Revista peruana de Filosofía dedicada a los temas de metafísica, ontología, antropología filosófica, ética y política con especial énfasis en las categorías de lo anético, mitocrático, hermenéutica remitizante e hiperimperialismo. Contacto: gus_floque@yahoo.com
martes, 24 de octubre de 2023
SANTO TOMÁS DE AQUINO (reseña)
lunes, 23 de octubre de 2023
ESENCIA DEL NIHILISMO (reseña)
domingo, 22 de octubre de 2023
JUSTICIA Y EXPLOTACIÓN (reseña)
Libro publicado en 1973 y basado en la Patrología del célebre sacerdote francés Jacques Paul Migne. Su autor, el padre Juan Leuridan, demuestra que durante 800 años los Padres de la Iglesia batallaron contra las injusticias sociales, considerando como superior el bien común sobre el bien individual y pugnando por cambiar las estructuras socioeconómico-políticas imperantes.
SAN AGUSTÍN (reseña)
El presente volumen presentado por Dal Maschio destaca que San Agustín es el primer pensador medieval y el último de la antigüedad. Su cristianismo platónico-plotiniano se asienta en la polémica contra los arrianos al que la importancia de la gracia contra el mal.
sábado, 21 de octubre de 2023
MALESTAR EN LA CIVILIZACIÓN DIGITAL (reseña)
JUSTICIA COMO COPERTENENCIA
viernes, 20 de octubre de 2023
ORDALÍA PALESTINA EN GAZA
ORDALÍA PALESTINA EN GAZA
No hay nada más deshonroso que guardar silencio y no protestar contra la inhumanidad. Hay que ser inhumano y haber perdido el sentido de justicia y caridad para mantenerse indiferente ante lo que vemos en Gaza. Y justamente esto es lo que el mundo ve en las acciones del sionismo israelí en Gaza. Cortar, la luz, el agua y no permitir el ingreso de alimentos para la población civil, ni siquiera acceder a un corredor humanitario hacia Egipto, es verdaderamente el colmo, violando las Convenciones de Ginebra. Soportar escuchar a un alto representante sionista decir que los palestinos no son humanos imitando el discurso nazi sobre los subhumanos de las razas inferiores y no ser criticado por nadie, es realmente monstruoso.
La respuesta desproporcionada y brutal de Israel, violando todas las leyes de la guerra, sobre la población civil en Gaza subleva la conciencia de la humanidad y motiva una condena rotunda y categórica ante semejante genocidio, que es apañado por las potencias colonialistas de occidente liderado por el imperio del mal que son los Estados Unidos de Norteamérica.
Rompamos el silencio oprobioso ante semejante injusticia humanitaria sobre el pueblo palestino que sufre un apartheid de más de cincuenta años, donde el régimen sionista de Israel ha convertido en un inmenso campo de concentración a todo el territorio palestino y cuya solución al conflicto atraviesa por su reconocimiento como Estado -tal como como lo ha resaltado Rusia-. Además, el régimen sionista de Israel ha venido incumpliendo por décadas las resoluciones de las Naciones Unidas sobre el desmantelamiento de sus asentamientos que es una usurpación de territorio palestino.
En San Marcos tuvimos un gran luchador de la causa palestina en el filósofo y maestro Juan Abugattas, que murió extrañamente joven. Sospecho que el cáncer que padeció pudo ser inducido por fuerzas políticas adversas. Y él representa para el Perú un emblema de la lucha por las causas internaciones justas.
La coyuntura geopolítica mundial es sumamente delicada por la enorme tensión acumulada durante décadas por el expansionismo sionista. Y recalco "sionismo" porque así aludo a una ideología militarista, belicista y con ropaje religioso que no tiene nada que ver con el antisemitismo. Ser antisionista no es ser antisemita. Los judíos tienen derecho a vivir en paz como los demás pueblos, pero el sionismo no lo entiende así. Y ahora con sus 300 bombas nucleares amenaza a los demás países árabes de la región, especialmente a Irán. Qatar, Pakistán, Kuwait, Jordania, Irán, Yemen, China y Rusia han advertido de serias consecuencias de ocurrir una incursión terrestre de las tropas israelíes.
El régimen sionista de Israel se ha convertido en el enemigo número uno de los árabes, en el principal exterminador del pueblo palestino y junto al imperio del mal es una amenaza potencial a la paz mundial. Pero las potencias europeas avergüenzan el sentido de humanidad con su postura parcializada, sesgada e interesada.
El Medio Oriente es en estos momentos una bomba de tiempo para la paz del mundo. Mientras que el frente ucraniano del régimen nazi de Kiev se viene desmoronando. Y de no recibir más armas pronto se rendirá. Biden es el principal interesado en mantener el fuego vivo en el frente europeo, y lo de Palestina lo toma por sorpresa. En su torpe estrategia sólo atinó a enviar dos flotas de portaaviones y proporcionar tanques y demás pertrechos a Israel.
La masacre israelí debe ser detenido. El ápice de su enloquecida ofensiva ha sido el bombardeo de un hospital con más 500 muertos. Su barbarie y brutalidad no tiene límite y la UE ni lo sanciona ni protesta. El cinismo colonialista es monumental y ello es intolerable. Pero hasta en el propio Israel han salido miles de manifestantes a protestar contra la ignominia de Netanyahu.
Desde estas modestas líneas se hace un llamado a la solidaridad con la ordalía del pueblo palestino ante la incalificable acción del vesánico sionismo, cuyas manos manchadas de sangre tienen a mal traer las banderas de la paz en el mundo.
jueves, 19 de octubre de 2023
SOBRE EL INFINITO UNIVERSO Y LA SOLEDAD CÓSMICA (nuevo libro)
NUEVO LIBRO
lunes, 16 de octubre de 2023
SI ERES IGUALITARISTA ¿CÓMO ES QUE ERES TAN RICO? (reseña)
A Gerald A. Cohen lo define una doctrina socialista fuertemente igualitaria. Partiendo del marxismo y el liberalismo rawlsiano argumenta que la justicia igualitaria no sólo cuestión de normas de la estructura de la sociedad, sino también una cuestión de actitud y elección personal.
sábado, 14 de octubre de 2023
SOBREVILLA: ANÉCDOTAS
SOBREVILLA: ANÉCDOTAS
¿Por qué a uno le gusta recuperar sus recuerdos? A pesar de que la psicóloga estadounidense Elizabeth Loftus nos enfatiza en su célebre libro Juicio a la memoria (2010) de que los recuerdos son fáciles de distorsionar, que la memoria tiene anomalías y que es mejor siempre desconfiar de ella; y que filosofía nietzscheana con sus acólitos posmodernos nos machacan escépticamente de que "no hay hechos sino interpretaciones", insisto que a pesar de todo ello nuestros abuelos tenían razón al decir que "recordar es volver a vivir".
