados, como el chamanismo, por ejemplo, en la formulación de la filosofía mitomórfica.
Mis lecturas sobre el asunto no son abundantes y corresponden a la de una persona medianamente culta e interesada en el tema. Pero en estas líneas quisiera reflexionar algo más y brevemente sobre una experiencia metapsíquica personal que me llamó poderosamente la atención.
He tenido otras, pero ninguna tan elocuente, extraña y significativa como esta. La misma quedó registrada en la semblanza sobre el fallecido Doctor Antonio Belaunde (1927-2013) que me solicitó el Dr. Eguiguren para la revista Mercurio Peruano, año IIC, número 529, pp. 205-212, 2016.
Lo contaré de manera muy sucinta para concentrarme más en el análisis. Transcurría el año 2016 y una noche sueño con el difunto embajador Dr. Antonio Belaunde -hijo del dilecto filósofo peruanista Víctor Andrés Belaunde-, con quien me unió una grata amistad y colaboración intelectual. En el sueño aparecía él conduciendo un elegante auto Cadillac, con asientos de cuero blanco, y yo estaba con mi esposa, que para entonces también era difunta. O sea, en el sueño aparecían dos fallecidos -Belaunde y mi esposa- y yo. Nos invitó a almorzar. Aparecimos en el almuerzo y lo vimos comer con el mismo apetito de Heliogábalo que lo caracterizaba, mientras sonreía y nosotros también disfrutábamos de los deleitosos platillos. Eso fue todo el sueño. Por lo demás, fue la primera y única vez que soñé al Dr. Belaunde.
Al levantarme esa mañana no sé por qué me dirigí a encender inmediatamente la computadora y vi en mi correo un mensaje. Era nada menos que el Dr. Eguiguren de la Universidad Piura para pedirme que escribiera para el Mercurio Peruano una semblanza intelectual sobre el Dr. Belaunde. Naturalmente accedí, pero me quedé profundamente intrigado por la coincidencia con el sueño.
¿Qué explicaciones puedo encontrar sobre dicho acontecimiento? Por lo pronto se me ocurren tres:
1. Simple azar o coincidencia especial de índole natural.
2. Coincidencia singular de índole sobrenatural.
3. Hecho parapsicológico.
La (1) no merece mayor comentario por insatisfactoria y quedarse en lo meramente material y natural. Las posibilidades de que ocurran tales coincidencias son tan remotas que sería como pensar que del movimiento caótico de los átomos saliera la Quinta Sinfonía de Beethoven de la sesera de un heladero.
La (2) me hizo pensar en la explicación de C. Jung sobre su teoría de la "sincronicidad". Según Jung, existe un teleologismo, un finalismo, un modelo que existe desde la eternidad. Son coincidencias de acontecimientos significativos que van más allá del principio de causalidad y que se relaciona con una especie de empatía cósmica.
Aunque Jung no lo dice lo que sugiere es que existe una psique cósmica que hace posible tales coincidencias de sincronicidad. Dicho teleologismo es plausible, lo dudoso es que se produzca por la intervención de una psique cósmica que la dirija. Ello equivaldría a suponer la existencia de una mente universal -dado que Jung no cree en Dios- que toma el lugar de las mentes individuales. Lo cual implica un conflicto entre la libertad individual y la necesidad cósmica de la mente universal.
