martes, 22 de octubre de 2024

LA UTOPÍA ARCAICA

 

El ensayo más esclarecedor sobre la obra de Arguedas publicada por Vargas Llosa en 1995.
Según MVLL lo mejor del Perú para Arguedas es la cultura mágica del indio, la cual se ve amenazada por la modernidad capitalista e industrial. A esta visión arguediana le llama la "utopía arcaica".
La utopía arcaica tiene como ejes centrales: andinismo, pasadismo, inmovilismo social, puritanismo, rechazo de la modernidad y de la sociedad industrial. O sea, Arguedas se adscribe a la versión más radical del indigenismo, a saber, el del primer Luis E. Valcárcel.
Arguedas en sus novelas vierte su intimidad, sus miedos y traumas infantiles. Única mejor novela es "Los ríos profundos" por su maestría estilística que no volverá a alcanzar después. En todas sus demás novelas declina en ideologismo que distorsiona la realidad del Perú.
Cuando la mesa redonda en 1965 con especialistas de izquierda del IEP le hacen ver sus errores etnológicos, ideológicos y sociológicos se deprime y pierde el sentido de la vida.
Quiso hacer novela realista, pero hizo novela de su propia alma. No se comprendió a sí mismo, fue víctima de sus propios demonios. Pero fue un gran escritor porque creó grandes ficciones. El Perú después de Arguedas es un mundo desindianizado, alejado de la utopía arcaica y asimilado a la lógica del mercado.

MVLL al criticar el mundo mítico de Arguedas no advierte que queda incólume el otro mito al que él se adhiere: el mito de la modernidad. El fracaso nihilista de la modernidad encarnado en el mundo unipolar del occidente liberal permite vislumbrar un nuevo mito que se yergue en la historia y que cabalga a medias entre el capitalismo y el comunismo, la economía de mercado y el colectivismo, el mito y la razón. Cosa en que en algo se deja ver en el fenómeno de China y el mundo multipolar de los BRICS.

lunes, 21 de octubre de 2024

EL INCA GARCILASO Y LA INVENCIÓN DEL PERÚ

 

Para Mazzotti (1961-2024/63) la visión del Perú del Inca Garcilaso surge del ideal caballeresco y aspiración encomendera de su padre junto a la sangre real inca de su madre.
De modo que se trata de una visión elitista, aristocrática y monárquica del encuentro entre dos culturas -la española y la inca-, antes que una visión mestiza.
Pues, la visión del Inca Garcilaso no es exactamente mestiza porque no preconiza la fusión de dos razas, sino de dos castas reales. Lo cual se condice con su defensa de la utopía arcaica inca antes que de la utopía indigenista.

El Inca Garcilaso intentó inventar un nuevo Perú monárquico fruto de la fusión de dos estirpes monárquicas, la española y la inca.

Con este libro Mazzotti pone el último clavo en la tumba del Inca Garcilaso.

miércoles, 16 de octubre de 2024

ELITE FASCISTA

ELITE FASCISTA


La plutocracia occidental se ha tornado claramente fascista imponiendo a los países del mundo una sostenida guerra contra la población mundial a través de la degradación de la democracia en votocracia, de la economía capitalista de productiva en especulativa y de la agenda Arco Iris (eutanasia, eugenesia, ideología de género, derechos LGTB, criminalización de la masculinización, libre consumo de drogas, reproducción in vitro y transhumanismo).

Esta guerra elitista y plutocrática sostenida contra la población mundial es el epítome de la secularización del mundo moderno, que comenzó vociferando con Nietzsche la muerte de Dios y hoy termina consagrando la muerte del hombre con el "homo deus" del gurú de los multimillonarios Yuval Harari.

A estas alturas del terremoto geopolítico que vivimos, a mediados de la primera mitad del siglo veintiuno, entre el mundo unipolar, cada vez más agresivo y guerrerista con EEUU y los OTANAZIS, y el mundo multipolar, encabezado por China, Rusia y los BRICS, no es un secreto para nadie que detrás de las multinacionales está la voluntad de los grandes capitanes del capitalismo occidental, que ha involucionado de productivo en especulativo. De ahí que sociedades de inversión multinacionales como Black Rock tengan la voz cantante en un planeta convertido en un casino global.

Si entendemos el fascismo como la imposición por la fuerza a la sociedad de una agenda inconsulta y antipopular, entonces la élite mundial resulta fascista. Se trata de un fascismo blando de un totalitarismo intrademocrático que se lleva adelante en el occidente moderno mediante el contubernio de la plutocracia internacional y los estados del Primer Mundo. 

El desmontaje y la traición a la democracia ha ido de la mano con la desestructuración del capitalismo de bienestar y la imposición del capitalismo salvaje que se implementó en el mundo desde los años 90 del siglo veinte tras la caída del Muro de Berlín, la desintegración de la URSS y la expansión global del neoliberalismo. 