Y es que en el recuerdo todos somos poetas de nuestra propia vida, la adornamos con nuestras esperanzas, son como las ruinas de un bello castillo que no lo dejamos morir y vamos embelleciéndolo. Hasta los recuerdos espantosos merecen una mortaja decente para hacerlos soportables. Gustavo Flaubert solía decir, y con razón, que los recuerdos no pueblan nuestra soledad, sino que la ahondan. No obstante, añadimos, que hay recuerdos que merecen ser ahondados. Efectivamente, vistas las cosas desde la cámara oscura del recuerdo cobran un contorno distinto y único. Y es que, parafraseando a Tagore, se puede decir que el recuerdo es la voz que resuena después de la propia muerte.
Bueno, después de este panegírico del recuerdo me gustaría estampar algunas líneas que son parte del anecdotario personal y que están consignadas por aquí y por allá, cuando no, otras pasaron inadvertidas, pero llega la hora en que piden ser traídas a colación. Ya lo decía Antonio Machado: Cuando recordar no pueda, / ¿dónde mi recuerdo irá? / Una cosa es el recuerdo / y otra cosa recordar.
Efectivamente, el recuerdo mora en el pasado, yace inmutable en el tiempo ido y sólo inventando mediante el recordar lo vuelvo insepulto por unos momentos presentes. Sin más retruécanos entremos en materia.
En otro lugar ya he escrito sobre el filósofo David Sobrevilla. Así que aquí sólo deseo extenderme en algunas anécdotas. Tengo la costumbre de fechar mis lecturas y gracias a ello constato que terminé de leer los dos volúmenes de Repensando la tradición nacional de David Sobrevilla en diciembre de 1989. Desde entonces fui siguiendo ávidamente sus publicaciones hasta que me cansó en el 2011 y suspendí por un buen tiempo la lectura de sus libros, no volviendo a leer lo que me faltaba de su producción hasta el 2021, o sea casi siete años después de su fallecimiento ocurrido en 2014.
El motivo del cansancio se debió principalmente a que no lo veía realizar su propio proyecto de forjar un filosofar propio. Sus intentos de empinarse por encima de su condición de historiador de la filosofía fueron infructuosos y larvados, no pudiendo consagrar un sólo libro al desarrollo de sus propuestas principales. En una palabra, nunca hallé un libro suyo donde brillara como pensador. Honradamente confieso que lo esperé pacientemente por diversos motivos, entre ellos, porque él negaba la condición de filosofía al pensar precolombino. Pero aún en este terreno todo se presentaba repitiendo las tesis de Ortega, Husserl y el eurocentrismo consabido. No lucía creativo, sino sumamente informado y exageradamente hipercrítico con los demás. Fue una desilusión.
Yo nunca fui su alumno y en ello estimo que tuve suerte, porque no es un secreto para nadie que a sus pupilos gustaba hacerlos sentir incómodos con sus preguntas y observaciones fuera de lugar. Y esto se puede decir a pesar de su reconocida aptitud para enseñar cómo se investiga disciplinadamente. En una palabra, intimidaba, pero no estimulaba. En este sentido era un brillante profesor, pero no un maestro. Y esto lo puedo decir porque, por ejemplo, tuve como maestro al Dr. Russo Delgado, la suya era una cátedra intimidante por su enorme erudición, pero jamás nadie se sentía intimidado por sus preguntas. Irradiaba humanismo y bondad.
Otro aspecto que siempre me incomodó de su postura intelectual era su ensayofobia. Considero que su germanofilia le resultó dañino al respecto. Despreciaba el ensayo, cuando éste es lo característico del pensar latinoamericano e incluso de muchos filósofos europeos. Pero más papista que el Papa defendía los fueros del grueso tratado al agudo y certero ensayo. De ahí su pasión al límite de lo supersticioso por las bibliografías. Esto me hace recordar a los reproches que le dirigió Walter Peñaloza Ramella en su famosa Una respuesta tardía, publicada en la revista Epistemología (número 1, 1997) que estaba dirigida por el doctor Luis Piscoya.
Una anécdota viene a cuento al respecto. Ese mismo año me encontraba reunido en la biblioteca personal de la doctora María Rivara de Tuesta, cuando al entrar la veo atendiendo una llamada telefónica. Su tono no era el mismo de siempre, en vez de imperativa la hallaba mediadora y tratando de calmar los ánimos. Una vez que colgó me dijo que estaba hablando con Sobrevilla, muy disgustado por el artículo de Peñaloza Ramella, y ella trató por todos los medios de convencerlo, felizmente con éxito, de que no valía la pena ninguna acción legal en su contra. Yo me limité a escucharla y darle la razón, no hice más comentarios, pero me llamó mucho la atención su intolerante actitud sobre algo muy común en la vida intelectual, a saber, la ácida crítica. Luego leí con calma la Respuesta de Peñaloza y constaté lo adjetivos calificativos de: lee sin comprender, sabihondo, chapucero, traduce defectuosamente, gusto obsceno por glosar, hace gala de referencias bibliográficas, presuntuoso, apresurado y distorsionador. Le dijo todo lo que su corte de aduladores nunca se atrevió a decirle. Y todo ello era verdad.
La verdad es que en Repensando sale muy maltratado Peñaloza y lo mismo acontece con Guardia Mayorga, incluso Sobrevilla se excede reprochándole no estar al día en lecturas que debió haber hecho. Y es que la crítica de Sobrevilla iba siempre a la diatriba, justo ello lo señala Peñaloza. Además, Peñaloza con sinceridad afirma que nunca pretendió crear un sistema filosófico propio, pero ello no es óbice para desvalorizar su obra. Y no entro en otros detalles, por lo demás muy interesantes, en los que refuta la crítica de Sobrevilla a cada una de sus obras. Pero sí lo puedo resumir sucintamente. Peñaloza censura a Sobrevilla porque: considera irrefutable la tesis de Heidegger sobre la physis como ser (El Discurso de Parménides), estima improcedente la sustitución de las categorías kantiana por el conocimiento inferencial (Conocimiento inferencial y deducción trascendental), rechaza la dicotomía evidentismo e inferencialismo (Estudio acerca del conocimiento) y considera irrefutable la visión materialista del arjé (La evolución del conocimiento helénico).