El (3) desliza la existencia de una fuerza psíquica de origen desconocido y que sería la responsable de la legitimidad de los fenómenos paranormales o estados de conciencia alterada (ECA). En nuestro caso nos preguntamos si un sueño puede ser un ECA. Y lo puede ser cuando su fenomenología es paranormal. Veamos.
Por lo pronto, dicho sueño no pertenece al ámbito de los fenómenos paranormales fisiológicos (fluido psíquico, telergia, teleplastia, encantamiento). Tampoco es prosopopesis o cambio brusco de la personalidad.
Pero un sueño puede ser incluido dentro de los fenómenos paranormales no fisiológicos (telepatía, metagnomia). Y lo es porque la coincidencia de dicho sueño no era algo normalmente accesible a la mente.
Personalmente considero que como no poseo ningún poder extrasensorial (bilocación, visiones, profecía, olor a perfume, telepatía, precognición, levitación, ayuno, conocimiento infuso), aunque hay veces en casa en que percibo olor a perfume, creo que en mi caso el estado de conciencia alterado se sirvió del sueño porque es la forma más pasiva de comunicación extrasensorial en personas sin dotes paranormales.
El significado inconsciente de los sueños no sólo fue resaltado por Freud, sino que su significado simbólico fue rescatado por Jung, Fromm y la etnología, especialmente pienso en Frazer y su "Rama Dorada". Ahora por la psicología transpersonal es posible pensar su significado parapsicológico. O sea, no se trata sólo de deseos sexuales reprimidos e irracionales, arquetipos, simbología onírica, sino también de acontecimientos extrasensoriales.
Para la tradición orientalista (especialmente Vedanta, yoga y budista) no habría problema para afirmar que se trataría de la comunicación onírica y trascendental de la conciencia que está en un plano intemporal e inespacial con otra que se mantiene en esta vida en un plano psico-material. Lo cual nos llevaría a sostener la existencia de un depósito común de conciencia.
Pero volviendo a la tradición occidental tenemos: al espiritismo y la parapsicología. El espiritismo sería de la opinión de que se trata de una demostración palpable de la supervivencia del alma inmortal más allá de la muerte. La muerte no sería el final y los testimonios de resurrección clínica abonarían a su favor.
Por su parte, para la parapsicología la coincidencia que luce dicho sueño sería la demostración de que: 1. los fenómenos paranormales no son alucinación, sugestión o truco, sino fenómenos parafísicos verdaderos, que toda persona puede tener y admitir; 2. la visión mecanicista del universo es limitada y exige estar abiertos a la existencia de lo sobrenatural; 3. de que es real la acción extracorporal del alma; 4. existen fenómenos psicofísicos que no son meramente mentales y cerebrales, sino que involucran la existencia del alma inmortal.
A partir de todo lo expuesto me lleva a pensar lo siguiente: 1. junto al universo físico existe el universo psíquico, alma, o conciencia (intemporal, inespacial y eterno); 2. que hay vida después de esta vida; 3. el alma es inmortal; 4. que lejos de ser las almas individuales un fragmento de una impersonal alma universal o conciencia cósmica, lo somos de un Dios personal y providente; 5. en nuestra época atea y secularizada abren una vía para comprender la existencia de la inmortalidad del alma no sólo las religiones, sino la nueva física, la psicología transpersonal y la parapsicología.