En su momento Francis Fukuyama lo celebró con su obra de 1992 "El fin de la historia y el último hombre", más tarde, en 2007, Ralf Dahrendorf lo refutaba con su libro "El recomienzo de la historia: de la caída del muro a la guerra de Irak". 

Dahrendorf desde las mismas trincheras del pensamiento liberal daba en el clavo señalando que la tragedia del recomienzo de la historia era la creciente tensión entre libertad económica y la justicia social. Con esto no sólo retornaba al pensamiento original de Adam Smith -que en su afamado libro "La riqueza de las naciones" cerraba su pensamiento con la afirmación idílica y tajante de que el capitalismo no era para servir a los capitalistas sino al pueblo-, sino que denunciaba que quedaba roto el pacto social y se erigía un mundo unipolar que consagraba la desigualdad en proporciones jamás vistas ni en tiempos del más furioso colonialismo del siglo diecinueve. 

Desde entonces el nuevo orden mundial unipolar quedó consagrado como una era de recesión democrática donde las transnacionales contaban con soberanía propia e imponían su agenda sobre los países sojuzgados a su ominoso dictado. Las democracias degeneraron en votocracias gracias a la dictadura del neoliberalismo, teniendo a su principal impulsor a los EEUU como Hegemón de la gobernanza global. 

Salía nuevamente a la luz la vieja verdad sostenida por Marx, a saber, que el gran problema del capitalismo no era la producción de la riqueza sino su distribución social. Al respecto hay quienes piensan que China, sacando a 800 millones de compatriotas de la pobreza hacia la clase media, demostró que es posible resolver la contradicción del capitalismo combinando capitalismo en economía y comunismo en política. 

En su momento a este fenómeno del imperialismo lo llamé "Hiperimperialismo", como la fase del capitalismo monopólico en el que éste se desinteresa totalmente del equilibrio social y da rienda suelta a un mundo de libertad sin justicia. La ley de la selva en la economía retornaba en dimensiones que superaban largamente los peores momentos del capitalismo industrial del siglo diecinueve. Y en la galería todo este espectáculo impúdico, grotesco y deshumanizante recibía las rabiosas palmas de los fanáticos irracionales del capitalismo fundamentalista que se autodenominaban obscenamente "libertaristas".

Y así, las ocho personas más ricas del planeta no sólo resultaron juntas poseyendo la riqueza de los 3,600 millones de personas más pobres de la Tierra (Informe Oxfam), sino que se sintieron con patente de corso para imponer al mundo y a los países del orbe lo que ellos creen que debe ser la humanidad y el Orden Mundial. Se ahondó entonces la guerra contra la población mundial sustituyendo en la estrategia el control de la natalidad por la desmasculinización, la inclusión y la reproducción in vitro.

Ya no se trataba solamente de la vieja guardia de los Rothschild, Morgan, Rockefeller, sino de los nuevos rostros de Bezos, Musk, Gates, Zuckerberg, Bin Salman, Soros, Murdoch, Fin, Page-Brin, conformando una verdadera legión demoníaca contra la verdad, la anulación del pensamiento crítico, la manipulación de las conciencias. La moderna plutocracia se entronizó como el verdadero poder mundial occidental

A la degradación de la democracia le acompañó una sostenida guerra contra la población mundial a través de la agenda Arco Iris: eutanasia, eugenesia, libre consumo de drogas, aborto, derechos LGTB, ideología de género, destrucción de la familia nuclear, tecnociencia y transhumanismo. Pero las caretas han caído, y se hace cada vez más evidente que el transhumanismo con su cháchara tecnocientífica no es sino la coartada clasista, secularizada y atea del viejo sueño de los hombres ensoberbecidos de poder y riqueza que sueñan con volverse dioses. No es casual que Bezos, Soros, Musk, Gates y compañía inviertan millones en conquistar Marte, la inmortalidad y la inteligencia sin más esfuerzo que implándose chips o algún aditamento tecnológico.

En una palabra, la élite fascista occidental no es sino la expresión del imperante nihilismo del hombre prometeico de la modernidad, la cual ha conquistado el mundo, pero se ha perdido a sí mismo. No nos engañemos, se está llevando a cabo la inversión de los valores y para ello la plutocracia occidental necesita liquidar por completo a la Iglesia católica, cosa que lo está consiguiendo en Europa. Y lo hace porque la Iglesia ve en la familia el núcleo espiritual de la humanidad. Y ese obstáculo necesita borrarlo no sólo con la educación atea y secularizada, sino con la promoción de la llamada "familia democrática" y la ideología de género. 

Ahora se comprende el auge del animalismo o la marcha de los "hombre-perros" en Alemania, del matrimonio de seres humanos con árboles, aviones o cualquier género de cosas. Con la ideología de género -que sirve perfectamente a los intereses de la guerra contra la población- cualquier persona se siente con el derecho de construir su identidad sexual y personal y procede a identificarse con el género de cualquier cosa que elija ser.