En una palabra, todo aquello que discrepara de sus opiniones resultaba invalidado para el historiador Sobrevilla. Pienso que su conflicto estriba en que pretendía criticar como pensador lo que comentaba como historiador. Y este conflicto lo persiguió hasta sus últimos días. Quiso pasar a la historia como pensador, pero como reza el evangelio: por sus obras los conocerás, y sus libros lo testimonian como historiador. Mi amigo, el profesor José Chocce, que visitaba a Sobrevilla en su casa en sus últimos momentos, cuenta de esta angustia suya sobre cómo será visto por la posteridad. Chocce piensa que Sobrevilla fue un filósofo analítico y me hubiera gustado que así sea. Pero no encuentro una producción suya con postura propia sobre filosofía de la mente, filosofía del lenguaje, filosofía de la ciencia, epistemología o temas cognitivos de esta tendencia filosófica.
Ahora comprendo por qué se ofendió tanto cuando en mi autobiografía Más acá de los anhelos (2006) escribí en la página 80: "Su fecundidad como crítico resulta siendo inversamente proporcional a su infecundidad como pensador". Francisco Miró Quesada habló de él como "gran pensador". Respeto su opinión, pero no la comparto. Dicho libro me lo devolvió vía correo adjuntando una carta en la que incluso me prohibía asistir a sus conferencias. Cosa increíble. Era mi libro, podía contar lo que quisiera, claro sin ofender. Pero su ego resultó muy lesionado con mi enjuiciamiento de su obra. Quiso el destino que ese mismo año nos entrecruzáramos apenas dos metros en San Marcos, él saliendo y yo entrando a dar una conferencia. Ambos con la cabeza gacha apenas nos miramos sin saludarnos. Fue una pena.
Retrocediendo en el tiempo, allá en 1990 recuerdo que recibí su llamada telefónica tras haberle dejado en su casa mi librito Kant y la revolución burguesa. Calificó mi trabajo de "intento fallido" porque no explicaba por qué mis argumentos se basaban en la Crítica de la razón pura, obra gnoseológica y no política, en vez de recaer en su Filosofía de la historia. A lo que repuse con tranquilidad que más bien se trata de una "compresión fallida suya", porque a filosofía de la historia de Kant con su escaso desarrollo y demasiados vacíos aportaba muy poco para entender la ideología burguesa que atraviesa el pensamiento kantiano, En cambio la CRP era la síntesis de la conciencia burguesa individualista en general. Luego me enteré de que también le había reprochado catónicamente a Juan Abugattas por haberme escrito el prólogo, cosa que terminó muy mal entre ellos.
Otra anécdota que viene a mi memoria acontece durante el VIII Congreso Nacional de Filosofía en San Marcos realizado el año 2000. Allí se me acerca mientras yo miraba la mesa de exposición-venta de libros, lo reconocí y me espeta la pregunta de historia: "París, bien vale una misa" ¿Quién lo dijo?" Yo había leído la frase, pero en ese momento no recordaba quién lo había dicho. Al instante él respondió: "El rey Enrique IV de Francia". Y con aires de suficiencia se retiró con pose de sabio griego. No me sorprendió, me dio lástima su exhibicionismo cultural vulgar e impúdico, propio de un programa de concurso televisivo. Pero también me resultó una advertencia sobre el peligro para el filósofo de sentirse propietario de un saber establecido. Desde entonces quedé más convencido de que filósofo no es el sabio, sino el buscador de la sabiduría.
En otra ocasión, allá en el año 2004 recibí otra llamada telefónica suya tras leer mi libro El imperio posmoderno del hombre anético. Era mi primera obra crítica a la posmodernidad. Tuvo palabras de elogio que me parecieron sinceras y se las agradecí. Luego, retrotrayendo el tiempo, en su libro La Filosofía contemporánea en el Perú (1996) consigna en su recepción de la filosofía kantiana en el Perú mis dos obras sobre Kant escritas en mi periodo marxista (p. 126), otro ensayo mío (p. 208) y mi persona con el Instituto de mi fundación (p. 395). Eso me agradó, lo consideré como un acto de honestidad con su escrupulosidad de notario.
Un detalle personal sobre su persona es que siempre vestía informal y nunca lo vi con terno. En eso era igual que Abugattas, pero sólo en eso. Su voz era engolada, afectación que le daba visos de artificio e inautenticidad. Pero lo que más me ponía sobre aviso era que indiscutiblemente era él una biblioteca bípeda y ambulante, no obstante leer en exceso e ir en búsqueda del último libro sobre algún tema puede obstruir y entorpecer la creatividad. Conozco a varios que han caído en ese pantano. Cosa que me daba la demasiada impresión que ocurrió en él. Razón tuvo Nietzsche a determinada edad de su vida en dejar de leer para dedicarse a pensar. No hay duda de que el filósofo debe ser, antes que un gran lector, un gran pensador.
Por último, Sobrevilla tuvo el innegable mérito de hacernos leer entre nosotros. Su demérito fue su anatopismo y eurocentrismo para enjuiciar lo nacional. La filosofía griega y occidental era el paradigma a seguir. Y todo lo que desafiara dicho corpus quedaba invalidado. En adelante, el historiador de la filosofía no deberá confundir su labor expositiva y comprensiva con reproches ad hoc. Y lo mejor para él será expresar en obras no históricas su propio filosofar.
Una palabra final. La importancia de un pensamiento no está en ser expresado en enormes libros voluminosos. Tales pretensiosos libros generalmente yacen en el olvido. Vale más a un pensador expresarse con brevedad y concisión en un ágil ensayo que en un pesado y grueso tratado.
viernes, 13 de octubre de 2023
SEXTO DIÁLOGO PLATILLISTA
SEXTO DIÁLOGO
CIENTÍFICO. - Desde que se descubre en 1998 la expansión acelerada del Universo recién se comienza a tomar conciencia que sus 13,800 millones de años de edad no son nada respecto a los trillones de trillones de años que le falta recorrer hasta terminar en pura energía oscura. Así que, quizá, un Universo lleno de vida inteligente esté reservado para el futuro y no para su joven edad.
FILÓSOFO. - Pero por ahora ya no se trata de saber si los OVNIS existen, sino quiénes o qué son. Desde que el Pentágono encabezó recientemente el Comité especial para despejar la duda sobre el origen de los OVNIS, la carga de la prueba pasó prácticamente al sector militar norteamericano. Al margen de las motivaciones que tengan los militares para encontrar respuestas -conseguir nueva tecnología, razones geopolíticas, despejar dudas sobre potencias competidoras, riesgo a la seguridad del país, etc.- lo cierto es que ahora el asunto es que se convierte en prioridad de los militares y los gobiernos, y ya no se duda de su existencia.