Dichoso extraño sueño el que tuve, que dada mis limitaciones psíquicas se sirvió de ese medio para evidenciar una dimensión trascendente que el hombre moderno occidental rechaza por su idolatría de la ciencia y la técnica.

NOBEL DE LITERATURA 2024

 

Estocolmo entrega el nobel de literatura a la sudcoreana Han Kang porque su obra refleja la fragilidad humana. Pero no nos engañemos.
No se trata de una autora que porte la voz de otra civilización, pues Corea del Sur se adscribe a la órbita occidental, y, en consecuencia, comparte la misma crisis cultural del decadente y corrupto occidente liberal.
Estocolmo no quiere darse cuenta de que hemos entrado en una era de cambios globales fundamentales, donde la fragilidad humana del degradado occidente liberal no es la voz cantante ni la esperanza ni el futuro de la humanidad.
Y sus aplausos a la fragilidad humana se asocia más a una plañidera actitud por un mundo neoliberal que se deshace y va hacia el tacho de la historia. Guarda el tufillo de todo lo débil y su exaltación por una civilización que promueve un ataque ideológico profundo contra la naturaleza humana con su narrativa del género recubierta de tecnociencia y transhumanismo.

No es que en el mundo falten autores en la civilización occidental ni en otras civilizaciones que reflejen los conflictos interétnicos e interreligiosos, la soberanía e identidad socioculturales y un espíritu de paz basado en la justa distribución de los beneficios, Se trata del espíritu agostado de un Estocolmo valetudinario y decrépito, atrapado en el discurso de una civilización decadente y sin porvenir para el género humano. A Estocolmo le faltó coraje y valentía para desagradar a sus amos imperiales de la élite mundial que no dejan de influir en sus decisiones.

jueves, 10 de octubre de 2024

COPILOT IA-información

 

En: COPILOT IA
Gustavo Flores Quelopana es un filósofo peruano conocido por su enfoque crítico y multidisciplinario. Su obra abarca una amplia gama de temas, incluyendo la filosofía posmoderna, la filosofía ancestral y precolombina, la crisis de la globalización neoliberal, y la cultura contemporánea. Aquí hay algunos aspectos destacados de su filosofía:
1. Crítica a la Posmodernidad: Flores Quelopana es conocido por su crítica a la filosofía posmoderna y su defensa de una filosofía más arraigada en la realidad y la trascendencia
2. Filosofía Ancestral: Ha trabajado en la recuperación y reinterpretación de las filosofías ancestrales, especialmente las precolombinas, proponiendo la teoría de la filosofía mitocrática
3, Humanismo Radical: Se le considera un humanista radical, interesado en abarcar toda la realidad política, social, económica, cultural, poética y religiosa.
4. Hermenéutica Remitizante: Integra sus investigaciones a través de una hermenéutica que busca recuperar una filosofía del ser y la trascendencia, superando la división entre fe y razón.
5. Crítica a la Globalización: Ha propuesto teorías como el hiperimperialismo para analizar los fundamentos de la crisis de la globalización neoliberal.

TEORÍA GENERAL DE LA FILOSOFÍA

 

Gustavo Flores Quelopana es un filósofo peruano que ha planteado una singular teoría sobre la filosofía conocida por su enfoque metafilosófico.
He aquí un esquema de su planteamiento:
1. Crítica al logocentrismo: Flores Quelopana plantea que el origen de la filosofía no es el paso del mito al logos -error que restringe su origen, profundidad y naturaleza-, sino que es la propia existencia humana la condición del filosofar. Por eso, hay filosofía en el mito, el chamanismo y la prehistoria.
2. Crítica al eurocentrismo: Grecia no es la medida de toda filosofía posible. Es necesario superar la teoría restringida -origen griego-
3, Filosofía mitocrática: propone una teoría ampliada de la filosofía donde identifica en el mito una forma de pensar filosófico, la filosofía mitocrática propio de las civilizaciones ancestrales, presente en sus cosmogonías y teogonías.
4. Filosofía Mitomórfica del Chamanismo: pero su Hermenéutica Remitizante profundizando el origen existencial del filosofar plantea la presencia de la filosofía en el chamanismo, presente en los viajes iniciáticos al mundo de los espíritus.,
5. Filosofía Numinocrática: es la forma propia de la filosofía en la prehistoria, donde lo numinoso preside la presencia del filosofar en el hombre prehistórico.
6. Teoría General de la Filosofía (TGF): al final Flores Quelopana propone la presencia de (1) la teoría logocrática (origen griego), (2) la teoría ampliada (presente en el mito), (3) y la teoría general (manifestada en el chamanismo y en el pensar prehistórico numinocrático).
De manera que se tiene un cuadro más amplio del filosofar polimórfico y multívoco a través de las diversas formas del filosofar.

Este es el cuadro completo propuesto por Gustavo Flores Quelopana en la TGF para explicar el origen del filosofar.

jueves, 3 de octubre de 2024

PSICOLOGÍAS TRANSPERSONALES (Comentario)

 