El mundo occidental está en profunda decadencia espiritual y en su desquiciamiento vive actualmente una "neurosis de identidad". Lo que lo está llevando por la ruta del desvarío en las relaciones internacionales y poniendo al planeta al borde del Apocalipsis nuclear. 

Mientras la civilización moderna occidental luce neurótica, desvaída e imponiendo sanciones ilegales a cuanto país que no se someta su dictado, otras civilizaciones en el mundo -China, ortodoxa rusa, islámica, hindú- ascienden vigorosas al primer plano de la historia defendiendo la tradición, la religión, la nacionalidad, el libre comercio y la soberanía. 

En este contexto hay quienes piensan que al final se impondrá la sensatez pragmática en las élites plutocráticas occidentales y se plegarán a las nuevas reglas de juego del orden mundial multipolar. Es posible que ello ocurra, pero no debemos olvidar que el Reich Bilderberg también está compuesto por los potentados ajenos a la diplomacia y partidarios de la demencial guerra termonuclear.

Nos ha tocado vivir en momentos claves de la historia que pone a la humanidad al borde de su supervivencia. Y lejos de confirmar el pensamiento de Samuel Huntington en su libro "El choque de civilizaciones", lo que vemos es la colaboración de las cuatro grandes civilizaciones del mundo colaborando para salvar al mundo del desastre al que nos quiere llevar la única civilización que luce desquiciada y descontrolada: la occidental moderna y su plutocracia reñida con la Verdad. 


sábado, 12 de octubre de 2024

ONTOLOGÍA DE LA GEOPOLÍTICA

 

Autor: Gustavo Flores Quelopana
Editorial(es): IIPCIAL
Lugar de publicación: Lima
Año de edición: 2024
Número de páginas: 344

Reseña
Gustavo Flores Quelopana ofrece en esta reciente obra una anatomía de la geopolítica de nuestro tiempo. En el fondo se trata de una lucha entre la cultura de la muerte del declinante occidente liberal y la cultura de la vida del emergente nuevo orden multipolar intercivilizatorio (China, Rusia, India, Islam). Y como telón de fondo de todo ello es el riesgo de no salir la humanidad indemne del presente tránsito histórico si no se evita la III Guerra Mundial.

viernes, 11 de octubre de 2024

UNA EXPERIENCIA METAPSÍQUICA

 