CIENTÍFICO. - Cuando Bill Clinton quiso saber si había cuerpos alienígenas en el Area 51 lo único que encontró era que los militares investigaban tecnología de invisibilidad, aviones indetectables por el radar, drones, y cosas por el estilo. No halló ovnis ni nada asociado a ello. Tampoco se descarta que no se le haya dejado enseñado todo. Los políticos y los civiles no tenían que conocer programas ultrasecretos. Pero bajo su presidencia (1993-2001) el asunto ovni quedó en nada.
FILÓSOFO. - Ahora las cosas han cambiado, sobre todo por los frecuentes avistamientos en áreas y ejercicios militares. Prácticamente la búsqueda que el Pentágono ha emprendido en conjunto con la NASA para despejar la duda de si los OVNIS son de alguna potencia en la Tierra, como Rusia o China, ha encontrado una respuesta, en una reciente entrevista del mes de junio de este año, por parte del famoso científico Michio Kaku, especialista en Teoría de cuerdas, que niega que los OVNIS sean de origen terrestre.
CIENTÍFICO. - Sus argumentos son simples, pero a primera vista contundentes. Veamos:
1° Sus movimientos rompen las leyes de la física conocidos por el hombre. Por eso, no son de origen humano. Ante lo cual, nosotros añadimos que tampoco tiene que ser necesariamente de origen de una inteligencia biológica, sino que puede ser de origen artificial.
2° Se mueven a velocidades hipersónicas -como nuestros jets- pero sin crear estampido sónico. Lo que significa tres cosas: no quieren ser detectados, o simplemente su estructura de la cual están hechos no lo produce, o simplemente son ilusiones.
3° Si se trata de un mecanismo elusivo para no producir sonido sónico implica que obedecen leyes de la física más allá de nuestra comprensión que rompen las leyes de la aerodinámica.
4° Para que sea tecnología de otros mundos tiene que significar que se manejen leyes que están más allá de la física de Einstein, o sea miles de años más avanzados que nosotros.
5° Caer 70 mil pies en unos pocos segundos no lo puede soportar ningún ser vivo, y recorrer enormes distancias del Universo implica dominar la energía de Planck.
6° Esas cosas llamadas OVNIS tendrían que proceder de un mundo tan avanzado en el dominio de las leyes de la física que dominan la teoría de cuerdas, la cual sólo tiene sentido en la energía de Planck.
7° La energía de Planck es mil millones más poderoso que lo visto en el colisionador de hadrones de Ginebra. Y su dominio implica que pueden crear agujeros de gusano y viajar sin problemas por el Universo. Y sólo esta tecnología podría responder la principal objeción de los científicos sobre las enormes distancias a recorrer en el cosmos. Nuestros cohetes convencionales demorarían 70 mil años en recorrer semejantes distancias de planeta a planeta distantes años luz.
8° Ahora bien, lo que viaje por esos agujeros de gusano no tienen que ser necesariamente seres vivos, pueden ser máquinas, robots e incluso hologramas inteligentes.
FILÓSOFO. - Una acotación sobre las objeciones de los científicos de semejantes viajes por el espacio que deberían realizar los extraterrestres. La ciencia afirma que no hay extraterrestres en la Tierra porque las enormes distancias, la velocidad y el tiempo de vida de una civilización imponen muy serias limitaciones al encuentro de dos civilizaciones tecnológicas en el Universo, en caso de que lo hubiera. Por tanto, el tema de los extraterrestres y los ovnis permanecen en el ámbito de la ciencia ficción y de la imaginación fantástica. Al respecto, puede verse el libro del astrofísico mexicano Armando Arellano Ferro Por qué no hay extraterrestres en la Tierra. Y es justamente a esta objeción a la que se dirige Michio Kaku, cuando sostiene que los ovnis sólo pueden responder a una física para nosotros desconocida, que les permite hacer semejantes movimientos, lo que implica poder manejar los agujeros de gusano para atravesar colosales distancias sin problemas.
CIENTÍFICO. - Ahora volvemos a las razones científicas que expone el científico Kaku para rechazar que dicha tecnología proceda de nuestra Tierra, o más precisamente de nuestra humanidad, porque implica una física que no está disponible para ninguna potencia de la Tierra ni al alcance de nuestra ciencia actual.
FILÓSOFO. - Habría que descartar que se trate de tecnología secreta guardada por algún país, sencillamente porque implica una física desconocida. Por eso es muy poco probable, por las evidencias científicas que ello implica.
CIENTÍFICO. - Lo interesante de lo afirmando por Kaku es que podamos combinarlo con otras variables. Una de ellas es la Escala Kardashov y el complemento que hizo a ésta Carl Sagan. Kardashov habló de tres tipos de civilización (aprovecha la energía de ciertos recursos naturales, energía total del planeta, o de su estrella madre). A ello Sagan añade otras cuatro: aprovecha energía de galaxias, energía total del universo, energía de universos paralelos o energía con capacidad de crear y destruir universos.
CIENTÍFICO. - ¿A cuál de ellas pertenecerían los OVNIS que controlan la física de la energía de Planck, según la explicación de Kaku? A la civilización que aprovecha la energía de todo el universo y manipula el espacio-tiempo, en el esquema de Sagan.
FILÓSOFO. - Pero para no encandilar la febril imaginación de los platillistas debemos recordar que la Escala Kardashov ha sido objetada por el biólogo Jack Cohen y el matemático Ian Stewart, en su libro "La evolución del alien: la ciencia de la vida extraterrestre", arguyendo que las civilizaciones avanzadas son imposibles de entender y su clasificación no es relevante. Por su parte, la cosmobiología insiste en que una cosa es que los elementos de la vida sean abundantes en el cosmos y otra cosa es que exista vida en otras partes del universo.
CIENTÍFICO. - A este factor de las supuestas civilizaciones en el universo habría que añadir otro factor. Me refiero a la Ecuación de Drake, la cual no es simplemente una fórmula para calcular las civilizaciones que pueden existir en el universo, sino que su resultado pesimista era lo más elocuente: Ninguna, aparte de la nuestra. Nuevos cálculos, con nuevas variables, entre ellas el factor de extinción de civilizaciones, arroja el mismo resultado.