Estos volúmenes llevan la fecha de su edición castellana por Paidós en 1979. Comento el primer tomo escrito por Charles Tart, Claire Myers y Daniel Goleman.
La impresión general es que el texto nace del reconocimiento de que la civilización occidental se ha sumido en la neurosis y la psicosis por someter al ser humano a la angustia del materialismo y del sinsentido de la vida.
El primer volumen enfatiza el sesgo fisicalista de las psicologías occidentales, lo cual causó desasosiego entre la juventud de los 70, el interés por el yoga, el budismo y por Oriente, y que es necesario construir una psicología transpersonal que reconozca la legitimidad de los estados alterados de conciencia (EAC) o fenómenos paranormales (Tart).
Por su parte Claire Myers destaca que el budismo Zen es esfuerzo personal por la alcanzar la iluminación y descubrir lo esencial que hay en el hombre. Culmina la exposición el trabajo de Goleman que destaca que hay varios caminos meditativos, aunque la meditación budista culmina no en la superación de la impermanencia sino en su reconocimiento por los Brahmas radiantes.
Ahora bien, las reflexiones que incitan los ensayos comentados vamos a circunscribirlas solamente a tres aspectos centrales: el Iluminado, la meditación y lo Impermanente.
Sobre el Iluminado: ¿Al convertirse el meditativo en Iluminado y convertirse en Brahma radiante acaso no termina por endiosar al hombre? ¿Aunque no lo reconozca el propio iluminado no queda convertido en un semidios? ¿Y al quedar convertido en un semidios, entonces el budismo no está lejos de representar una real superación de la neurosis de una modernidad que también endiosa al hombre?
Sobre la Meditación: ¿Por qué detener la meditación en el octavo nivel del sin ser, ni no-ser? ¿Acaso más allá de lo no figurativo no está la esencia misma de Dios, como fuente de la figuración y de la no figuración? ¿Por qué Buda evita hallarse con la realidad divina, con Dios? ¿No es la misma meditación budista un descaminamiento de la realidad -al quedarse en lo impermanente- y una deliberada manipulación de la negación de la mente en el entronizamiento del Nirvana?
Sobre lo Impermanente: ¿No es la meditación budista una falsa liberación del sufrimiento y del dolor al limitarse al reconocimiento de lo impermanente del devenir en vez de superarlo? ¿No es el Nirvana un quedar atrapado en el nihilismo de la impermanencia, un eludir lo permanente, y contentarse con una falaz comprensión de la realidad? ¿Por qué privilegiar el momento del devenir y lo impermanente en la comprensión de la realidad mutilando la dimensión de la permanente e inmóvil?

Todo lleva a concluir un enfoque demasiado sesgado, carente de crítica filosófica, y estancado en el espiritualismo nihilista del budismo.

domingo, 29 de septiembre de 2024

 

El presente volumen reúne una colección de estudios y ensayos a cargo de filósofos, jurisconsultos, politólogos, antropólogos, psicólogos, psicoanalistas, literatos, críticos culturales, entre otros, los cuales dan una visión de los aportes filosóficos de Gustavo Flores Quelopana. El libro recoge también las opiniones que en su momento escribieron David Sobrevilla, Juan Abugattás, Pablo Macera, Oscar Marañón y Aníbal Ismodes Cairo.
Colaboran:
Ana Lacalle Fernández, filósofa (España)
Carlos Álvarez de Zayas, filósofo (Cuba)
Hilda Vargas Cancino, filósofa (Mexico)
Liliana Molineris, crítica cultural (Italia)
Rodolfo Sánchez Garrafa, antropólogo (Perú)
Víctor Samuel Rivera, filósofo (Perú)
Luis Enrique Alvizuri, filósofo (Perú)
Israel Lira, abogado y politólogo (Perú)
Antonio Belaunde Moreyra, embajador y filósofo (Perú)
Carlos Mamani Aliaga, politólogo (Perú)
Pedro Favaron, crítico cultural (Perú)
Eduardo Paz Esquerre, educador (Perú)
Francisco Reluz Barturén, filósofo (Perú)
Víctor Mazzi, filósofo (Perú)
Teresa Arrieta, filósofa (Perú)
Francisco Tomás González Cabañas, filósofo (Argentina)
Macedonio Villafán, literato (Perú)
Miguel Pachas Almeyda, literato (Perú)
Manuel Arboccó, psicólogo (Perú)
Ricardo Licla Meza, filósofo (Perú)
Johan Leuridan Huys, teólogo (Bélgica-Perú)
Pierre Foy Valencia, jurista (Perú)
Ladislao Cuéllar, filósofo (Perú)
Jesús Curasma, filósofo (Perú)
Japhet Torreblanca, filósofo (Perú)
José Chocce, filósofo (Perú)
Rubén Quiroz, filósofo (Perú)
Santiago Stucchi, psicoanalista (Perú)
Santiago Gutiérrez, jurista (Perú)

la lista continúa...