UNA EXPERIENCIA METAPSÍQUICA
No soy cultor de la parasicología o metapsíquica. Soy un simple pensador de filosofía. Pero en filosofía figuras como Gabriel Marcel, Williams James y Henri Bergson se interesaron por los fenómenos extrasensoriales. En ninguno de mis libros he investigado a fondo sobre el tema. Salvo alusiones laterales por algunos temas abordados, como el chamanismo, por ejemplo, en la formulación de la filosofía mitomórfica.
Mis lecturas sobre el asunto no son abundantes y corresponden a la de una persona medianamente culta e interesada en el tema. Pero en estas líneas quisiera reflexionar algo más y brevemente sobre una experiencia metapsíquica personal que me llamó poderosamente la atención.
He tenido otras, pero ninguna tan elocuente, extraña y significativa como esta. La misma quedó registrada en la semblanza sobre el fallecido Doctor Antonio Belaunde (1927-2013) que me solicitó el Dr. Eguiguren para la revista Mercurio Peruano, año IIC, número 529, pp. 205-212, 2016.
Lo contaré de manera muy sucinta para concentrarme más en el análisis. Transcurría el año 2016 y una noche sueño con el difunto embajador Dr. Antonio Belaunde -hijo del dilecto filósofo peruanista Víctor Andrés Belaunde-, con quien me unió una grata amistad y colaboración intelectual. En el sueño aparecía él conduciendo un elegante auto Cadillac, con asientos de cuero blanco, y yo estaba con mi esposa, que para entonces también era difunta. O sea, en el sueño aparecían dos fallecidos -Belaunde y mi esposa- y yo. Nos invitó a almorzar. Aparecimos en el almuerzo y lo vimos comer con el mismo apetito de Heliogábalo que lo caracterizaba, mientras sonreía y nosotros también disfrutábamos de los deleitosos platillos. Eso fue todo el sueño. Por lo demás, fue la primera y única vez que soñé al Dr. Belaunde.
Al levantarme esa mañana no sé por qué me dirigí a encender inmediatamente la computadora y vi en mi correo un mensaje. Era nada menos que el Dr. Eguiguren de la Universidad Piura para pedirme que escribiera para el Mercurio Peruano una semblanza intelectual sobre el Dr. Belaunde. Naturalmente accedí, pero me quedé profundamente intrigado por la coincidencia con el sueño.
¿Qué explicaciones puedo encontrar sobre dicho acontecimiento? Por lo pronto se me ocurren tres:
1. Simple azar o coincidencia especial de índole natural.
2. Coincidencia singular de índole sobrenatural.
3. Hecho parapsicológico.
La (1) no merece mayor comentario por insatisfactoria y quedarse en lo meramente material y natural. Las posibilidades de que ocurran tales coincidencias son tan remotas que sería como pensar que del movimiento caótico de los átomos saliera la Quinta Sinfonía de Beethoven de la sesera de un heladero.
La (2) me hizo pensar en la explicación de C. Jung sobre su teoría de la "sincronicidad". Según Jung, existe un teleologismo, un finalismo, un modelo que existe desde la eternidad. Son coincidencias de acontecimientos significativos que van más allá del principio de causalidad y que se relaciona con una especie de empatía cósmica.
Aunque Jung no lo dice lo que sugiere es que existe una psique cósmica que hace posible tales coincidencias de sincronicidad. Dicho teleologismo es plausible, lo dudoso es que se produzca por la intervención de una psique cósmica que la dirija. Ello equivaldría a suponer la existencia de una mente universal -dado que Jung no cree en Dios- que toma el lugar de las mentes individuales. Lo cual implica un conflicto entre la libertad individual y la necesidad cósmica de la mente universal.
El (3) desliza la existencia de una fuerza psíquica de origen desconocido y que sería la responsable de la legitimidad de los fenómenos paranormales o estados de conciencia alterada (ECA). En nuestro caso nos preguntamos si un sueño puede ser un ECA. Y lo puede ser cuando su fenomenología es paranormal. Veamos.
Por lo pronto, dicho sueño no pertenece al ámbito de los fenómenos paranormales fisiológicos (fluido psíquico, telergia, teleplastia, encantamiento). Tampoco es prosopopesis o cambio brusco de la personalidad.
Pero un sueño puede ser incluido dentro de los fenómenos paranormales no fisiológicos (telepatía, metagnomia). Y lo es porque la coincidencia de dicho sueño no era algo normalmente accesible a la mente.
Personalmente considero que como no poseo ningún poder extrasensorial (bilocación, visiones, profecía, olor a perfume, telepatía, precognición, levitación, ayuno, conocimiento infuso), aunque hay veces en casa en que percibo olor a perfume, creo que en mi caso el estado de conciencia alterado se sirvió del sueño porque es la forma más pasiva de comunicación extrasensorial en personas sin dotes paranormales.
El significado inconsciente de los sueños no sólo fue resaltado por Freud, sino que su significado simbólico fue rescatado por Jung, Fromm y la etnología, especialmente pienso en Frazer y su "Rama Dorada". Ahora por la psicología transpersonal es posible pensar su significado parapsicológico. O sea, no se trata sólo de deseos sexuales reprimidos e irracionales, arquetipos, simbología onírica, sino también de acontecimientos extrasensoriales.
Para la tradición orientalista (especialmente Vedanta, yoga y budista) no habría problema para afirmar que se trataría de la comunicación onírica y trascendental de la conciencia que está en un plano intemporal e inespacial con otra que se mantiene en esta vida en un plano psico-material. Lo cual nos llevaría a sostener la existencia de un depósito común de conciencia.
Pero volviendo a la tradición occidental tenemos: al espiritismo y la parapsicología. El espiritismo sería de la opinión de que se trata de una demostración palpable de la supervivencia del alma inmortal más allá de la muerte. La muerte no sería el final y los testimonios de resurrección clínica abonarían a su favor.
Por su parte, para la parapsicología la coincidencia que luce dicho sueño sería la demostración de que: 1. los fenómenos paranormales no son alucinación, sugestión o truco, sino fenómenos parafísicos verdaderos, que toda persona puede tener y admitir; 2. la visión mecanicista del universo es limitada y exige estar abiertos a la existencia de lo sobrenatural; 3. de que es real la acción extracorporal del alma; 4. existen fenómenos psicofísicos que no son meramente mentales y cerebrales, sino que involucran la existencia del alma inmortal.
A partir de todo lo expuesto me lleva a pensar lo siguiente: 1. junto al universo físico existe el universo psíquico, alma, o conciencia (intemporal, inespacial y eterno); 2. que hay vida después de esta vida; 3. el alma es inmortal; 4. que lejos de ser las almas individuales un fragmento de una impersonal alma universal o conciencia cósmica, lo somos de un Dios personal y providente; 5. en nuestra época atea y secularizada abren una vía para comprender la existencia de la inmortalidad del alma no sólo las religiones, sino la nueva física, la psicología transpersonal y la parapsicología.

Dichoso extraño sueño el que tuve, que dada mis limitaciones psíquicas se sirvió de ese medio para evidenciar una dimensión trascendente que el hombre moderno occidental rechaza por su idolatría de la ciencia y la técnica.

NOBEL DE LITERATURA 2024

 

Estocolmo entrega el nobel de literatura a la sudcoreana Han Kang porque su obra refleja la fragilidad humana. Pero no nos engañemos.
No se trata de una autora que porte la voz de otra civilización, pues Corea del Sur se adscribe a la órbita occidental, y, en consecuencia, comparte la misma crisis cultural del decadente y corrupto occidente liberal.
Estocolmo no quiere darse cuenta de que hemos entrado en una era de cambios globales fundamentales, donde la fragilidad humana del degradado occidente liberal no es la voz cantante ni la esperanza ni el futuro de la humanidad.
Y sus aplausos a la fragilidad humana se asocia más a una plañidera actitud por un mundo neoliberal que se deshace y va hacia el tacho de la historia. Guarda el tufillo de todo lo débil y su exaltación por una civilización que promueve un ataque ideológico profundo contra la naturaleza humana con su narrativa del género recubierta de tecnociencia y transhumanismo.