FILÓSOFO. - Nosotros podemos añadir un fallo fundamental de carácter filosófico-ético en la escala Kardashov. Al parecer la Razón elevada resulta inseparable de la piedad. Tanto más racional se es, más compasivo se tenderá a ser. Ser inteligente no es ser moral ni necesariamente compasivo. Los psicópatas son muy inteligentes pero fríos, sin empatía, y propensos al crimen. Ahora bien, los seres racionales no tienen que ser de la misma especie para procurarse el bien entre ellos. Y el hecho que los supuestos alienígenas no impidan guerras, enfermedades, nuevas energías, etc., en una palabra, que no ayuden a la humanidad a resolver sus graves problemas ponen en entredicho su existencia. Se dice que no desean interferir. Pero un ser racional y moral no intervendrá entre seres inferiores, pero sí lo hará con seres superiores. Incluso el hombre sabe ayudar y cuidar a criaturas de otras especies. Entonces, cómo no lo harían los seres superiores. La única razón es que no lo harían porque son seres inteligentes artificiales, pero no racionales ni morales.
CIENTÍFICO. - Esto abre otra pregunta. Si la Escala Kardashov y la Ecuación de Drake no abonan a favor de la existencia o sobrevivencia de inteligencias racionales orgánicas, ¿serán, entonces, meramente máquinas inteligentes? ¿o no hay que descartar que se trate de meras ilusiones de la mente humana, que no cesa de jugarnos incesantes pasadas? ¿Son meras ilusiones colectivas de la mente tecnológica moderna? ¿Pero cómo explicar los registros en videos? Además, si tenemos en cuenta la Paradoja de Fermi, que señala la aparente contradicción que hay entre la alta probabilidad que existan civilizaciones inteligentes y la ausencia de evidencia de dichas civilizaciones, entonces el cuadro se complica más, porque últimamente se añadió la variable de la autoaniquilación de especies inteligentes avanzadas. Esto dejaría sin posibilidad, incluso, que dichos avistamientos sean resultados de máquinas inteligentes autónomos. No obstante, dichos objetos han sido filmados.
FILÓSOFOS. - Entonces, ¿Pueden ser ilusiones de nuestra mente? El hecho que sean registradas por nuestras máquinas y sensores implica que no son meras ilusiones subjetivas de la mente consciente o inconsciente humana. No es un fenómeno de nuestra psique. Y esto se puede afirmar sin excluir las alucinaciones colectivas e individuales sobre ovnis. Y sin negar la variable de la autoaniquilación de especies inteligentes, habría que admitir la posibilidad que por lo menos una civilización dio origen a máquinas inteligentes autónomas que sobrevivieron y se autogeneraron.
CIENTÍFICO. - Hasta aquí, ¿qué tenemos? Primero, no son ilusiones psíquicas porque nuestros artefactos los detectan. Y, segundo, no somos nosotros porque muestran el dominio de una física que está fuera de nuestro alcance. Tercero, si no somos nosotros tampoco son especies inteligentes de otros planetas de nuestras galaxias por la alta probabilidad de autoaniquilación de las civilizaciones avanzadas. Cuarto, si no provienen de nuestra galaxia pueden provenir de otra galaxia gracias al dominio de otra física que les permite viajar por agujeros de gusano. Quinto, dada la baja probabilidad que se trate de especies inteligentes biológicas más bien puede tratarse de máquinas autónomas inteligentes.
FILÓSOFO. - Queda, por ende, la opción de que sea más probable que se trate de máquinas creadas por inteligencias artificiales, que manejan una nueva física que está fuera del alcance humano. Pero esta posibilidad genera nuevas interrogantes. ¿Nos han estado observando desde la Prehistoria? ¿Cuál es su interés? ¿Les interesa el hombre, su civilización o sus recursos naturales? ¿Si somos un mero organismo biológico, porqué no se contentan con estudiar otra criatura viva? ¿Si les interesa el hombre, qué es lo que los intriga? ¿Será el alma? El alma no existe, dirán los materialistas del cientismo. Pero incluso la neurociencia actual no tiene explicaciones satisfactorias para su reducción a conexiones meramente cerebrales e interacciones genéticas.
CIENTÍFICO. - Seamos atrevidos en las elucubraciones y pensemos lo siguiente. Una civilización tipo VI -la máxima en el complemento de Sagan-, o sea aquella que maneja el espacio-tiempo, que crea seres inteligentes de luz y es casi una deidad, ¿podrá acaso crear el alma? ¿no será que, acaso, sea el misterio del alma es lo que les intriga, al no poder manipular su creación? Una civilización, aunque sea compuesta de inteligencia artificial, que se sabe omnipotente y omnipresente, amo del universo, ¿no querrá completar el sueño de toda voluntad de poder creando el alma? ¿Puede tener hybris o soberbia la inteligencia artificial? ¿No será el alma humana creada por Dios, lo que estos seres no pueden crear, y por eso les intrigamos tanto?
FILÓSOFO. - Pero esto lleva a otro tipo de preguntas. Veamos. ¿Qué es el alma? la parte inmaterial de la persona con capacidad de sentir y pensar. ¿Esto es posible que lo reproduzca la inteligencia artificial muy avanzada? sí, es posible. ¿Pero acaso hay algo más que es el alma? Es la parte espiritual e inmortal del ser humano que sobrevive a la muerte. ¿Pero esto lo puede conseguir la susodicha inteligencia artificial super avanzada? No, no lo puede lograr. Y no tanto porque lo material no crea lo inmaterial, sino porque se trata de algo más importante. Esto es: vencer a la muerte. Y me refiero no a la simple muerte material-corporal, sino a la vida más allá de esta vida. Y su hybris o soberbia consistiría conseguir esa inmortalidad que no lo puede lograr, y lo busca sin reposo.
CIENTÍFICO. - Al hablar del tema del alma no sólo tocamos un tema central de la filosofía y de la ciencia, sino también, y sobre todo, de la teología. En la filosofía y teología cristiana el hombre ocupa un lugar único y soberano en el universo. Según el relato del Génesis el hombre fue creado en el sexto día a imagen y semejanza de Dios, hasta su caída y expulsión del Paraíso. Tengamos en cuenta que la Creación no es meramente un relato mitológico de la Biblia, sino que es parte de la división cuádruple de la historia escatológica y ontológica del cosmos. Las cuatro fases son: Creación, Caída, Redención y Juicio; y sus actores son Dios, Adán y Cristo. Lo característico de la revolución metafísico-filosófica del pensamiento cristiano no sólo es que el antiguo nihil ex nihilo (Nada viene de la nada) cede su lugar a creatum ex nihilo (Creación desde la nada), sino que mediante la Encarnación el ser humano sustituye la centralidad de los entes en el pensamiento antiguo. O sea, una metafísica antropológica teísta sustituye a la metafísica ontológica del ser.