martes, 24 de septiembre de 2024

EL DESAFÍO DEL TRANSHUMANISMO

 

EL DESAFÍO DEL TRANSHUMANISMO

Gustavo Flores Quelopana

Expresidente de la Sociedad Peruana de Filosofía

 


¿Qué piensa de la tecnología?

Que es un gran beneficio, pero dentro de proyectos inadecuados es también un gran peligro.

 

¿A qué se refiere?

Por ejemplo, la tecnología en manos del relativista occidente liberal es la principal amenaza para la supervivencia humana.

 

¿En qué proyecto está pensando específicamente?

Pienso en el transhumanismo. El transhumanismo es la ideología cientificista y tecnolátrica de los multibillonarios del mundo liberal que desean convertirse en dioses. Esa plutocracia son los enemigos de la verdad. Son monstruos que creyendo conquistar el mundo se han perdido a sí mismos. Ahí tenemos a Elon Musk con Neuralink, Zuckerberg entusiasmado con la sustitución del hombre por el ciborg, Jeff Bezos, Larry Page y Bill Gates con su obsesión para lograr la inmortalidad. Están jugando a ser dioses.

 

¿Se olvida de Harari?

No, no me olvido de Harari. Pero él conforma el grupo de los gurús intelectuales del transhumanismo. Miklos Lukacs, en su libro “Neo entes” señala bastante bien como fuentes del transhumanismo al dualismo cartesiano, la perfectibilidad de Condorcet, el utilitarismo de Mill, el cosmismo ruso (Fedorov), la ideología comunista y su ideología de “construcción de dios” (Gorky, Trotsky), la ciencia ficción, el futurismo (Chardin, Vernadsky, Haldane, Bernal, Asimov, Sagan, Toffler), la eugenesia (Bernal y Huxley), la militarización del espacio (Vannevar Bush), las universidades (California, Florida, Nueva York, Arizona, etc.), las nuevas tecnologías (nanotecnología, edición genética, Inteligencia Artificial) y el transhumanismo (Max More, Nick Bostrom, David Pearce, Raymond Kurzweil). A ello hay que sumarle el secularismo liberal y el giro antimetafísico de la modernidad.

 

¿Una amplia alianza?

Así es, una alianza de amplio espectro y de raíces profundas en la historia moderna. Congrega a filósofos, políticos, científicos, academia, literatura, cine y empresa.

¿Pero acaso no es bueno preparar a la humanidad para la era de las máquinas?

Sería mejor preparar a las máquinas para la era del hombre con Dios y no del hombre sin Dios. Pero como están las cosas ni siquiera vamos en este último sentido, sino que lejos de soñar con el homo deus de Harari lo que abre la puerta es al dominio totalitario del Ciber Deus.

 

Ese es uno de los títulos de sus últimos libros, el “Ciber deus”. Pero ¿No cree que la universidad contribuye positivamente a la era de las máquinas?

No, no lo creo. La universidad se muestra en el occidente liberal e incluso en otros orbes civilizacionales -hindú, chino, ruso, islámico- totalmente dominada por el paradigma positivista. Actualmente es sociologista, biologista, evolucionista, descartando el alma y el espíritu. Con ese sesgo inmanentista no salimos del marco conceptual de la modernidad.

 

¿Cómo el dualismo cartesiano incide en la ideología del transhumanismo?

El dualismo cartesiano mente cuerpo permite concebir a la mente separada e independiente del cuerpo y sirve como cimiento para que el hombre posmoderno proclame la tesis culturalista de que persona que se siente como del otro sexo declare su derecho a construirse socialmente como tal. En otras palabras, es la negación de la esencia natural de la persona. El hombre no es solamente un ente institucional o social, también tenemos una dimensión física, natural y ontológica.