No es que en el mundo falten autores en la civilización occidental ni en otras civilizaciones que reflejen los conflictos interétnicos e interreligiosos, la soberanía e identidad socioculturales y un espíritu de paz basado en la justa distribución de los beneficios, Se trata del espíritu agostado de un Estocolmo valetudinario y decrépito, atrapado en el discurso de una civilización decadente y sin porvenir para el género humano. A Estocolmo le faltó coraje y valentía para desagradar a sus amos imperiales de la élite mundial que no dejan de influir en sus decisiones.

jueves, 10 de octubre de 2024

COPILOT IA-información

 

En: COPILOT IA
Gustavo Flores Quelopana es un filósofo peruano conocido por su enfoque crítico y multidisciplinario. Su obra abarca una amplia gama de temas, incluyendo la filosofía posmoderna, la filosofía ancestral y precolombina, la crisis de la globalización neoliberal, y la cultura contemporánea. Aquí hay algunos aspectos destacados de su filosofía:
1. Crítica a la Posmodernidad: Flores Quelopana es conocido por su crítica a la filosofía posmoderna y su defensa de una filosofía más arraigada en la realidad y la trascendencia
2. Filosofía Ancestral: Ha trabajado en la recuperación y reinterpretación de las filosofías ancestrales, especialmente las precolombinas, proponiendo la teoría de la filosofía mitocrática
3, Humanismo Radical: Se le considera un humanista radical, interesado en abarcar toda la realidad política, social, económica, cultural, poética y religiosa.
4. Hermenéutica Remitizante: Integra sus investigaciones a través de una hermenéutica que busca recuperar una filosofía del ser y la trascendencia, superando la división entre fe y razón.
5. Crítica a la Globalización: Ha propuesto teorías como el hiperimperialismo para analizar los fundamentos de la crisis de la globalización neoliberal.

TEORÍA GENERAL DE LA FILOSOFÍA

 

Gustavo Flores Quelopana es un filósofo peruano que ha planteado una singular teoría sobre la filosofía conocida por su enfoque metafilosófico.
He aquí un esquema de su planteamiento:
1. Crítica al logocentrismo: Flores Quelopana plantea que el origen de la filosofía no es el paso del mito al logos -error que restringe su origen, profundidad y naturaleza-, sino que es la propia existencia humana la condición del filosofar. Por eso, hay filosofía en el mito, el chamanismo y la prehistoria.
2. Crítica al eurocentrismo: Grecia no es la medida de toda filosofía posible. Es necesario superar la teoría restringida -origen griego-
3, Filosofía mitocrática: propone una teoría ampliada de la filosofía donde identifica en el mito una forma de pensar filosófico, la filosofía mitocrática propio de las civilizaciones ancestrales, presente en sus cosmogonías y teogonías.
4. Filosofía Mitomórfica del Chamanismo: pero su Hermenéutica Remitizante profundizando el origen existencial del filosofar plantea la presencia de la filosofía en el chamanismo, presente en los viajes iniciáticos al mundo de los espíritus.,
5. Filosofía Numinocrática: es la forma propia de la filosofía en la prehistoria, donde lo numinoso preside la presencia del filosofar en el hombre prehistórico.
6. Teoría General de la Filosofía (TGF): al final Flores Quelopana propone la presencia de (1) la teoría logocrática (origen griego), (2) la teoría ampliada (presente en el mito), (3) y la teoría general (manifestada en el chamanismo y en el pensar prehistórico numinocrático).
De manera que se tiene un cuadro más amplio del filosofar polimórfico y multívoco a través de las diversas formas del filosofar.

Este es el cuadro completo propuesto por Gustavo Flores Quelopana en la TGF para explicar el origen del filosofar.

jueves, 3 de octubre de 2024

PSICOLOGÍAS TRANSPERSONALES (Comentario)

 