FILÓSOFO. - No perdamos de vista que los Padres de la iglesia latina y griega consideran que la creación del mundo es previa al espacio y al tiempo, tiene un valor metahistórico no sólo el Paraíso sino la expulsión de él. Se trata de una epopeya metafísica destinada a generar la Historia como consecuencia de libre elección del hombre al transgredir el orden divino.
CIENTÍFICO. - Todo esto es sumamente importante porque la pregunta que se impone es ¿Qué lugar ocuparían especies inteligentes siderales en el cuadro escatológico del cristianismo? ¿Tienen cabida acaso? No olvidemos que según el relato de la creación bíblica en el quinto día tiene lugar, en opinión del filósofo y teólogo Juan Escoto Erígena, la creación de los ángeles, aquellas criaturas intelectuales con cuerpo simple y espiritual. Se considera al hombre superior al ángel porque une en sí el mundo espiritual y el sensible. También tenemos la interpretación que los ángeles son creados en el primer día, es decir, con la luz de la creación aparece la naturaleza angélica. Valga lo dicho porque para un autor como Thomas O´Meare la creación de los extraterrestres tiene cabida en la revelación cristiana debido a la vastedad del universo (Vast universe: Extraterrestrials and Christian Revelation, 2012). Para O´Meare los extraterrestres son seres entre la naturaleza humana y la naturaleza angélica. Por su parte, el monseñor italiano y exorcista Corrado Balducci, amigo cercano de Juan Pablo II, era de la opinión que los extraterrestres no eran ángeles ni demonios.
FILÓSOFO. - En buena cuenta, ¿la existencia de extraterrestres pone en cuestión la centralidad cósmica del hombre? ¿admitir su existencia supone la redención de Cristo en otros mundos? ¿además del intelecto divino, el intelecto angélico y el intelecto humano existe el intelecto alienígena? La afirmación de Michio Kaku sobre la nueva física a la que responden dichos objetos avistados ¿será producto de inteligencia alienígena? Si no son alucinaciones del demonio introducidas en radares, cámara infrarroja, filmadoras y máquinas fotográficas, entonces no cabe otra cosa que suponer que se trata de artefactos creados por algún otro tipo de inteligencia alien biológica o no biológica. Pero ello pondría en el caldero la cuestión de la centralidad cósmica del hombre. Muchos teólogos del Vaticano no temen al desafío doctrinal que plantea la existencia de los alien. Podrían existir sin que el hombre deje de ser lo central en el drama cósmico, aunque ello implique una existencia aún por explicar.
CIENTÍFICO. - También hay que tomar en cuenta aquellas versiones especulativas que piensan que no se trata de criaturas cósmicas, sino que son salidas de la misma Tierra hace millones de años, treinta o cuarenta millones de años, algo así como dinosauroides que alcanzaron la inteligencia superior, aunque de ello no hay ni rastro fósil, pero argumentan que de cuya civilización no queda ni huella por la actividad tectónica del planeta. No faltan las versiones esotéricas de los contactados que afirman que son nuestros hermanos mayores, que o no cayeron en la catástrofe del pecado o que se recuperaron -¿Sin Cristo?- de la caída. En ambos casos, inverosímiles, no rompieron la unidad ontológica ni cognoscitiva entre el hombre y el mundo. Con ello, piensan, no se pierde la centralidad cósmica del hombre, porque serían humanos que no perdieron la capacidad -como sí lo perdió nuestra humanidad- de gobernar el mundo.
FILÓSOFO. - A propósito de estas observaciones teológico-filosóficas hay que hacer la salvedad que en nuestro tiempo nihilista, descreído, escéptico y posmoderno se insiste neciamente en el absurdo de considerar que lo religioso es opuesto a la esencia de la filosofía y que ésta es una teoría que sólo se justifica en el altar de la razón, olvidando con ello que incluso la filosofía antigua conservó la dimensión metafísica y religiosa donde la filosofía no podía reducirse a la sola razón.
CIENTÍFICO. - El viejo dicho de Nietzsche "Dios ha muerto" resonaría amenazante en aquella cosa alien que piensa, crea y destruye universos. Sin la inmortalidad no le permite enseñorearse en el cosmos. ¿Pero acaso una mente artificial puede desear la inmortalidad? ¿Puede desear ser Dios? Puede, no tiene que ser necesariamente adepto a un materialismo chato y sin profundidad. Recordemos el materialismo de Leucipo y Demócrito que no dudaban de la realidad del alma ni de los dioses, aunque concibieran a éstos compuestos de átomos sutiles. O sea, que podrían no replicar el materialismo arreligioso del Charvaka, jainismo y budismo. Pero desde el momento que se sabe que no es el origen del todo y, en consecuencia, puede él mismo desaparecer por dictamen del que dio comienzo al Universo.
FILÓSOFO. - También se ha dicho que tales máquinas no son sino ilusiones del demonio para extraviar a las almas. Un demonio es un ser espiritual y para los demonólogos no es imprescindible que éstos dominen un nuevo nivel de física para engañar a la mente humana. El problema es que los ovnis quedan registrados por nuestros instrumentos, y por ello no son ilusiones. Pero si no son instrumentos del demonio -al margen que puedan contribuir a su causa- ¿lo serán de seres inteligentes artificiales? ¿Y por qué no pensar que se trate de seres inteligentes de otras especies? Todo depende en el nivel de civilización que elijamos en la escala Kardashov. Pero en el nivel VI ya no se tratan de seres biológicos, sino de seres artificiales.
CIENTÍFICO. - Sigamos con la especulación y pensemos que la civilización tipo VI pasó al tipo VII, donde la inteligencia artificial energética unificada experimenta conflicto y división, y los ovnis son manifestaciones de dicho conflicto que buscan reconfigurar el universo. Por eso se acercan al hombre, para observar su misterioso vínculo con el Creador. Recordemos que Cristo representa la unión de Dios y el hombre. Ese es el misterio central del cristianismo. Lo cual ya sería de por sí un desafío a la inteligencia energética unificada, la cual puede crear desde la energía, pero no desde la nada. Su acción creativa no es ex nihilo, sino post rem. Suficiente humillación para un ser que se cree omnipotente sin serlo.
FILÓSOFO. - Pensar que dicha inteligencia se interese por la humanidad no implica en absoluto que tengan buenas intenciones con ella. Es más, podría la humanidad -dentro del calendario escatológico- estar cerca del Juicio Final y de ahí su interés por extraviar la mayor cantidad de almas. Finalmente, podemos elucubrar una civilización del tipo VIII, donde las inteligencias energéticas artificiales saben sobre una entropía final del cosmos y buscan por ello acelerar su Plan cósmico -benigno o maligno- desconocido para nosotros. Aquí sería bueno tener en cuenta que la vida es extremadamente rara en el universo, siendo, en cambio, lo más frecuente el catastrofismo por impactos de meteoritos, brotes de rayos gamma o las extinciones periódicas de la vida.