 

¿Y eso es grave?

Lo es, porque cuando la persona cae en la trampa del relativismo entonces deja de ser valiosa y todas sus instituciones -familia, Estado, universidad- dejan de ser relevantes.

 

¿Y esto qué significa?

Si el occidente liberal no es detenido viene la muerte del hombre por el tecno-humanismo. Hemos pasado del moderno humanismo del Renacimiento, Barroco e Ilustración, al poshumanismo del vitalismo nietzscheano, schopenhaueriano, foucaultiano y derridiano. Pero ahora con la posmodernidad arribamos a la estación transhumanista de la supuesta fusión del hombre con la máquina. La cual se resuelve en la supersticiosa veneración de la ciencia y tecnología, lo cual es inversamente proporcional a la devaluación del ser humano. Es la plasmación del superhombre nietzscheano. De ahí que no sea raro que la élite liberal occidental llame progresismo a jugar a ser dios mediante el diseño genético de bebés, trabajadores obedientes e inteligencia humana. Sueñan con la plasmación del mundo feliz de Aldous Huxley o “1984” de George Orwel. Por lo menos ya han conseguido mantener a las masas tranquilas mediante el libre consumo de drogas, o el “soma” que en la novela mantiene amansadas a la gente.

 

¿Entonces no le parece justa y liberadora la causa LGTB?

Eso es lo que dice la propaganda, pero la realidad es otra. La obsesión, que tiene Soros junto a otros magnates de la élite mundial, responde que en la agenda transhumanista tiene un papel central la relativización del sexo, el control demográfico, y la edición genética de bebés probeta. Y en todo ello la ideología del reconocimiento se convierte en una coartada del transhumanismo para sustituir la natural diversidad sexual por la cultural diversidad de género. Esto nos muestra a las claras que el progresismo de la élite globalista es transhumanista, eugenésica, tecnocientista proclamando el reemplazo del homo sapiens por el homo deus. Pura propaganda para justificar la guerra contra la población humana. No hay que olvidar que la lógica maltusiana transhumanista califica a la humanidad como "plaga humana" y planifica su drástica reducción demográfica. Antes, el enfoque eugenésico tuvo hubo connotación racista y eurocéntrica, era vista como la lucha de la civilización contra la barbarie de las razas inferiores, pero ahora se ha superado dicho enfoque y como raza inferior ha devenido la propia especie humana.

 

¿Hay pasos empíricos evidentes en esa dirección?

Los hay. El significado progresista de diversidad no sólo permite casarse con árboles, sino que exige reconocimiento de la legislación estatal. También se defiende el orgullo zoofílico porque es parte de la agenda transhumanista de sustitución del sexo procreativo por la declinación demográfica. En la guerra contra la población que mantiene la élite globalista el aborto es una estrategia de corto plazo y la ideología de género es de largo plazo. A esto lo llama “satanocracia” porque persigue la sustitución de lo humano natural por lo artificial y se alienta el aumento de la población LGTB en el Primer Mundo. Y a eso se llama progresismo.

 

¿Pero entonces dónde queda el animalismo que está en auge?

El animalismo es un ataque profundo a la moral humana al poner en pie de igualdad al hombre con el animal. Se trata de un reduccionismo naturalista de la moral y una renuncia al reconocimiento del real puesto del hombre en el cosmos. El filósofo utilitarista hedonista Peter Singer es su defensor, pero su defensa es parte de la barbarie de una civilización que se hunde en la execrable deshumanización y en la deconstrucción derridiana de la moral humana. Personalmente considero como una disforia el animalismo, una perturbación psicológica de una sociedad profundamente enferma. La inmoralidad del animalismo es equivalente a la de la eutanasia o suicidio asistido que en realidad es desprecio y cosificación del ser humano, visto como mera naturaleza, simple homínido. También es la misma inmoralidad que presenta la industria del aborto, que en países que se dicen desarrollados permiten la venta de órganos del neonato para diversos fines.

 

¿Entonces tampoco está de acuerdo con la defensa de otros tipos de familia?