Estos volúmenes llevan la fecha de su edición castellana por Paidós en 1979. Comento el primer tomo escrito por Charles Tart, Claire Myers y Daniel Goleman.
La impresión general es que el texto nace del reconocimiento de que la civilización occidental se ha sumido en la neurosis y la psicosis por someter al ser humano a la angustia del materialismo y del sinsentido de la vida.
El primer volumen enfatiza el sesgo fisicalista de las psicologías occidentales, lo cual causó desasosiego entre la juventud de los 70, el interés por el yoga, el budismo y por Oriente, y que es necesario construir una psicología transpersonal que reconozca la legitimidad de los estados alterados de conciencia (EAC) o fenómenos paranormales (Tart).
Por su parte Claire Myers destaca que el budismo Zen es esfuerzo personal por la alcanzar la iluminación y descubrir lo esencial que hay en el hombre. Culmina la exposición el trabajo de Goleman que destaca que hay varios caminos meditativos, aunque la meditación budista culmina no en la superación de la impermanencia sino en su reconocimiento por los Brahmas radiantes.
Ahora bien, las reflexiones que incitan los ensayos comentados vamos a circunscribirlas solamente a tres aspectos centrales: el Iluminado, la meditación y lo Impermanente.
Sobre el Iluminado: ¿Al convertirse el meditativo en Iluminado y convertirse en Brahma radiante acaso no termina por endiosar al hombre? ¿Aunque no lo reconozca el propio iluminado no queda convertido en un semidios? ¿Y al quedar convertido en un semidios, entonces el budismo no está lejos de representar una real superación de la neurosis de una modernidad que también endiosa al hombre?
Sobre la Meditación: ¿Por qué detener la meditación en el octavo nivel del sin ser, ni no-ser? ¿Acaso más allá de lo no figurativo no está la esencia misma de Dios, como fuente de la figuración y de la no figuración? ¿Por qué Buda evita hallarse con la realidad divina, con Dios? ¿No es la misma meditación budista un descaminamiento de la realidad -al quedarse en lo impermanente- y una deliberada manipulación de la negación de la mente en el entronizamiento del Nirvana?
Sobre lo Impermanente: ¿No es la meditación budista una falsa liberación del sufrimiento y del dolor al limitarse al reconocimiento de lo impermanente del devenir en vez de superarlo? ¿No es el Nirvana un quedar atrapado en el nihilismo de la impermanencia, un eludir lo permanente, y contentarse con una falaz comprensión de la realidad? ¿Por qué privilegiar el momento del devenir y lo impermanente en la comprensión de la realidad mutilando la dimensión de la permanente e inmóvil?

Todo lleva a concluir un enfoque demasiado sesgado, carente de crítica filosófica, y estancado en el espiritualismo nihilista del budismo.

domingo, 29 de septiembre de 2024

 

El presente volumen reúne una colección de estudios y ensayos a cargo de filósofos, jurisconsultos, politólogos, antropólogos, psicólogos, psicoanalistas, literatos, críticos culturales, entre otros, los cuales dan una visión de los aportes filosóficos de Gustavo Flores Quelopana. El libro recoge también las opiniones que en su momento escribieron David Sobrevilla, Juan Abugattás, Pablo Macera, Oscar Marañón y Aníbal Ismodes Cairo.
Colaboran:
Ana Lacalle Fernández, filósofa (España)
Carlos Álvarez de Zayas, filósofo (Cuba)
Hilda Vargas Cancino, filósofa (Mexico)
Liliana Molineris, crítica cultural (Italia)
Rodolfo Sánchez Garrafa, antropólogo (Perú)
Víctor Samuel Rivera, filósofo (Perú)
Luis Enrique Alvizuri, filósofo (Perú)
Israel Lira, abogado y politólogo (Perú)
Antonio Belaunde Moreyra, embajador y filósofo (Perú)
Carlos Mamani Aliaga, politólogo (Perú)
Pedro Favaron, crítico cultural (Perú)
Eduardo Paz Esquerre, educador (Perú)
Francisco Reluz Barturén, filósofo (Perú)
Víctor Mazzi, filósofo (Perú)
Teresa Arrieta, filósofa (Perú)
Francisco Tomás González Cabañas, filósofo (Argentina)
Macedonio Villafán, literato (Perú)
Miguel Pachas Almeyda, literato (Perú)
Manuel Arboccó, psicólogo (Perú)
Ricardo Licla Meza, filósofo (Perú)
Johan Leuridan Huys, teólogo (Bélgica-Perú)
Pierre Foy Valencia, jurista (Perú)
Ladislao Cuéllar, filósofo (Perú)
Jesús Curasma, filósofo (Perú)
Japhet Torreblanca, filósofo (Perú)
José Chocce, filósofo (Perú)
Rubén Quiroz, filósofo (Perú)
Santiago Stucchi, psicoanalista (Perú)
Santiago Gutiérrez, jurista (Perú)

la lista continúa...

martes, 24 de septiembre de 2024

EL DESAFÍO DEL TRANSHUMANISMO

 

EL DESAFÍO DEL TRANSHUMANISMO

Gustavo Flores Quelopana

Expresidente de la Sociedad Peruana de Filosofía

 


¿Qué piensa de la tecnología?

Que es un gran beneficio, pero dentro de proyectos inadecuados es también un gran peligro.

 

¿A qué se refiere?

Por ejemplo, la tecnología en manos del relativista occidente liberal es la principal amenaza para la supervivencia humana.

 

¿En qué proyecto está pensando específicamente?