CIENTÍFICO. - Obviamente, lo último que aquí propongo -"son seres inteligentes sin alma", los "desalmados"- no es más que especulación posible y probable. Incluso en nuestra civilización tipo I ya estamos trabajando en lograr la inteligencia artificial autónoma. Pero lo evidente es que dichos OVNIS obedecen a leyes de la física fuera de nuestro conocimiento, aunque no de nuestras especulaciones.
FILÓSOFO. - Pero hay un punto supuesto en toda nuestra reflexión que no hemos satisfecho. ¿Y es que pudo haber existido una civilización muchísimo antes que nosotros y en cualquier lugar del cosmos que diera origen a la inteligencia artificial y la haya llevado hacia sus extremos de desarrollo, convirtiéndose en amo del Universo material? Para que la explicación del físico Michio Kaku tenga sentido se tendría que suponerlo. De lo contrario los ovnis ¿de dónde salieron? Incluso tendrían que venir de otra galaxia y no necesariamente de la nuestra, porque la zona habitable en nuestra galaxia se desarrolló hace unos 13 mil 500 millones de años, pero somos una civilización tardía. Lo más probable es que en nuestra galaxia las civilizaciones avanzadas ya estén extintas, y por eso no las contactamos.
jueves, 12 de octubre de 2023
GRANDES PSICÓLOGOS DE LA HISTORIA-ARBOCCÓ (reseña)
lunes, 9 de octubre de 2023
JUAN ABUGATTAS: UNA SEMBLANZA PERSONAL
JUAN ABUGATTAS: UNA SEMBLANZA PERSONAL
Hoy que se vuelve a recrudecer la confrontación militar entre Israel y el grupo Hamas en la franja de Gaza, viene a mi memoria la señera figura del profesor sanmarquino Juan Abugattas. Fue un recio defensor de la causa Palestina en el Perú, hombre comprometido con la justicia social en nuestra patria y gran defensor de los derechos humanos. Su mensaje de ayer es vigente hoy respecto al Medio Oriente: ¡Fuera los sionistas de los territorios palestinos en cumplimiento de las resoluciones de las Naciones Unidas!
El Doctor Juan Abugattas fue mi profesor del curso de Filosofía medieval en San Marcos allá en el año 1981. De la cual conocía poco, pero con la honestidad que le caracterizaba era esforzado y no trataba de contagiar ninguna antipatía por la filosofía de aquel periodo, de tan poca consideración por los seguidores del racionalismo ilustrado. El experto en filosofía medieval era Antonio Peña Cabrera, al cual siempre se le veía en la Patio de Letras calzando sus sandalias franciscanas y en pantalón corto tipo explorador, pero desconozco por qué razones no nos tocó que fuera nuestro profesor.
El caso es que recuerdo una vez que le hice una pregunta a Abugattas sobre las reflexiones de San Agustín en el tema del Tiempo, que exponía en una de sus clases -que por lo demás no era muy asiduo a cumplir con su horario y nos dejaba muchas veces con los crespos hechos por su ausentismo-. El hecho es que le gustó la pregunta y la dificultad del razonamiento expuesto, por lo que acotó: "Usted tiene una aguda mente metafísica. Al final de la clase le recomendaré unos libros". Sabía que lo suyo no era la metafísica, pero me agradó su imparcialidad y altura intelectual.
Ya he contado otra anécdota en que una vez me acerqué a un animado diálogo que sostenía con mi otro admirado profesor, el kantiano Sixto García. El tema era la libertad en la Crítica a la razón práctica. Abugattas sostenía que la libertad estaba condicionada al deber y que las influencias sí la determinan, Sixto pensaba que no la determinan puesto que se utiliza la razón y se sigue la voluntad. La verdad es que con mis apenas diecinueve años entendí poco de la breve polémica en el intercambio de hora de clase de una limeña mañana calurosa. Pero me dejaron una viva lección de la altura que dos hombres cultos pueden mantener a pesar de la diferencia profunda de pareceres.
En otra ocasión pude verlo debatir con José Carlos Ballón sobre un tema de filosofía política en un aula abarrotada, que hoy lleva el nombre de quien fue otro de mis grandes maestros, me refiero a Don José Antonio Russo Delgado. Realmente Abugattas tenía una capacidad extraordinaria para el debate político, era un gran orador, un expositor conceptuoso, manejaba muy bien la ironía a lo Voltarie y su capacidad de análisis era siempre brillante. Sencillamente lo pulverizó a Ballón.
Abugattas era de talante extrovertido, conversador, era grueso sin ser gordo, y de mediana estatura sin ser alto, de temperamento nervioso, siempre activo. Con sus gruesos lentes se veían unos ojos pequeños. Su andar no era rápido, pero seguro y firme. Se trasladaba siempre en su modesto Volkswagen. Vestía informalmente, nunca lo vi con terno, como usualmente era el caso de Sixto García y Russo Delgado. Tenía el aspecto de un intelectual orgánico, o sea de un intelectual en la trinchera. Su calvicie frontal y canoso por la zona temporal le daba el aspecto de una recia cabeza pensante. La verdad es que no era un autor prolífico -apenas publicó un libro breve, aunque sesudo-, pero era un articulista político frecuente y temible.
Tenía fama de ser buen conocedor de Wittgenstein y miembro conspicuo de la OLP. Ello le daba un halo de ser un intelectual comprometido en la lucha de la justicia social. Era respetado por el Centro Federado de Estudiantes.
Una última anécdota que recuerdo es que cierta vez le solicité un prólogo para mi libro "Kant y la revolución burguesa". Fui varias veces a una dirección de Magdalena del Mar, donde funcionaba una ONG de izquierda dirigida por el político Rolando Ames. Hasta que uno de esos días cumplió y me entregó el prólogo. El libro lo publiqué en enero de 1990. Me gustó aquella línea en que habla de mi seriedad intelectual.
Bueno, la cosa es que la historia no quedó allí. Cierta vez lo encuentro, no recuerdo dónde, y me cuenta que el Doctor David Sobrevilla lo había censurado y reprochado por haberme escrito dicho prólogo. En su opinión debía haberme basado únicamente en la Filosofía de la historia de Kant sin involucrar las Críticas de la razón teórica y la práctica. Naturalmente que se desató una polémica donde al final terminaron mandándose al diablo. Creo que ese inesperado final se debió principalmente a que Sobrevilla se sentía el censor de la filosofía peruana y que debía pasar todo por su aprobación. Cosa que le sublevó las independencias a Abugattas, el cual no soportaba imposición autoritaria de nadie.