Menos aún. La familia nuclear ha demostrado por milenios ser la mejor protección del ser humano, a pesar de inevitables problemas. Pero el progresismo global impone la destrucción de la familia nuclear mediante la intromisión impersonal de Estado y el debilitamiento de la patria potestad. Lo cual era previsible que ocurra dentro de su guerra contra la población humana. Todo esto es pura perversión moral del globalismo progresista, que en el fondo es neonietzscheano porque sustituye el bien y el mal por lo útil e inútil. Por ello, sus neo entes podrán ser más útiles, pero no más humanos.

 

¿No cree que es muy drástico en sus opiniones?

Drástico y draconiano es el mundo inclusivo de la élite globalista que permite el predominio de los pedófilos, zoófilos, criminales abortistas, eugenésicos y multitudes de tontos útiles. Drástica es la élite globalista transhumanista porque es una satanocracia que destruye la verdad y la caridad. La monstruosidad patológica del transhumanismo de la élite global configura el mundo satanocrático de la mentira y el cinismo. Si no, qué significa que en Bélgica se legaliza casarse con animales, que en Alemania se defienda la zoofilia, en Reino Unido y en España se luche por legalizar la pederastia. Sin duda, la satanocracia se impone por dictado de la élite globalista. Y es que para el progresismo inclusivo no cuenta el derecho a la vida, sino que predomina el derecho a la muerte. Y todo ello porque el hombre dejó de ser sujeto y pasó a ser objeto de derecho. Sólo así se entiende que el Primer Mundo se haya legalizado el turbio y degradante negocio de vender bebés abortados y se haya incrementado el tráfico de niños.

 

¿Todo esto qué significa?

Que el progresismo globalista inclusivo es en realidad la marcha perversa de la deconstrucción derridiana del sexo. El ataque al sexo y a la reproducción natural para sustituirlo por el concepto de género busca anular su contenido ontológico. Lo mismo se aprecia cuando vemos que en España está en auge las familias animalistas, donde chanchos, perros y gatos son declarados hijos. Y lo más triste de todo es que las universidades y centros de investigación bien financiados son los que crean por encargo dichos conceptos trans. Lo mismo se ve cuando desde estos centros académicos se impulsa y protege la agenda feminista y del LGTB para criminalizar la masculinidad. Pero no hay que engañarnos, el animalismo es humanización de los animales y animalización del ser humano.

 

¿Cuál sería su conclusión?

Que normalizar la anormalidad es el principal signo de debacle de la liberal civilización moderna occidental. La ideología de género está planeada para demoler completamente el sexo reproductivo. Finalmente, la Cuarta Revolución Industrial con la edición genética y la Inteligencia Artificial debe ser reencauzada para que no se convierta en factor principal de deshumanización. Y ello sólo se puede lograr mediante una revolución metafísica que cambie la imagen del mundo terrenalista e inmanentista de la infectada modernidad atea, secularizada y libertina.

 

lunes, 23 de septiembre de 2024

NEO ENTES (Comentario)

 