Pienso en el transhumanismo. El transhumanismo es la ideología cientificista y tecnolátrica de los multibillonarios del mundo liberal que desean convertirse en dioses. Esa plutocracia son los enemigos de la verdad. Son monstruos que creyendo conquistar el mundo se han perdido a sí mismos. Ahí tenemos a Elon Musk con Neuralink, Zuckerberg entusiasmado con la sustitución del hombre por el ciborg, Jeff Bezos, Larry Page y Bill Gates con su obsesión para lograr la inmortalidad. Están jugando a ser dioses.

 

¿Se olvida de Harari?

No, no me olvido de Harari. Pero él conforma el grupo de los gurús intelectuales del transhumanismo. Miklos Lukacs, en su libro “Neo entes” señala bastante bien como fuentes del transhumanismo al dualismo cartesiano, la perfectibilidad de Condorcet, el utilitarismo de Mill, el cosmismo ruso (Fedorov), la ideología comunista y su ideología de “construcción de dios” (Gorky, Trotsky), la ciencia ficción, el futurismo (Chardin, Vernadsky, Haldane, Bernal, Asimov, Sagan, Toffler), la eugenesia (Bernal y Huxley), la militarización del espacio (Vannevar Bush), las universidades (California, Florida, Nueva York, Arizona, etc.), las nuevas tecnologías (nanotecnología, edición genética, Inteligencia Artificial) y el transhumanismo (Max More, Nick Bostrom, David Pearce, Raymond Kurzweil). A ello hay que sumarle el secularismo liberal y el giro antimetafísico de la modernidad.

 

¿Una amplia alianza?

Así es, una alianza de amplio espectro y de raíces profundas en la historia moderna. Congrega a filósofos, políticos, científicos, academia, literatura, cine y empresa.

¿Pero acaso no es bueno preparar a la humanidad para la era de las máquinas?

Sería mejor preparar a las máquinas para la era del hombre con Dios y no del hombre sin Dios. Pero como están las cosas ni siquiera vamos en este último sentido, sino que lejos de soñar con el homo deus de Harari lo que abre la puerta es al dominio totalitario del Ciber Deus.

 

Ese es uno de los títulos de sus últimos libros, el “Ciber deus”. Pero ¿No cree que la universidad contribuye positivamente a la era de las máquinas?

No, no lo creo. La universidad se muestra en el occidente liberal e incluso en otros orbes civilizacionales -hindú, chino, ruso, islámico- totalmente dominada por el paradigma positivista. Actualmente es sociologista, biologista, evolucionista, descartando el alma y el espíritu. Con ese sesgo inmanentista no salimos del marco conceptual de la modernidad.

 

¿Cómo el dualismo cartesiano incide en la ideología del transhumanismo?

El dualismo cartesiano mente cuerpo permite concebir a la mente separada e independiente del cuerpo y sirve como cimiento para que el hombre posmoderno proclame la tesis culturalista de que persona que se siente como del otro sexo declare su derecho a construirse socialmente como tal. En otras palabras, es la negación de la esencia natural de la persona. El hombre no es solamente un ente institucional o social, también tenemos una dimensión física, natural y ontológica.

 

¿Y eso es grave?

Lo es, porque cuando la persona cae en la trampa del relativismo entonces deja de ser valiosa y todas sus instituciones -familia, Estado, universidad- dejan de ser relevantes.

 

¿Y esto qué significa?

Si el occidente liberal no es detenido viene la muerte del hombre por el tecno-humanismo. Hemos pasado del moderno humanismo del Renacimiento, Barroco e Ilustración, al poshumanismo del vitalismo nietzscheano, schopenhaueriano, foucaultiano y derridiano. Pero ahora con la posmodernidad arribamos a la estación transhumanista de la supuesta fusión del hombre con la máquina. La cual se resuelve en la supersticiosa veneración de la ciencia y tecnología, lo cual es inversamente proporcional a la devaluación del ser humano. Es la plasmación del superhombre nietzscheano. De ahí que no sea raro que la élite liberal occidental llame progresismo a jugar a ser dios mediante el diseño genético de bebés, trabajadores obedientes e inteligencia humana. Sueñan con la plasmación del mundo feliz de Aldous Huxley o “1984” de George Orwel. Por lo menos ya han conseguido mantener a las masas tranquilas mediante el libre consumo de drogas, o el “soma” que en la novela mantiene amansadas a la gente.

 

¿Entonces no le parece justa y liberadora la causa LGTB?

Eso es lo que dice la propaganda, pero la realidad es otra. La obsesión, que tiene Soros junto a otros magnates de la élite mundial, responde que en la agenda transhumanista tiene un papel central la relativización del sexo, el control demográfico, y la edición genética de bebés probeta. Y en todo ello la ideología del reconocimiento se convierte en una coartada del transhumanismo para sustituir la natural diversidad sexual por la cultural diversidad de género. Esto nos muestra a las claras que el progresismo de la élite globalista es transhumanista, eugenésica, tecnocientista proclamando el reemplazo del homo sapiens por el homo deus. Pura propaganda para justificar la guerra contra la población humana. No hay que olvidar que la lógica maltusiana transhumanista califica a la humanidad como "plaga humana" y planifica su drástica reducción demográfica. Antes, el enfoque eugenésico tuvo hubo connotación racista y eurocéntrica, era vista como la lucha de la civilización contra la barbarie de las razas inferiores, pero ahora se ha superado dicho enfoque y como raza inferior ha devenido la propia especie humana.