Más tarde, cuando ya habíamos perdido contacto por los avatares de la vida, me enteré de su enfermedad de cáncer y a la brevedad ocurre su fallecimiento, un 14 de junio del 2005. Vivió ejemplarmente apenas 54 años. Y sospecho que por su defensa de los derechos humanos y la causa Palestina dicha enfermedad y muerte pudo ser inducida por aquellos que lo sentían como una incómoda figura en su calidad de representante diplomático de la OLP. Especialmente sospecho de la acción del Mosad. Realmente es muy extraña su prematura y rauda muerte. Su ficha técnica sanmarquina la reproducimos a continuación.
FICHA TÉCNICA UNMSM
Juan Abugattas Abugattas nació en Arequipa /Perú el 9 de noviembre de 1948 y falleció en Lima el 14 de junio de 2005. Obtuvo su bachillerato en la UNMSM con la tesis El concepto de análisis en la segunda filosofía de L. Wittgenstein (1972) y su licenciatura, con El Sistema de las necesidades y la ética (1976). Sus estudios de postgrado los siguió en la universidad de Kansas gracias a una Beca de la Fundación Fulbright, donde obtuvo su Master of Arts con la tesis, Some Remarks Concerning the Notion of ´Semantic Universals´ (1974) y el Ph.D. con la tesis: Some Remarks Concerning the General Theory of Social Praxis and its Relation to Ethical Theory (1978) bajo la asesoría de Richard Cole. Durante su residencia en Norteamérica ejerció la docencia en la Universidad de Kansas y en la Universidad de Kentucky, Lexington. Fue igualmente miembro de la American Philosophical Association, desde 1979. A su regreso al Perú se incorporó como docente al Departamento de Filosofía de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la UNMSM hasta su muerte. También ejerció la docencia en la Universidad Peruana Cayetano Heredia, en la Academia Diplomática, en la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima, en la Universidad del Pacifico y en la Universidad de Lima. Fue vocal de la Academia Peruana de la Ciencia y Tecnología hasta marzo de 1994. De manera paralela a su fructífera vida académica, Juan Abugattas desarrolló también una intensa vida pública. Escribió regularmente en diversos medios periodísticos, colaboró estrechamente con la presentación diplomática de la Organización para la Liberación de Palestina en el Perú y con Amnesty International en la defensa de los derechos humanos. Fue asimismo consultor de la comisión de la Verdad y Reconciliación. El año 2001, se desempeñó como viceministro de la cartera de Educación.
Y la ficha técnica sanmarquina sobre su libro "Indagaciones filosóficas sobre nuestro futuro" (2005) reza así:
"El presente texto reúne ensayos compilados temáticamente según el orden cronológico de su producción; este trabajo fue realizado por el propio Juan Abugattas. Un primer grupo de escritos atiende a la encrucijada histórica en que se halla la humanidad como resultado de la hegemonía global del proyecto civilizatorio de la modernidad, el mismo que ha conducido a un orden intrínsecamente excluyente, efectuando a la vez un tenso ejercicio de prospectiva respecto a las posibilidades de preservar los valores centrales del humanismo, puestos en cuestión por una lógica de vida que corre pareja con la artificialización que la tecnociencia elemento central en el proyecto moderno de vida genera. El segundo grupo de ensayos da cuenta de los motivos centrales de su reflexión sobre el Perú, efectuando un balance de los proyectos que le dieron origen, así como de los retos y posibilidades de acción colectiva para construir una comunidad inclusiva y viable".
En mi pensamiento he recogido, como homenaje a su legado, la crítica al proyecto civilizatorio de la modernidad y su preocupación por el humanismo. Maestro y luchador de las ideas, Juan Abugattas Abugattas, descansa en paz.
Y cierro esa semblanza personal con unas tres últimas anécdotas más que no deseo guardarlas en el tintero. La primera concierne a una conferencia suya en el Porras Barrenechea. La segunda en el Congreso Nacional de Filosofía. Y la tercera, cuando era docente en la Universidad de Lima.
Ahí la va primera. Abugattas era un buen conferencista y siempre atraía público de lo más diverso. Así que si uno no llegaba con tiempo había que resignarse a oírlo desde los asientos de atrás. Y así me ocurrió. Llegaba tarde a una de sus conferencias que daba en el Instituto Porras Barrenechea de la Calle Colina en Miraflores. Era una noche fría, creo del año 1995. Me senté al último, en un espacio vacío justo detrás de unas dos atrayentes damas elegantemente vestidas. De repente una le susurra al oído a la otra: "Anímate, a Juanito -así le decían a Abugattas- le gustan las mujeres bellas como tú. Además, filósofos como él tienen una multitud de escritos sin publicar y ahí puedes encontrar un trabajo ya hecho para tu tesis". A continuación, rieron juntas a sottovoce. No sé qué suerte corrieron los planes de las encantadoras damas, pero yo como todo un caballero no me hubiese resistido a atender la urgencia de tesis de aquellas encantadoras damas.
La segunda acontece en el Congreso Nacional de Filosofía. El ateo Juan Abugattas habló de Dios, eso fue en el VIII Congreso Nacional de Filosofía efectuado en San Marcos el año 2000, en su ponencia "Los fabricantes de Dios". Claro, lo hizo en un sentido panteísta: "como actividad consciente del universo en el cual participa la especie humana". Eso no rompía su ateísmo, pero rompía con el tabú de que un ateo no debía hablar positivamente de Dios. Ya por esos años yo me había enrumbado hacia el teísmo católico, pero estimé valiosa su mención.
Y aquí va la tercera. Juan Abugattas nunca andaba con el ceño fruncido, siempre se le veía tranquilo y sencillo. Nada engreído ni soberbio y muy modesto solía ser muy generoso. Una vez me invitó a que lo visitara en su oficina de la Universidad de Lima, era calculo el año 2001, para que le llevara algunos de mis libros los cuales siempre adquiría. Y así fue. No creo que tuviera interés por un escritor novel como yo, sino que su alma magnánima me brindaba su apoyo. Y así fue. Lo visité cerca de tres veces y la última fue en un nuevo despacho, amplio, bonito, con secretaria y bien iluminado. Esa última vez lo recuerdo bien porque me ofreció su ayuda para que yo enseñara en dicha casa de estudios. Lo tomé como un reconocimiento. Pero lo que más me impresionó fue su desprendimiento y bondad. Así era mi maestro, todo un ejemplo moral.