Libro de actualidad palpitante publicado en el 2022 por el filósofo peruano Miklos Lukacs. Es un ataque profundo y sistemático a la ideología del transhumanismo de la élite globalista de los multibillonarios del planeta (Musk, Bezos, Gates, Zuckerberg, Soros, Fink, etc) que aspiran a convertirse en dioses terrenales.
El transhumanismo es la ideología cientificista y tecnólatra del progresismo globalista que combina religión, tecnología y filosofía para proclamar la era de le extinción humana y sustitución por ciborg y neo entes.
Sus bases teóricas se hallan en el dualismo cartesiano (separación mente-cuerpo), perfectibilidad de Condorcet y neo-darvinismo. A ello se añade el utilitarismo, la deconstrucción derridiana y el relativismo posmodernista. Sus principales mentores son David Peirce, Bostrom, Max More y Y. N. Harari.
Su idea de progreso se convierte en progresismo basado en la tecnociencia para sustituir al homo sapiens por el homo deus.
Persiguen tres objetivos: la super longevidad, la superinteligencia y el super bienestar. Todo lo cual no está pensado para todos, sino para la élite. El resto constituye la clase inútil a ser esclavizada y exterminada.
Su mundo feliz impulsa la agenda arco iris (control demográfico, aborto, ideología de género, derechos LGTB, destrucción de la familia nuclear, feminismo, animalismo, eutanasia) mediante la Cuarta Revolución Industrial (edición genética e inteligencia artificial).
En ese tránsito del humanismo al poshumanismo y al transhumanismo éste último presenta siete variantes: inmortalismo m abolicionismo, posgenerismo, extropianismo, singularismo, tecnogaianismo y poshumanismo.
Se trata de una élite globalista henchida de vanidad que juega a ser dios. En su propósito de disolver lo humano promueve la zoofilia, pedofilia, y las conductas disfóricas normalizadas por la ley.
El resultado es un mundo real donde el hombre de sujeto pasa a ser objeto de derecho, su cosificación se consagra.
A ello contribuyen la universidades y centros de investigación generosamente subsidiadas para impulsar la ideología transgénero, transexual, transedad, transraza, transcapaz, transespecie.
En una palabra, la vanidosa élite globalista de multibillonarios progresistas está decidida a acelerar y dirigir la evolución humana mediante la tecnología creando neo-entes. Se trata de un cambio antropológico de repercusiones peligrosas que suprime la dimensión ética. Los neo-entes serán más útiles, pero no más humanos.

En una palabra, el transhumanismo es la exacerbación del hombre prometeico de la posmodernidad.

sábado, 21 de septiembre de 2024

AL FILO DEL ABISMO TERMONUCLEAR (Video completo)



QANKUNAPAS NOKAYKUPAS-USTEDES Y NOSOTROS

 



Un honor haber participado en la noche del 20 de setiembre en el Instituto Raúl Porras Barrenechea en la presentación del libro "Ustedes y Nosotros/Qankunapas Noqaykupas. Contribuciones a un tinku filosófico intercultural con lo andino", de Rodolfo Sánchez Garrafa y Julio Gilberto Muñiz Caparó. Fue una grata velada con un auditorio atento e interesado. 

Se trata de un libro de filosofía inusitado, que busca un diálogo constructivo entre la tradición contestataria del occidente moderno con la tradición andina. La obra subraya lo siguiente:
1. Ni la ciencia ni la filosofía son monopolio de occidente.
2. La cultura andina tiene y tuvo ciencia y filosofía.
3. La hegemónica razón instrumental del occidente moderno debe ser contrapesada con la razón simbólico-mágica.
4. Sólo un sano equilibrio entre ambas hará posible el buen vivir o Sumaq Kausay.
5. Lo esencial de la cosmovisión andina es la dualidad complementaria primordial.

Muchos más son los aportes de la obra. Tampoco deja de presentar aspectos problemáticos: 1. Anteponer la cultura indígena a lo latinoamericano, 2. ver lo andino como la panacea de lo justo y bueno, 3. no cuestionar la dualidad a pesar del eterno retorno que implica la idea cíclica de Pachacute, y 4. no distinguir el occidente moderno del occidente clásico y cristiano. 

He tenido el privilegio de Prologar la obra y Hugo Chacón de escribir el Epílogo. En contrasentido con lo que sostiene el libro, Chacón rechaza la denominación de filosofía y opta por el de sabiduría, pero con la extraña amalgama de preferir "sabiduría-filosófica" para definir el conocimiento andino. Sin duda, es un paso atrás de su parte respecto a lo sostenido en su obra "Nación andina", y se retrotrae epistémicamente a posturas filo-eurocéntricas que, como la fenecida Dra. Rivara de Tuesta, prefirieron llamar "pensamiento andino" eludiendo el término de filosofía. En una palabra, con ese paso lo que ha hecho es poner el conocimiento andino en el desván de la cosmovisión. Me parece que el error nace de un adanismo chauvinista insostenible.

En la foto: Hugo Chacón, Rodolfo Sánchez, Gilberto Muñiz y Gustavo Flores.