 

¿Hay pasos empíricos evidentes en esa dirección?

Los hay. El significado progresista de diversidad no sólo permite casarse con árboles, sino que exige reconocimiento de la legislación estatal. También se defiende el orgullo zoofílico porque es parte de la agenda transhumanista de sustitución del sexo procreativo por la declinación demográfica. En la guerra contra la población que mantiene la élite globalista el aborto es una estrategia de corto plazo y la ideología de género es de largo plazo. A esto lo llama “satanocracia” porque persigue la sustitución de lo humano natural por lo artificial y se alienta el aumento de la población LGTB en el Primer Mundo. Y a eso se llama progresismo.

 

¿Pero entonces dónde queda el animalismo que está en auge?

El animalismo es un ataque profundo a la moral humana al poner en pie de igualdad al hombre con el animal. Se trata de un reduccionismo naturalista de la moral y una renuncia al reconocimiento del real puesto del hombre en el cosmos. El filósofo utilitarista hedonista Peter Singer es su defensor, pero su defensa es parte de la barbarie de una civilización que se hunde en la execrable deshumanización y en la deconstrucción derridiana de la moral humana. Personalmente considero como una disforia el animalismo, una perturbación psicológica de una sociedad profundamente enferma. La inmoralidad del animalismo es equivalente a la de la eutanasia o suicidio asistido que en realidad es desprecio y cosificación del ser humano, visto como mera naturaleza, simple homínido. También es la misma inmoralidad que presenta la industria del aborto, que en países que se dicen desarrollados permiten la venta de órganos del neonato para diversos fines.

 

¿Entonces tampoco está de acuerdo con la defensa de otros tipos de familia?

Menos aún. La familia nuclear ha demostrado por milenios ser la mejor protección del ser humano, a pesar de inevitables problemas. Pero el progresismo global impone la destrucción de la familia nuclear mediante la intromisión impersonal de Estado y el debilitamiento de la patria potestad. Lo cual era previsible que ocurra dentro de su guerra contra la población humana. Todo esto es pura perversión moral del globalismo progresista, que en el fondo es neonietzscheano porque sustituye el bien y el mal por lo útil e inútil. Por ello, sus neo entes podrán ser más útiles, pero no más humanos.

 

¿No cree que es muy drástico en sus opiniones?

Drástico y draconiano es el mundo inclusivo de la élite globalista que permite el predominio de los pedófilos, zoófilos, criminales abortistas, eugenésicos y multitudes de tontos útiles. Drástica es la élite globalista transhumanista porque es una satanocracia que destruye la verdad y la caridad. La monstruosidad patológica del transhumanismo de la élite global configura el mundo satanocrático de la mentira y el cinismo. Si no, qué significa que en Bélgica se legaliza casarse con animales, que en Alemania se defienda la zoofilia, en Reino Unido y en España se luche por legalizar la pederastia. Sin duda, la satanocracia se impone por dictado de la élite globalista. Y es que para el progresismo inclusivo no cuenta el derecho a la vida, sino que predomina el derecho a la muerte. Y todo ello porque el hombre dejó de ser sujeto y pasó a ser objeto de derecho. Sólo así se entiende que el Primer Mundo se haya legalizado el turbio y degradante negocio de vender bebés abortados y se haya incrementado el tráfico de niños.

 

¿Todo esto qué significa?

Que el progresismo globalista inclusivo es en realidad la marcha perversa de la deconstrucción derridiana del sexo. El ataque al sexo y a la reproducción natural para sustituirlo por el concepto de género busca anular su contenido ontológico. Lo mismo se aprecia cuando vemos que en España está en auge las familias animalistas, donde chanchos, perros y gatos son declarados hijos. Y lo más triste de todo es que las universidades y centros de investigación bien financiados son los que crean por encargo dichos conceptos trans. Lo mismo se ve cuando desde estos centros académicos se impulsa y protege la agenda feminista y del LGTB para criminalizar la masculinidad. Pero no hay que engañarnos, el animalismo es humanización de los animales y animalización del ser humano.

 

¿Cuál sería su conclusión?

Que normalizar la anormalidad es el principal signo de debacle de la liberal civilización moderna occidental. La ideología de género está planeada para demoler completamente el sexo reproductivo. Finalmente, la Cuarta Revolución Industrial con la edición genética y la Inteligencia Artificial debe ser reencauzada para que no se convierta en factor principal de deshumanización. Y ello sólo se puede lograr mediante una revolución metafísica que cambie la imagen del mundo terrenalista e inmanentista de la infectada modernidad atea, secularizada y libertina.